Tamara Yagüe, presidenta de Confesbask, ha apelado a tomar conciencia colectiva sobre el momento actual y a "actuar ya" en Euskadi para garantizar el futuro porque, aunque se sigue creciendo, el balance "presenta luces y sombras". La patronal vasca ha reclamado respuestas compartidas y un pacto de país para una transformación "profunda" de la competitividad.
Tamara Yagüe, presidenta de Confesbask, ha hecho un llamado a la conciencia colectiva en Euskadi para abordar la situación económica actual, destacando que aunque se sigue creciendo, el balance presenta 'luces y sombras'. Se estima que la economía vasca crecerá un 1,9% este año, con una creación de empleo que se mantendrá, aunque a un ritmo menor que el año anterior. La industria enfrenta serios desafíos, evidenciando un estancamiento, sin llegar a hablar de recesión. Yagüe subrayó la preocupación de las empresas sobre el asentismo, los costes laborales y la reducción de márgenes. Se propone un enfoque colaborativo entre la Administración, empresas y sindicatos para encontrar soluciones. Además, se hizo hincapié en la necesidad de un pacto de país, que permita una transformación profunda de la competitividad, asegurando así el bienestar de la sociedad vasca en el futuro.
Transcripciones
Ya sabéis que el contexto económico nos está resultando muy exigente. Es verdad que seguimos creciendo, pero si miramos más detenidamente la situación, lo cierto es que el balance presenta luces y sombras. Las previsiones que manejamos apuntan a que la economía vasca crecerá este año en torno al 1,9%, que es la parte baja de la horquilla de la previsión que hacíamos a principio de año.
Sí que mantendremos la creación de empleo, aunque con menor intensidad al año pasado. La industria es el sector que más dificultades atraviesa. No hablamos de una recesión, pero sí de un claro estancamiento. Adicionalmente, de puertas adentro, lo que las encuestas revelan es que a nuestras empresas les preocupan principalmente la falta de personas, el asentismo, los costes laborales, la reducción de los márgenes empresariales, así como la conflictividad laboral.
En cuanto al asentismo, ya sabéis que estamos todos perfectamente alineados en la tarea de suscitar un debate profundo sobre esta cuestión, bajo el principio de no buscar culpables y sí complicidades.
Apostamos por un enfoque múltiple que abarque la Administración, a las empresas y a los sindicatos y con el que buscamos un diagnóstico común y posibles soluciones. Tenemos claro que cerrar los ojos no es una opción. De hecho, este reto en concreto, el de la competiridad de nuestras empresas, va a ser una de las prioridades de cara al próximo ejercicio.
Como sabéis, Adegui puso encima de la mesa durante su Asamblea del mes de mayo la necesidad de tomar conciencia de que el bienestar actual no está asegurado a medio y largo plazo, proponiendo un pacto de país que nos permita abordar una transformación profunda de nuestra competitividad para garantizar a futuro precisamente ese estado de bienestar del que toda sociedad vasca disfrutamos hoy.
Ya sabéis que el contexto económico nos está resultando muy exigente. Es verdad que seguimos creciendo, pero si miramos más detenidamente la situación, lo cierto es que el balance presenta luces y sombras. Las previsiones que manejamos apuntan a que la economía vasca crecerá este año en torno al 1,9%, que es la parte baja de la horquilla de la previsión que hacíamos a principio de año.
Sí que mantendremos la creación de empleo, aunque con menor intensidad al año pasado. La industria es el sector que más dificultades atraviesa. No hablamos de una recesión, pero sí de un claro estancamiento. Adicionalmente, de puertas adentro, lo que las encuestas revelan es que a nuestras empresas les preocupan principalmente la falta de personas, el asentismo, los costes laborales, la reducción de los márgenes empresariales, así como la conflictividad laboral.
En cuanto al asentismo, ya sabéis que estamos todos perfectamente alineados en la tarea de suscitar un debate profundo sobre esta cuestión, bajo el principio de no buscar culpables y sí complicidades.
Apostamos por un enfoque múltiple que abarque la Administración, a las empresas y a los sindicatos y con el que buscamos un diagnóstico común y posibles soluciones. Tenemos claro que cerrar los ojos no es una opción. De hecho, este reto en concreto, el de la competiridad de nuestras empresas, va a ser una de las prioridades de cara al próximo ejercicio.
Como sabéis, Adegui puso encima de la mesa durante su Asamblea del mes de mayo la necesidad de tomar conciencia de que el bienestar actual no está asegurado a medio y largo plazo, proponiendo un pacto de país que nos permita abordar una transformación profunda de nuestra competitividad para garantizar a futuro precisamente ese estado de bienestar del que toda sociedad vasca disfrutamos hoy.
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