La actriz y directora de 'Viva', Aina Clotet, quien ha apuntado que uno de los objetivos era visibilizar los cuerpos de mujeres que han pasado por una mastectomía. "Quería mostrar el cuerpo de una mujer que ha pasado por una mastectomía, pero también darle la oportunidad de ocupar un espacio de belleza y reapropiarse de su propio cuerpo", afirma.
Aina Clotet, actriz y directora, presenta 'Viva', su primer largometraje, un proyecto personal que refleja su viaje de resiliencia y creatividad. La película explora temas complejos como el miedo a la soledad y la muerte, así como las dependencias en el amor romántico. A través de la historia de Nora, una mujer atrapada entre la ciencia y su deseo de vivir plenamente, Clotet aborda la dualidad de la vida, el deseo y el miedo. La inclusión del cáncer de mama en la narrativa busca visibilizar la experiencia de las mujeres que han pasado por una mastectomía, ofreciendo un espacio de belleza y reapropiación del cuerpo. Clotet, quien ha trabajado con diversas directoras y ha adquirido una profunda conciencia sobre la dirección, se siente afortunada por este proyecto. La película no solo presenta la lucha interna de Nora, sino que también invita a la reflexión sobre la impermanencia de la vida y la importancia de la empatía ante situaciones difíciles.
Transcripciones
Hola, Inar. Lo primero de todo, muchísimas gracias por atenderme. A ti, muchas gracias. Es tu primer largometraje. Entonces te quería preguntar qué significa para ti Viva y qué significa para ti estar Viva. Pues Viva significa mi primera experiencia como directora en largometrajes y ha sido un camino largo pero súper enriquecedor de resiliencia porque realmente son muchos años que acompañas un proyecto y me he sentido por eso súper afortunada y muy bien acompañada.
acompañada y la verdad que me he sentido muy libre y a la vez con muchos retos a la hora de dirigir y actuar. Pero está siendo un proyecto realmente súper bonito, de los más importantes de mi vida. Y para mí estar viva, ¿qué te voy a contar? Es lidiar cada día con nuestros miedos y nuestras pasiones, que es un poco de lo que habla la película, de esta dualidad que tenemos creo todos, en el que intentamos entender de qué va esto, y la película para mí tocaba dos temas que aparentemente eran contrarios, pero que sentía que tenían mucha relación, que era el miedo a la soledad y el miedo más profundo, que es como el miedo a la muerte, y la conexión que creo que tiene con las dependencias que tenemos en la vida, y sobre todo quería hablar de las dependencias en el amor romántico, Y de ahí viene como la semilla de la peli y empezamos a explorar y llegamos al guión final con Valentina Viso.
Aparte de dirigir obviamente las protagonistas, no sé si profesionalmente esta película también te ha servido para, no sé si es más exigente o indulgente con directores, directoras con los que tú has trabajado, con los que a lo mejor puedes estar trabajando o en el futuro.
Yo ya llevo como bastantes años teniendo mucha conciencia de lo que es el trabajo de dirección, también al ir a la universidad, yo estudié comunicación audiovisual en la Pompeu Fabra y ahí sí que hice un clic, que me acuerdo que luego cuando iba al set y estaba como actriz, siempre sentía como mucho respeto por los directores, por los guionistas, por todo el trabajo previo que hay antes de que los actores entremos en acción.
y yo me siento súper afortunada de hecho de que en mi escuela haya sido la interpretación y aprender de muchísimas directoras que he tenido la suerte también de trabajar con muchas mujeres y directores que ya llevo muchos años como espiando para aprender y siempre me ha gustado como estar cerca ver como llevaban el set desde donde entraban las escenas a nivel narrativo con la cámara y siento que también he tenido como una escuela muy práctica más allá de la que yo he hecho en la universidad o la que me he podido formar como fuera Sobre esa idea del amor romántico que me decías antes, la clave de hablar de ese amor romántico era que no la trabajas en un laboratorio donde a lo mejor tienes que estar todo más medido, de oye, pues he hecho esto o hago esto, hay un resultado, pero a lo mejor eso en la vida, por mucho que hagas o por mucho que tú pienses o sientas, hay veces que la vida te da un vuelco y cambia todo.
Ahí esa, no sé si está viendo la vida de una mujer que en su trabajo lo puede organizar todo, pero luego la vida... Sí, sí, total, la película habla mucho de la confrontación entre cabeza y cuerpo de Nora, y sobre estas dos fuerzas, una fuerza más estructurada y la búsqueda de una imperfección o la visceralidad desde muchos lugares distintos en la peli.
Sea desde, como tú bien dices, desde esta ciencia en la que Nora se dedica y, en cambio, esta vida que necesita esto que sea más desordenada, más caótica y que quiere romper con estas estructuras.
o sea, su pareja de toda la vida, Tom, representa un poco como la vida que siempre ha tenido Nora, de la que ahora misma se siente asfixiada, y este chico más joven es precisamente la vida, el presente, lo que ella necesita, este carpe diem que necesita, y de hecho la peli, estas fuerzas están trabajadas desde muchos sitios, y la parte de ciencia también era muy importante porque nos generaba también esta dualidad, de una mujer que está investigando cómo alargar la vida de las células y cómo vivir más años, en una mujer que tiene muchísimo miedo a morir y a la vez con un entorno, que la peli tiene como una mínima distopía, que pone como el medio ambiente en primer lugar también, en esta sociedad que tiene como esta sequía extrema y la salud mental en primer lugar, era como esta mujer que busca la sed de vida, que tiene sed de vida, el agua, que busca el balance emocional en un mundo como que está poco balanceado.
Pues sí, es como una peli de contrastes también a nivel de cámara, de esta cosa de estructura versus pulsión de vida. Y sí que la ciencia nos daba como este marco también de una mujer muy mental, muy controladora, en una peli que lo que quiere es contar una historia de liberación y soltar el control.
No sé también cómo fue para ti el verte con esa prótesis, con esa calentización. No sé si obviamente al ser mujer hay unas heridas a lo mejor históricas o a lo mejor familiares de alguien de tu entorno que haya sufrido cáncer de mama, ¿cómo fue para ti verte con ese cuerpo?
Sí, o sea, realmente el cáncer aparece un poco más adelante cuando estamos desarrollando el guión y nosotras queremos contar lo que es la huella que te deja esta enfermedad y cómo la lanza como a este carpe diem, pero sí que tenemos muchas personas cerca, hablo en plural porque lo he conscrito con Valentina Viso, como muchas personas cerca que han sufrido un cáncer de mama.
Yo conocí y me entrevisté también con otras personas para trabajar el guión y estar muy cerca de lo que había pasado. También con el ámbito médico, hablé mucho con los médicos especialistas en oncología de mama. Y nos parecía como que era un cáncer que primero queríamos visibilizar y que queríamos mostrar el cuerpo de una mujer que ha pasado por una mastectomía, pero también darle como una oportunidad de ocupar un espacio de belleza, de reapropiarse de su propio cuerpo.
Y a la vez era un cáncer que nos permitía también hablar de la doble cicatriz, de la cicatriz física, de la cicatriz emocional, y de esto de cómo un cuerpo no normativo también tiene todas las posibilidades de volver a vivir plenamente a su deseo y su cuerpo.
Y a la vez también tengo a gente muy cercana y creo que es un cáncer que, como muchos cánceres y muchas situaciones muy dramáticas en la vida, que colocan a las personas en un lugar de recuestionarse su momento vital.
Y hay mucha gente que se separa también, porque muchas mujeres que de golpe se cuestionan dónde están y si las personas que las rodean son las que quieren o no. Y también como que suceden cosas porque en el fondo te transforma tu cuerpo. Y en el caso mío de interpretarlo, pues sí que fue un reto.
La primera vez que estuvimos estudiando cómo hacerlo de la mejor manera posible, encontramos como la prótesis con Perona que lo hicieron y era como exigente porque era como un pre-call de dos horas cada día de chafar el pecho y luego poner la prótesis y maquillarla, pero bueno, quería hacerlo de la mejor manera, de manera más respetuosa y más realista y creo que lo encontramos.
Si tuvieses que elegir, ¿qué crees que mueve más hoy el mundo, el deseo o los miedos? Pues es que yo creo que se trata como de la misma moneda y que son las dos caras, ¿no? Y que ahí cada uno intenta encontrar el buen balance, ¿no? Pero que yo siento que el deseo y la pulsión de vida muchas veces también es para contrarrestar nuestros propios miedos, ¿no?
Y que en el caso de Nora, por ejemplo, pues es una mujer que tiene un hambre de deseo y de vida muy fuerte, porque en el fondo esconde realmente como un profundo miedo. Entonces siento que es como la clave está en este balance, en encontrar este equilibrio tan complejo.
Yo siento que la vida va de épocas. Hay épocas en las que yo personalmente siento que se me come más la pasión, el deseo, las ganas y de golpe paras y te vienen todos los miedos porque precisamente no te estás dando tiempo para escucharte y para estar contigo.
Entonces hay que ir como todo el rato viendo cómo te equilibras. cuando hay gente que obviamente padece cáncer y tal, parece que el lenguaje hay veces que es un poco complicado, porque a lo mejor solemos decir, ¿ha ganado la batalla? Pero a lo mejor hay veces como que no les gusta, o cuando se habla a lo mejor de guerreros, guerreras.
¿Crees que la sociedad se impone como un poco, no sé si una positividad muy tóxica, cuando hablamos de personas que han padecido cáncer a la hora del lenguaje, o de que a lo mejor como una mujer que a lo mejor padece cáncer de mamá y de repente con su pareja tiene ciertos problemas y como tú bien decías, pues rompe a lo mejor con esa persona que puede llevar 20 años.
Hay veces que las juzgamos, digamos, de más a las personas que padecen algún tipo de enfermedad, ya sea cáncer o alguna otra. Es que yo creo que todos tenemos miedo, ¿no? Entonces que de alguna manera las enfermedades, el cáncer, las situaciones que nos recuerdan nuestra condición de mortales y la impermanencia, nos sacuden y nos cuestionan y hay quien le incomodan más o menos precisamente porque te dialogan con tus propios miedos.
pero tenemos todos muchas posibilidades de que nos sucedan un cáncer en la vida o cosas que no podemos planear y de tener gente cerca la estadística es alta y siento que nuestra labor es hablarlo, normalizarlo en el sentido de ayudarnos y darnos la mano e invertir el máximo que podamos en ciencia y en salud y en los buenos vínculos Entonces yo siento que precisamente hablar de ello y tener clara precisamente esta condición impermanente que tenemos, pues nos puede acercar más a las personas y a ser todos más empáticos y humanos.
Yo lo relaciono un poco con el tema de la enfermedad y la fe. ¿Entiendes que hay gente que a lo mejor no es creyente y que de repente pasa por alguna enfermedad y ante el temor, la incertidumbre, etc., pues se agarra un poco a la fe, aunque no sea una fe muy religiosa?
pero algo, que hay algo ahí que me salve, digamos. Sí, claro, yo entiendo perfectamente que ante una situación de sentirte vulnerable en extremo, uno haga lo que sea y realmente rece o crea en lo que pueda, me parece súper normal y lícito y de hecho creo que todos hay algo como inexplicable en la vida, Hay un momento que dicen, como yo me acuerdo que conocí una vez a un físico que decía que él creía cuando la física terminaba de poder contarnos las cosas.
Y entonces siento que hay algún momento en el que, por muy científico que uno sea, que yo por ejemplo me considero una persona como científica y que vengo de generaciones de científicos, pero hay momentos en que dices, pues ojalá sí que pasaran cosas más allá que no conocemos.
Entonces me parece genial que la gente pueda creer para ayudarse. Aparte, los médicos dicen que el estado de ánimo es fundamental en un proceso de curación, con todo lo que uno pueda hacer que le haga sentir bien. Siempre que yo creo que la ciencia esté en primer lugar, porque siento que es lo que te puede realmente curar, pues me parece perfecto.
Y termino, venga muy poco. Te pregunto después del éxito de Cannes, obviamente enhorabuena. ¿Qué te da? ¿Hay más miedo, más deseo de hacer otras cosas?
Bueno, la segunda película dirigiendo, no sé si ves paralelismo, a lo mejor con Alauda, ¿no? Porque con Alauda siempre se dice que pone, digamos, temas sobre la mesa que a lo mejor no son súper, súper actuales, pero que están en la sociedad y no sé si sientes a lo mejor un poco que tú eres un poco así con esto, no sube ahí con Alauda.
Ay, mira, me enorgullece profundamente porque soy súper admiradora de Alauda, o sea, que me hace muy feliz que la nombres. La verdad es que uno siempre tiene miedo y yo, como puedes ver en los dos proyectos que he hecho, hablo del miedo, o sea que es algo que me gusta explorar.
Entonces sí que yo cuando empecé la película, el hecho de que esto no subecía, sentía que había ido muy bien, tenía una parte como de miedo, de reto, de decir, ay Dios mío, ¿qué voy a hacer?
Y muchas veces sentía que me iba a estampar. Pero bueno, es verdad que también me gusta salir de zonas de confort y al final creo que hay que recordarse cada día que las cosas no las hacemos por un resultado, sino que las hacemos para tener un camino y explorar por el camino y aprender por el camino entonces es lo que dije cuando presenté la peli en Cannes que para mí era un sueño y estaba en lágrimas llorando haber llegado a Cannes a semana de la crítica pero que realmente lo que más feliz me hacía es que el camino que yo miraba atrás y que el camino de haber hecho esta película había sido precioso y había tenido mucho sentido y que para mí esto es lo que me gustaría repetir en el próximo proyecto O sea que luego nunca sabes lo que va a pasar con lo que haces, pero intentar al menos que te dialogue a ti, a la gente con la que estás trabajando y que sea honesto lo que estás haciendo y que crezcas y que puedas aportarte cosas a ti y un poco al mundo.
Y luego ya si llegará a 2, 3, 4, 15, 20.000, 200.000, no lo sabes.
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