El Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro afrontará en 2027 su 50 aniversario con la voluntad de mirar más hacia el futuro que hacia la nostalgia. Su directora, Irene Pardo, quiere que la efeméride sirva para agradecer el camino recorrido, pero sobre todo para "empezar a celebrar los siguientes 50".
El Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, que celebrará su 50 aniversario en 2027, se enfrenta a este hito con una perspectiva que prioriza el futuro sobre la nostalgia. Su directora, Irene Pardo, reflexiona sobre la trayectoria del festival, destacando que, a pesar de los cambios en la vida social, el teatro del Siglo de Oro sigue siendo relevante y atractivo. Señala que, aunque la juventud a veces parece desconectada de la cultura, el festival logró atraer a 76.000 asistentes el año pasado, lo que demuestra su vigencia. Pardo enfatiza la importancia de mantener una actitud positiva y constructiva, rechazando la tristeza y la melancolía, y eligiendo en su lugar la alegría como motor para celebrar las próximas cinco décadas del evento. Este enfoque optimista refleja un compromiso con la tradición y la innovación en el ámbito teatral, destacando el impacto continuo del arte clásico en la sociedad contemporánea.
Transcripciones
Es que me dan ganas como de hablar casi como de cómo voy a llegar yo a mis 50. Pues llegas con una trayectoria muy sólida, te has convertido un poco en, bueno, te has cambiado, tienes más amigos, otros los has perdido y es un poco la vida del festival, tengo que decir, si hago una analogía, gozas de buena salud, pero tienes algunas goteras, pero lo que está clarísimo es que el clásico, el teatro del siglo de oro, el siglo de oro en general, no ha perdido un ápice de vigencia, no ha perdido un ápice de la belleza extraordinaria, y creo que esta sociedad que a veces, a veces incluso nosotros mismos maltratamos un poco el imaginario que tenemos de la sociedad.
Los jóvenes no les interesa nada, todo está en precario y tal, y de repente el año pasado asistieron 76.000 personas al festival. Entonces, bueno, yo no voy a dejarme caer por la tristeza ni la melancolía, prefiero que me habite la alegría.
Es que me dan ganas como de hablar casi como de cómo voy a llegar yo a mis 50. Pues llegas con una trayectoria muy sólida, te has convertido un poco en, bueno, te has cambiado, tienes más amigos, otros los has perdido y es un poco la vida del festival, tengo que decir, si hago una analogía, gozas de buena salud, pero tienes algunas goteras, pero lo que está clarísimo es que el clásico, el teatro del siglo de oro, el siglo de oro en general, no ha perdido un ápice de vigencia, no ha perdido un ápice de la belleza extraordinaria, y creo que esta sociedad que a veces, a veces incluso nosotros mismos maltratamos un poco el imaginario que tenemos de la sociedad.
Los jóvenes no les interesa nada, todo está en precario y tal, y de repente el año pasado asistieron 76.000 personas al festival. Entonces, bueno, yo no voy a dejarme caer por la tristeza ni la melancolía, prefiero que me habite la alegría.
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