Casi 20.000 firmas han sido entregadas por familias que apoyan las reivindicaciones de las educadoras infantiles, quienes han denunciado la precariedad laboral que afecta tanto a su trabajo como a la calidad de atención que reciben los niños y niñas. Este respaldo social evidencia que la situación no es exclusiva de las trabajadoras, sino una preocupación compartida por miles de familias. Las familias exigen a la Administración que escuche sus demandas y actúe para mejorar las condiciones laborales de quienes sostienen este servicio esencial. La entrega de firmas simboliza un compromiso firme de las familias para no permanecer al margen de esta lucha, reclamando reconocimiento, condiciones adecuadas y recursos para las educadoras. Además, se destaca la necesidad de que la educación infantil ocupe un lugar prioritario en la sociedad, asegurando así un desarrollo adecuado para los más pequeños. Las familias continúan movilizadas en apoyo a esta causa hasta lograr cambios significativos.
Transcripciones
para entregar casi 20.000 firmas. Detrás de cada una de ellas hay una familia que ha decidido dar un paso al frente y decir basta. Estas firmas son la prueba de que la situación que denuncian las educadoras no es un problema exclusivo de las trabajadoras. Es una preocupación compartida por miles de familias que vemos cada día como la precariedad laboral afecta también a la calidad de la atención que reciben nuestros hijos e hijas.
Queremos dejar claro que apoyamos plenamente las reivindicaciones de las educadoras. Reclamamos condiciones laborables, LIDICNAX, para quienes sostienen un servicio esencial y acompañan a nuestras criaturas en una etapa fundamental de su desarrollo. La respuesta que ha tenido esta recogida de firmas demuestra que existe un amplio respaldo social a esta demanda.
Casi 20.000 personas han decidido alzar la voz para exigir a la Administración que escuche, negocie y actúe. Hoy entregamos estas firmas, pero también trasladamos un mensaje muy claro. Las familias no vamos a permanecer al margen. Seguiremos apoyando esta lucha hasta que las educadoras obtengan el reconocimiento, las condiciones y los recursos que merecen y hasta que la educación infantil ocupe el lugar prioritario que debe tener en nuestra sociedad.
Gracias a todas las personas que han firmado, a todas las familias que se han implicado. Gracias también
para entregar casi 20.000 firmas. Detrás de cada una de ellas hay una familia que ha decidido dar un paso al frente y decir basta. Estas firmas son la prueba de que la situación que denuncian las educadoras no es un problema exclusivo de las trabajadoras. Es una preocupación compartida por miles de familias que vemos cada día como la precariedad laboral afecta también a la calidad de la atención que reciben nuestros hijos e hijas.
Queremos dejar claro que apoyamos plenamente las reivindicaciones de las educadoras. Reclamamos condiciones laborables, LIDICNAX, para quienes sostienen un servicio esencial y acompañan a nuestras criaturas en una etapa fundamental de su desarrollo. La respuesta que ha tenido esta recogida de firmas demuestra que existe un amplio respaldo social a esta demanda.
Casi 20.000 personas han decidido alzar la voz para exigir a la Administración que escuche, negocie y actúe. Hoy entregamos estas firmas, pero también trasladamos un mensaje muy claro. Las familias no vamos a permanecer al margen. Seguiremos apoyando esta lucha hasta que las educadoras obtengan el reconocimiento, las condiciones y los recursos que merecen y hasta que la educación infantil ocupe el lugar prioritario que debe tener en nuestra sociedad.
Gracias a todas las personas que han firmado, a todas las familias que se han implicado. Gracias también
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