Declaraciones del consejero de Economía, Empleo y Transformación Digital, de la Junta de Extremadura, Guillermo Santamaría quien ha presentado la herramienta de Hiperautomatización e IA, la simplificación administrativa.
El consejero de Economía, Empleo y Transformación Digital de Extremadura, Guillermo Santamaría, ha presentado una nueva herramienta de hiperautomatización e inteligencia artificial destinada a simplificar los trámites administrativos de la Junta. Este sistema, que no busca sustituir a los empleados públicos, sino potenciar su trabajo, permitirá gestionar más de 250.000 expedientes en su primer año, con una meta de 350.000 anuales. La inversión es de ocho millones de euros, con un contrato inicial de tres años. La Junta ha logrado digitalizar el 91% de sus trámites, superando la media europea, y ha simplificado casi 500 procedimientos. Entre los beneficios, destacan la reducción del 41% en los datos solicitados y un 50% en la documentación exigida. Además, se iniciará el proceso de creación de una Ley de Simplificación Inteligente para eliminar trámites innecesarios y garantizar un acceso más ágil a los servicios públicos, con participación de la sociedad civil y el tejido productivo.
Transcripciones
donde presentamos el lanzamiento de la herramienta de hiperautomatización e inteligencia artificial. Vamos a exponer la evolución de la simplificación administrativa y digital y nos acompaña también Laureano León, consejero de Cultura, Turismo y Deporte, para presentar el agente de patrimonio cultural Patrimonia.
Es un agente de inteligencia artificial aplicado al patrimonio, como luego explicará en detalle él. Hoy damos un paso decisivo para que la Administración de Extremadura responda mejor, con menos burocracia y con más capacidad para resolver, atendiendo a una de las grandes prioridades marcadas por la presidenta María Guardiola para esta legislatura.
Ponemos en marcha una nueva capacidad de hiperautomatización e inteligencia artificial, que no se trata de una tecnología pensada para sustituir a las personas, sino que hablamos de una herramienta que permitirá a la Junta simplificar más rápido, conectar información que hoy está dispersa, automatizar tareas repetitivas y ayudar a los empleados públicos a dedicar más tiempo a aquello que realmente aporta valor, como es atender, analizar, decidir y resolver.
La inteligencia artificial, como decía, no sustituye el conocimiento de los empleados públicos. Lo que hace es potenciarlo. La nueva plataforma de hiperautomatización e inteligencia artificial es una solución en la nube, contratada por valor de ocho millones de euros y que tendrá una duración inicial de tres años, prorrogable hasta cinco.
Permitirá ordenar información, detectar retrasos, clasificar documentación, preparar borradores, realizar comprobaciones repetitivas, generar avisos y facilitar que los sistemas se comuniquen entre sí.
Un inciso, no sé si os han comentado que ahí tenéis un código QR con un dosier de información donde podéis descargarlo para que tengáis todo el detalle. El objetivo, como decía, de la plataforma el primer año es superar la gestión de 250.000 expedientes en el primer año. Una vez que consolidemos el modelo, la ambición es superar los 350.000 expedientes anuales con apoyo de automatización e inteligencia artificial.
Y, además, creo que es interesante destacar que, tal y como está realizado el contrato, no tiene límite en número de expedientes. Es decir, que, superados esos 350.000 expedientes, la Junta de Extremadura no tendrá más coste, aunque se automaticen decenas de miles de expedientes más. No partimos de cero durante estos casi tres últimos años, gracias al trabajo de cientos de profesionales de la Junta, de los funcionarios a los que quiero agradecer su trabajo e implicación.
Hemos revisado procedimientos, eliminado datos y documentos innecesarios, mejorado formularios, conectado sistemas y automatizado tareas que antes se realizaban manualmente.
Y esto ha sido reconocido objetivamente por el Gobierno central a través del informe de madurez digital de las Administraciones en las comunidades autónomas, el conocido como informe CAE, donde Extremadura ha pasado de tener el 45% de sus trámites disponibles de manera electrónica al 91%, superando la media europea, que está en el 88%, en tan solo dos años y medio aproximadamente.
Se han simplificado casi 500 trámites y hemos pasado de 100 a 751 accesibles por vía electrónica. Se han realizado cerca de 40.000 consultas automáticas a otras Administraciones para evitar pedirle a los extremeños y extremeñas documentos que ya existen. Y se han automatizado trámites que afectan a cerca de 75.000 solicitudes, de resoluciones o tareas internas, liberando más horas de trabajo para que los equipos puedan concentrarse en tareas de mayor valor.
Pero no queremos medir la transformación digital por el número de plataformas, formularios o aplicaciones. Queremos medirla por el impacto que tiene en ciudadanos y en empresas. En los procedimientos sobre los que ya disponemos de medición, hemos reducido de media un 41 % los datos solicitados, un 50 % los documentos exigidos, un 42 % los tiempos de tramitación y un 47 % el esfuerzo interno de gestión.
Estos datos significan menos papeles, menos desplazamientos, menos esperas y menos tareas manuales. Y son beneficios directos para los ciudadanos, como en algunos ejemplos que voy a poner ahora. Por ejemplo, en las ayudas a la natalidad hemos pasado de pedir 228 datos a 102, de tener que entregar seis documentos a entregar uno y de 345 minutos de tramitación a 98.
Las familias extremeñas han valorado un nuevo procedimiento con un 9 sobre 10. En las ayudas al empleo autónomo, con cerca de 7.000 solicitudes al año, se ha pasado de solicitar 72 datos a solicitar 31 y de 10 minutos de presentación a un minuto y medio. gracias a las 13 consultas automáticas que evitan aportar documentación que la Administración ya puede comprobar.
También hemos mejorado la capacidad interna. En las ayudas a la modernización de autónomos se ha reducido un 82% el esfuerzo de gestión necesario y un 43% el tiempo de tramitación. La transformación está llegando también a los procesos selectivos, a las oposiciones. Entre el 24 y el 26 se han lanzado 167 convocatorias con más de 55.000 solicitudes gestionadas íntegramente online.
Antes una persona aspirante tenía que rellenar una solicitud en papel, desplazarse al banco para pagar la tasa, presentar el justificante y esperar a que la Administración mecanizara manualmente toda esa información.
Ahora puede presentar la solicitud y realizar el pago a través de una misma experiencia digital, eliminando papel, desplazamientos, justificantes físicos y una parte muy importante de las tareas manuales posteriores.
Otro ejemplo, quien paga una tasa o un tributo. Antes tenía que ir al banco o a una oficina para pagar una tasa. Ahora se paga por Internet en cualquier momento, incluso con el móvil por Bizum. Los pagos electrónicos se han multiplicado por más de cuatro entre 2023 y 2025, y el pago por Bicum ha pasado de ser testimonial a superar las 50.000 operaciones al año.
En muy poco tiempo, la Junta ha realizado un esfuerzo extraordinario para poner en marcha una política de simplificación con método, continuidad y resultados medibles, y ha sido gracias al compromiso de los empleados públicos.
Hemos comenzado a revisar trámites y procedimientos, eliminado cargas innecesarias, digitalizado servicios, conectado datos y comenzó a automatizar tareas que antes consumían mucho tiempo.
Y quiero también aquí pararme para agradecer personalmente al secretario general de Transformación Digital e Inteligencia Artificial su esfuerzo y el de su equipo durante este tiempo.
Somos conscientes de que queda mucho por hacer. La prioridad de esta nueva etapa, como decía, marcada en primera persona por la presidenta, es reducir al máximo la complejidad en toda la relación con la Administración para que ciudadanos y empresas no tengan que entender su organización interna ni recorrer trámites innecesarios y para que los empleados públicos dispongan de herramientas corporativas más sencillas.
Por eso, iniciamos también una nueva etapa normativa. Les anuncio que la próxima semana, cumpliendo con otro de los compromisos para esta legislatura comenzará el recorrido de participación y contraste de la futura Ley de Simplificación Inteligente de Extremadura.
Abriremos el borrador a las comisiones sectoriales, al tejido productivo y a la sociedad civil, con el objetivo de culminar este proceso de escucha, mejora y consenso antes de que finalice este año 2026.
No queremos una ley para añadir procedimientos o controles. Queremos una ley para impedir que vuelvan a nacer trámites complejos, duplicados o difíciles de entender. Una ley que establezca que la Administración debe pedir una sola vez los datos Que debe consultar por sí misma toda la información que ya está disponible Que debe utilizar lenguaje claro Que debe reducir documentos Que debe medir tiempos y cargas Y que debe usar declaraciones responsables o comunicaciones cuando la normativa y el riesgo lo permitan
donde presentamos el lanzamiento de la herramienta de hiperautomatización e inteligencia artificial. Vamos a exponer la evolución de la simplificación administrativa y digital y nos acompaña también Laureano León, consejero de Cultura, Turismo y Deporte, para presentar el agente de patrimonio cultural Patrimonia.
Es un agente de inteligencia artificial aplicado al patrimonio, como luego explicará en detalle él. Hoy damos un paso decisivo para que la Administración de Extremadura responda mejor, con menos burocracia y con más capacidad para resolver, atendiendo a una de las grandes prioridades marcadas por la presidenta María Guardiola para esta legislatura.
Ponemos en marcha una nueva capacidad de hiperautomatización e inteligencia artificial, que no se trata de una tecnología pensada para sustituir a las personas, sino que hablamos de una herramienta que permitirá a la Junta simplificar más rápido, conectar información que hoy está dispersa, automatizar tareas repetitivas y ayudar a los empleados públicos a dedicar más tiempo a aquello que realmente aporta valor, como es atender, analizar, decidir y resolver.
La inteligencia artificial, como decía, no sustituye el conocimiento de los empleados públicos. Lo que hace es potenciarlo. La nueva plataforma de hiperautomatización e inteligencia artificial es una solución en la nube, contratada por valor de ocho millones de euros y que tendrá una duración inicial de tres años, prorrogable hasta cinco.
Permitirá ordenar información, detectar retrasos, clasificar documentación, preparar borradores, realizar comprobaciones repetitivas, generar avisos y facilitar que los sistemas se comuniquen entre sí.
Un inciso, no sé si os han comentado que ahí tenéis un código QR con un dosier de información donde podéis descargarlo para que tengáis todo el detalle. El objetivo, como decía, de la plataforma el primer año es superar la gestión de 250.000 expedientes en el primer año. Una vez que consolidemos el modelo, la ambición es superar los 350.000 expedientes anuales con apoyo de automatización e inteligencia artificial.
Y, además, creo que es interesante destacar que, tal y como está realizado el contrato, no tiene límite en número de expedientes. Es decir, que, superados esos 350.000 expedientes, la Junta de Extremadura no tendrá más coste, aunque se automaticen decenas de miles de expedientes más. No partimos de cero durante estos casi tres últimos años, gracias al trabajo de cientos de profesionales de la Junta, de los funcionarios a los que quiero agradecer su trabajo e implicación.
Hemos revisado procedimientos, eliminado datos y documentos innecesarios, mejorado formularios, conectado sistemas y automatizado tareas que antes se realizaban manualmente.
Y esto ha sido reconocido objetivamente por el Gobierno central a través del informe de madurez digital de las Administraciones en las comunidades autónomas, el conocido como informe CAE, donde Extremadura ha pasado de tener el 45% de sus trámites disponibles de manera electrónica al 91%, superando la media europea, que está en el 88%, en tan solo dos años y medio aproximadamente.
Se han simplificado casi 500 trámites y hemos pasado de 100 a 751 accesibles por vía electrónica. Se han realizado cerca de 40.000 consultas automáticas a otras Administraciones para evitar pedirle a los extremeños y extremeñas documentos que ya existen. Y se han automatizado trámites que afectan a cerca de 75.000 solicitudes, de resoluciones o tareas internas, liberando más horas de trabajo para que los equipos puedan concentrarse en tareas de mayor valor.
Pero no queremos medir la transformación digital por el número de plataformas, formularios o aplicaciones. Queremos medirla por el impacto que tiene en ciudadanos y en empresas. En los procedimientos sobre los que ya disponemos de medición, hemos reducido de media un 41 % los datos solicitados, un 50 % los documentos exigidos, un 42 % los tiempos de tramitación y un 47 % el esfuerzo interno de gestión.
Estos datos significan menos papeles, menos desplazamientos, menos esperas y menos tareas manuales. Y son beneficios directos para los ciudadanos, como en algunos ejemplos que voy a poner ahora. Por ejemplo, en las ayudas a la natalidad hemos pasado de pedir 228 datos a 102, de tener que entregar seis documentos a entregar uno y de 345 minutos de tramitación a 98.
Las familias extremeñas han valorado un nuevo procedimiento con un 9 sobre 10. En las ayudas al empleo autónomo, con cerca de 7.000 solicitudes al año, se ha pasado de solicitar 72 datos a solicitar 31 y de 10 minutos de presentación a un minuto y medio. gracias a las 13 consultas automáticas que evitan aportar documentación que la Administración ya puede comprobar.
También hemos mejorado la capacidad interna. En las ayudas a la modernización de autónomos se ha reducido un 82% el esfuerzo de gestión necesario y un 43% el tiempo de tramitación. La transformación está llegando también a los procesos selectivos, a las oposiciones. Entre el 24 y el 26 se han lanzado 167 convocatorias con más de 55.000 solicitudes gestionadas íntegramente online.
Antes una persona aspirante tenía que rellenar una solicitud en papel, desplazarse al banco para pagar la tasa, presentar el justificante y esperar a que la Administración mecanizara manualmente toda esa información.
Ahora puede presentar la solicitud y realizar el pago a través de una misma experiencia digital, eliminando papel, desplazamientos, justificantes físicos y una parte muy importante de las tareas manuales posteriores.
Otro ejemplo, quien paga una tasa o un tributo. Antes tenía que ir al banco o a una oficina para pagar una tasa. Ahora se paga por Internet en cualquier momento, incluso con el móvil por Bizum. Los pagos electrónicos se han multiplicado por más de cuatro entre 2023 y 2025, y el pago por Bicum ha pasado de ser testimonial a superar las 50.000 operaciones al año.
En muy poco tiempo, la Junta ha realizado un esfuerzo extraordinario para poner en marcha una política de simplificación con método, continuidad y resultados medibles, y ha sido gracias al compromiso de los empleados públicos.
Hemos comenzado a revisar trámites y procedimientos, eliminado cargas innecesarias, digitalizado servicios, conectado datos y comenzó a automatizar tareas que antes consumían mucho tiempo.
Y quiero también aquí pararme para agradecer personalmente al secretario general de Transformación Digital e Inteligencia Artificial su esfuerzo y el de su equipo durante este tiempo.
Somos conscientes de que queda mucho por hacer. La prioridad de esta nueva etapa, como decía, marcada en primera persona por la presidenta, es reducir al máximo la complejidad en toda la relación con la Administración para que ciudadanos y empresas no tengan que entender su organización interna ni recorrer trámites innecesarios y para que los empleados públicos dispongan de herramientas corporativas más sencillas.
Por eso, iniciamos también una nueva etapa normativa. Les anuncio que la próxima semana, cumpliendo con otro de los compromisos para esta legislatura comenzará el recorrido de participación y contraste de la futura Ley de Simplificación Inteligente de Extremadura.
Abriremos el borrador a las comisiones sectoriales, al tejido productivo y a la sociedad civil, con el objetivo de culminar este proceso de escucha, mejora y consenso antes de que finalice este año 2026.
No queremos una ley para añadir procedimientos o controles. Queremos una ley para impedir que vuelvan a nacer trámites complejos, duplicados o difíciles de entender. Una ley que establezca que la Administración debe pedir una sola vez los datos Que debe consultar por sí misma toda la información que ya está disponible Que debe utilizar lenguaje claro Que debe reducir documentos Que debe medir tiempos y cargas Y que debe usar declaraciones responsables o comunicaciones cuando la normativa y el riesgo lo permitan
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