El catedrático de Inmunología de la Universidad de Zaragoza, Julián Pardo, detalla en qué consiste la investigación que se llevará a cabo en el marco del proyecto Medulizar, impulsado por Dona Médula y la plataforma de mecenazgo de la Universidad de Zaragoza, que ha obtenido aportaciones por valor de 27.467 euros para integrar a la investigadora especializada en cáncer hematológico, Lorena Sancho.
El catedrático Julián Pardo de la Universidad de Zaragoza presenta una línea de investigación centrada en el sistema inmunológico, explorando cómo las defensas del organismo pueden ser moduladas para combatir el cáncer y las infecciones. En el marco del proyecto Medulizar, se busca desarrollar nuevos tratamientos inmunoterapéuticos basados en células CAR-NK, que son células asesinas naturales modificadas genéticamente. Estas células se adaptan para reconocer y atacar tumores hematológicos, superando las defensas que el propio tumor implementa para evadir su destrucción. La investigación se beneficia de una donación de 27.467 euros de Dona Médula, la cual permite la integración de la investigadora Lorena Sancho en el equipo. El enfoque innovador no solo se centra en la detección de las células tumorales, sino también en contrarrestar los mecanismos que utilizan los tumores para ocultarse, ofreciendo así una solución prometedora para el tratamiento del cáncer en pacientes.
Transcripciones
entre ellos hematólogos. Nuestra línea de investigación está principalmente orientada al estudio de las defensas, de lo que conocemos como el sistema inmunológico o inmunitario. Cómo las defensas nos protegen del desarrollo de cáncer o de las infecciones. Y, por otro lado, cómo si estas defensas fallan, en vez de protegernos frente a lo malo, atacan a los tejidos sanos, a lo bueno, provocando enfermedades conocidas como autoinmunes.
El ánimo de esto es modular las defensas para intentar eliminar los tumores o las infecciones, activándolas cuando fallan o regularlas, inhibiéndolas para que no provoquen autoinmunidad, de modo que una cosa y la otra no sean incompatibles.
En este caso, una de las líneas de investigación principales del grupo y que más potencial traslacional, o sea, de aplicarse en los pacientes a corto plazo es el desarrollo de nuevas inmunoterapias en cáncer, en concreto de las inmunoterapias que ha comentado Ignacio, que se denominan células CAR, que consisten en coger dos tipos de células del sistema inmune, que son las que habitualmente nos protegen de los tumores y de las infecciones, pero que en este caso cuando tenemos un cáncer lamentablemente han fallado por un motivo u otro y que se llaman linfocitos tecitotóxicos y otra que tiene un nombre más rimbombante, se llaman células asesinas naturales.
Tienen nombre del grupo punky, pero bueno, son células NK que nos protegen de modo natural frente al cáncer. Entonces, estudiamos cómo nos protegen y por qué fallan y se desarrolla el tumor. Entonces, una vez que fallan, tenemos varias alternativas. Una de ellas principal es tomar estas células NK, que es lo que nos compete hoy.
Vamos a hacer células CAR-NK con esta donación tan generosa y tan altruista de Dona Médula. Cogemos las células NK, que no han funcionado porque si no, no tendríamos un cáncer hematológico, y las modificamos genéticamente para darles una herramienta adicional que les permite localizar el tumor, encontrarlo, diferenciarlo de las células sanas y destruirlo.
Esto es lo que se denomina célula KNK. Y además no solo nos contentamos con que lo reconozcan y lo eliminen, sino como el tumor, por su propia naturaleza, sabe bloquear estas defensas, puede pasar que el KNK reconozca el tumor, pero el tumor es listo y ha modificado sus genes para que no sea destruido.
Entonces, queremos hacer un CAR-NK que se llama de última generación, en el cual no solo le damos una herramienta para reconocer el tumor, sino que este CAR-NK va a producir una sustancia adicional que va a contrarrestar el mecanismo que tiene el tumor para bloquearlo.
Entonces, va a producir dos cosas, reconocerlo y contrarrestar cómo el tumor se intenta ocultar de esta NK o intenta evitar su acción. Entonces, producirá dos cosas para destruirlo.
entre ellos hematólogos. Nuestra línea de investigación está principalmente orientada al estudio de las defensas, de lo que conocemos como el sistema inmunológico o inmunitario. Cómo las defensas nos protegen del desarrollo de cáncer o de las infecciones. Y, por otro lado, cómo si estas defensas fallan, en vez de protegernos frente a lo malo, atacan a los tejidos sanos, a lo bueno, provocando enfermedades conocidas como autoinmunes.
El ánimo de esto es modular las defensas para intentar eliminar los tumores o las infecciones, activándolas cuando fallan o regularlas, inhibiéndolas para que no provoquen autoinmunidad, de modo que una cosa y la otra no sean incompatibles.
En este caso, una de las líneas de investigación principales del grupo y que más potencial traslacional, o sea, de aplicarse en los pacientes a corto plazo es el desarrollo de nuevas inmunoterapias en cáncer, en concreto de las inmunoterapias que ha comentado Ignacio, que se denominan células CAR, que consisten en coger dos tipos de células del sistema inmune, que son las que habitualmente nos protegen de los tumores y de las infecciones, pero que en este caso cuando tenemos un cáncer lamentablemente han fallado por un motivo u otro y que se llaman linfocitos tecitotóxicos y otra que tiene un nombre más rimbombante, se llaman células asesinas naturales.
Tienen nombre del grupo punky, pero bueno, son células NK que nos protegen de modo natural frente al cáncer. Entonces, estudiamos cómo nos protegen y por qué fallan y se desarrolla el tumor. Entonces, una vez que fallan, tenemos varias alternativas. Una de ellas principal es tomar estas células NK, que es lo que nos compete hoy.
Vamos a hacer células CAR-NK con esta donación tan generosa y tan altruista de Dona Médula. Cogemos las células NK, que no han funcionado porque si no, no tendríamos un cáncer hematológico, y las modificamos genéticamente para darles una herramienta adicional que les permite localizar el tumor, encontrarlo, diferenciarlo de las células sanas y destruirlo.
Esto es lo que se denomina célula KNK. Y además no solo nos contentamos con que lo reconozcan y lo eliminen, sino como el tumor, por su propia naturaleza, sabe bloquear estas defensas, puede pasar que el KNK reconozca el tumor, pero el tumor es listo y ha modificado sus genes para que no sea destruido.
Entonces, queremos hacer un CAR-NK que se llama de última generación, en el cual no solo le damos una herramienta para reconocer el tumor, sino que este CAR-NK va a producir una sustancia adicional que va a contrarrestar el mecanismo que tiene el tumor para bloquearlo.
Entonces, va a producir dos cosas, reconocerlo y contrarrestar cómo el tumor se intenta ocultar de esta NK o intenta evitar su acción. Entonces, producirá dos cosas para destruirlo.
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