La presidenta de la Coordinadora de ONGD de Extremadura, Lidia Rodríguez, ha criticado que la decisión de recortar la cooperación en el Gobierno de Extremadura es una "decisión ideológica" que rompe 30 años de consenso en la región
La presidenta de la Coordinadora de ONGD de Extremadura, Lidia Rodríguez, ha expresado su preocupación por la inminente desmantelación de la cooperación en la región, señalando que esta decisión representa un quiebre ideológico que destruye tres décadas de consenso y trabajo solidario entre diversas entidades y gobiernos. Rodríguez, quien representa a 51 organizaciones del tercer sector, subrayó que la cooperación no es un lujo, sino una necesidad que refleja cómo una sociedad trata a sus miembros más vulnerables. Esta medida no solo afecta al sector de cooperación, sino que también tiene implicaciones profundas para el desarrollo social de Extremadura, una comunidad que históricamente ha apostado por el apoyo a los más necesitados. La crítica se centra en que esta decisión ignora el legado de solidaridad que han construido miles de extremeños a lo largo de los años y los impuestos que destinan a este fin.
Transcripciones
Entendemos que una sociedad no se define solo por lo que produce ni por lo que consume, sino también se define por cómo trata a las personas y en este caso a las personas más vulnerables.
Extremadura nunca ha sido una tierra que mira hacia otro lado. Por eso hoy nos preocupa demasiado la desmantelación de la cooperación y no solo porque seamos parte del sector, porque aquí yo estoy en representación de 51 organizaciones de la cooperación extremeña, del tercer sector, pero también tengo al lado a compañeros y compañeras que son trabajadoras, que forman parte y representan a otras entidades y que nos representan tanto aquí en Extremadura como fuera de ella.
Estamos hablando de una decisión ideológica que rompe más de 30 años de trabajo y de solidaridad construida entre gobiernos de diferentes ideologías, de diferentes colores, entre ayuntamientos, universidades, organizaciones sociales, movimientos sociales y miles de extremeños y extremeñas.
Y, además, una cooperación, un trabajo que se gestiona y se diseña con los impuestos que muchos extremeños y extremeñas deciden apostar por el mundo social. La cooperación entendemos que no es un lujo, es algo muy parecido a lo que vivimos en nuestra cotidianidad, en nuestro desarrollo.
Entendemos que una sociedad no se define solo por lo que produce ni por lo que consume, sino también se define por cómo trata a las personas y en este caso a las personas más vulnerables.
Extremadura nunca ha sido una tierra que mira hacia otro lado. Por eso hoy nos preocupa demasiado la desmantelación de la cooperación y no solo porque seamos parte del sector, porque aquí yo estoy en representación de 51 organizaciones de la cooperación extremeña, del tercer sector, pero también tengo al lado a compañeros y compañeras que son trabajadoras, que forman parte y representan a otras entidades y que nos representan tanto aquí en Extremadura como fuera de ella.
Estamos hablando de una decisión ideológica que rompe más de 30 años de trabajo y de solidaridad construida entre gobiernos de diferentes ideologías, de diferentes colores, entre ayuntamientos, universidades, organizaciones sociales, movimientos sociales y miles de extremeños y extremeñas.
Y, además, una cooperación, un trabajo que se gestiona y se diseña con los impuestos que muchos extremeños y extremeñas deciden apostar por el mundo social. La cooperación entendemos que no es un lujo, es algo muy parecido a lo que vivimos en nuestra cotidianidad, en nuestro desarrollo.
Relacionados