En un emotivo acto, se ha condecorado a un familiar de la sargento primero Débora en reconocimiento a su generosidad y entrega a los demás. Se destacó el compromiso del homenajeado y su familia, quienes han seguido el ejemplo de vida de los militares, siempre dispuestos a sacrificarse por los demás. Este evento se enmarca en la celebración anual que realizan las Fuerzas Armadas el último sábado de mayo, donde se rinde homenaje a los caídos en servicio a España. En esta ocasión, se recordó la importancia de unir a los familiares de aquellos que han perdido la vida en el deber, creando un espacio de dolor y amor. Se reunieron aproximadamente 200 personas, quienes compartieron su respeto y reconocimiento a los valientes hombres y mujeres que dieron todo por su país. La voz de Ana María fue elegida para representar los sentimientos de los familiares, reflejando tanto el dolor como el amor hacia los fallecidos.
Transcripciones
Los que te han oído tu intervención saben perfectamente por qué hoy te hemos condecorado. Tu generosidad, tu humanidad, tu entrega a los demás. La mejor expresión de lo que la sargento primero agraó, nuestra Débora, quería. Tú has seguido su ejemplo, has seguido su ejemplo haciendo, como bien decías, del dolor, amor.
Y lo has hecho tú y toda tu familia. Has dado ese ejemplo de vida que tienen los militares, siempre dispuestos a dar la vida por los demás y tú lo has hecho propio y lo has hecho de la mejor manera, generosamente, pero con mucho ánimo y con mucha fuerza.
Hay gente que a lo mejor no lo sabe, pero nosotros cada año en las Fuerzas Armadas celebramos el día, ese día, el último sábado del mes de mayo, un homenaje a nuestros caídos, algo parecido a lo que hemos hecho hoy.
A esos hombres y mujeres generosos y valientes de nuestros ejércitos que dieron su vida por España. Y siempre nos gusta que vayan los padres, las madres, las parejas, los hijos, las hijas. Allí se juntan, nos juntamos 200 personas que desde el dolor, pero rinden el mejor homenaje a nuestros muertos.
Y yo le pido siempre a Ana María que ponga voz al dolor, pero también al amor de todos los familiares de los fallecidos sirviendo a España en los ejércitos.
Los que te han oído tu intervención saben perfectamente por qué hoy te hemos condecorado. Tu generosidad, tu humanidad, tu entrega a los demás. La mejor expresión de lo que la sargento primero agraó, nuestra Débora, quería. Tú has seguido su ejemplo, has seguido su ejemplo haciendo, como bien decías, del dolor, amor.
Y lo has hecho tú y toda tu familia. Has dado ese ejemplo de vida que tienen los militares, siempre dispuestos a dar la vida por los demás y tú lo has hecho propio y lo has hecho de la mejor manera, generosamente, pero con mucho ánimo y con mucha fuerza.
Hay gente que a lo mejor no lo sabe, pero nosotros cada año en las Fuerzas Armadas celebramos el día, ese día, el último sábado del mes de mayo, un homenaje a nuestros caídos, algo parecido a lo que hemos hecho hoy.
A esos hombres y mujeres generosos y valientes de nuestros ejércitos que dieron su vida por España. Y siempre nos gusta que vayan los padres, las madres, las parejas, los hijos, las hijas. Allí se juntan, nos juntamos 200 personas que desde el dolor, pero rinden el mejor homenaje a nuestros muertos.
Y yo le pido siempre a Ana María que ponga voz al dolor, pero también al amor de todos los familiares de los fallecidos sirviendo a España en los ejércitos.
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