Albares advierte de un momento "muy difícil" para los derechos humanos y multilateralismo

Declaraciones del ministro de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, José Manuel Albares, quien ha advertido de un momento "muy difícil" para los derechos humanos y el multilateralismo. "Hay voces que abiertamente pronostican el fin de una de era de avances y la llegada de un orden en el que impere la fuerza", ha expresado.

Fecha: 06/07/2026
Duración: 00:08:57
Localización: El Escorial

Resumen generado con IA

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha subrayado la urgencia de reformar la ONU tras 80 años de su creación, destacando que es esencial para proteger los logros en derechos humanos y multilateralismo. En un contexto internacional marcado por la guerra en Ucrania y crisis en Oriente Medio, Albares ha advertido sobre el riesgo de un orden mundial basado en la fuerza. Además, ha abogado por que la próxima secretaria general de la ONU sea una mujer, argumentando que es una cuestión de justicia y coherencia. España se compromete a mantener sus contribuciones a la cooperación internacional y a la defensa de los derechos humanos, incluyendo la abolición de la pena de muerte. En este sentido, el ministro ha resaltado la importancia de un enfoque proactivo en la política exterior española, defendiendo el diálogo y la cooperación como herramientas fundamentales para alcanzar la paz y la seguridad internacionales en un mundo cada vez más interconectado.

Transcripciones


Hoy, yo creo que todos somos conscientes de ello, atravesamos un momento muy, muy difícil para los derechos humanos y para el multilateralismo en general. Hay voces que abiertamente pronostican el fin, su fin, el fin de una era de avances, el fin de un orden basado en el derecho internacional y la llegada de un orden en el que impere la fuerza, que sea la fuerza, la ley del más fuerte, la ley de la selva la que determine la conducta de los estados y las relaciones internacionales.

La terrible guerra de agresión de Rusia contra Ucrania, esta misma madrugada volvía a tener lugar un terrible ataque masivo contra Kiev y otras ciudades ucranianas, ucranianas, como hemos tenido este fin de semana, sin ningún objetivo, más allá que los objetivos civiles y causar el dolor, y desde luego lo condenamos.

En Oriente Medio, en Gaza, en Líbano, donde se están aplicando en el sur de Líbano exactamente la misma lógica y la misma estrategia política y militar que se ha aplicado en Gaza, en todos esos sitios la paz sigue siendo una promesa incumplida.

Los derechos humanos están siendo pisoteados todos los días. Y hay otras tragedias menos mediáticas, más silenciosas, Sudán, donde la violencia sigue cobrándose miles de vidas, en donde también hay una ausencia absoluta de derechos humanos.

Y lo más preocupante de cada uno de estos escenarios, que por sí solo es tremendamente inquietante, es que no son crisis aisladas, no son crisis desconectadas entre sí. Todos estos conflictos están interconectados y son parte de una deriva. El cuestionamiento de las normas, los principios, las instituciones como Naciones Unidas, que la comunidad internacional levantó con enorme esfuerzo tras las grandes tragedias del siglo XX.

Hoy hay una amenaza real de quienes quieren enterrar enterrar el diálogo, el entendimiento, la resolución pacífica de los conflictos, de los que quieren que prime la confrontación frente a la cooperación y que primen los conflictos frente a la paz.

Y ante esa deriva España, la política exterior de España, lo tiene claro. Seguimos creyendo que las reglas que hemos acordado entre todos son la única vía para el progreso ante retos en los que todos dependemos cada vez más de los demás. Por eso nuestra política exterior, que es coherente, defiende unos valores que son profundamente humanistas, que son los de la inmensa mayoría de la sociedad española y de la humanidad.

Valores que se asientan en la razón, en el diálogo, en el entendimiento entre pueblos y culturas, en el multilateralismo, en la cooperación, como indicaba el secretario de Estado, valores evidentes, que son la libertad, la dignidad, la seguridad, la paz, son valores a los que ningún demócrata puede renunciar si quiere seguir siéndolo.

Y eso lo estamos defendiendo en todos los escenarios, con la misma firmeza, ante cualquiera, en Palestina, en Líbano, en Venezuela, en Cuba o en Ucrania. Y aunque el mundo cambie y la historia no vuelva atrás, hay certezas que hoy son más sólidas que nunca. El multilateralismo sigue siendo el mejor instrumento para preservar la paz y la seguridad internacionales.

En el ámbito multilateral y muy en concreto en la cooperación internacional al desarrollo asistimos a un momento de recortes presupuestarios para intentar reducirlo, incluso eliminarlo.

Se reducen contribuciones, se retrasan las cuotas obligatorias. Hay una crisis de financiación que está poniendo en jaque el sistema, de hecho en buena medida es lo que busca ponerlo en jaque, y cuyas consecuencias se hacen notar en el recorte de miles de programas concretos.

Y frente a ello el compromiso de España es firme, es firme con el multilateralismo, es firme con la cooperación al desarrollo. Mantenemos nuestras contribuciones al alto comisionado de las Naciones Unidas para los derechos humanos y a todas las instituciones que se encargan de su supervisión. Por eso es vital la reforma de las Naciones Unidas.

Lo defendemos en todos los foros multilaterales. multilaterales. Una reforma que garantice y promueva la eficacia del sistema sin comprometer ninguno de los logros en cuanto a la protección y la promoción de los derechos humanos y de todo lo que el multilateralismo ha conseguido.

La reforma tiene que conseguir que la mitad del mundo esté representada en nuestro sistema multilateral, la otra mitad ya lo está. Y por eso España defiende que 80 años después de su creación el próximo secretario general de las Naciones Unidas sea una secretaria general de las Naciones Unidas, una mujer, por justicia y por coherencia con los valores que defendemos y que defiende las Naciones Unidas. 80 años con un hombre al frente de la Secretaría General de las Naciones Unidas son suficientes.

Ha llegado la hora de una mujer. Especialmente en aquellos ámbitos en los que aún quedan desafíos pendientes. Uno de esos desafíos pendientes sigue siendo la defensa del derecho más básico y fundamental, el derecho a la vida, porque cuando se vulnera ese derecho, se vulnera la base misma de los derechos humanos.

Y las cifras siguen siendo estremecedoras. El año pasado, 2.707 ejecuciones en todo el mundo, sin contar las realizadas de manera secreta o de países que no facilitan datos oficiales. cifras inaceptables, completamente contrarias a los derechos humanos. Pero el hecho de que un número todavía reducido de países haya incrementado sus ejecuciones en 2025 no tiene que cuestionar el rumbo de nuestra causa por la evolución de la pena de muerte en todo el mundo.

Al contrario, debemos de perseverar en el empeño, porque la realidad es que tan solo un número limitado de Estados sigue recurriendo a la pena de muerte. Y ello confirma que la comunidad internacional seguimos avanzando. España está en primera línea. Trabajamos para que la abolición universal de la pena de muerte se convierta en una realidad plena.

Por eso somos la sede de la Comisión Internacional contra la Pena de Muerte y trabajamos para reforzar su proyección hasta que se convierta en un verdadero organismo internacional, como queremos que sea, para que sea un referente de la lucha por la abolición universal de la pena capital.

Y ante el panorama internacional actual, España sigue trabajando incansablemente en todos los frentes de la defensa de los derechos humanos. Estamos ya trabajando en un futuro instrumento vinculante sobre los derechos de las personas mayores, lo que nos va a permitir combatir el edadismo y la discriminación desde un enfoque de derechos y seguimos trabajando para que la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que este año cumple su 20 aniversario, siga avanzando y se cumpla internacionalmente, para que todos nuestros ciudadanos tengan un acceso pleno a todos los derechos.

Los derechos de las personas con discapacidad fue una prioridad española durante nuestra presidencia del Consejo de la Unión Europea y hoy es una prioridad a nivel internacional.

Vivimos en un momento de desafíos incuestionables a los que no es suficiente con reaccionar. Por supuesto tenemos que estar, pero no solo basta con responder a lo que otros hacen. Nuestras políticas no pueden ser meramente reactivas ante decisiones ajenas. Tienen que tener una dirección, un sentido propio, una iniciativa, una ambición.

una política que defienda los derechos conquistados, que impulse nuestros avances y que no renuncie nunca a ampliar los espacios de libertad, de dignidad y de igualdad como hace la política exterior de España.

Por eso hoy más que nunca necesitamos renovar el multilateralismo, un multilateralismo en el que el diálogo siga siendo nuestra mejor herramienta para la paz, que ese es un objetivo irrenunciable.

00:00 - 00:37 Hoy, yo creo que todos somos conscientes de ello, atravesamos un momento muy, muy difícil para los derechos humanos y para el multilateralismo en general. Hay voces que abiertamente pronostican el fin, su fin, el fin de una era de avances, el fin de un orden basado en el derecho internacional y la llegada de un orden en el que impere la fuerza, que sea la fuerza, la ley del más fuerte, la ley de la selva la que determine la conducta de los estados y las relaciones internacionales.

00:37 - 00:58 La terrible guerra de agresión de Rusia contra Ucrania, esta misma madrugada volvía a tener lugar un terrible ataque masivo contra Kiev y otras ciudades ucranianas, ucranianas, como hemos tenido este fin de semana, sin ningún objetivo, más allá que los objetivos civiles y causar el dolor, y desde luego lo condenamos.

00:58 - 01:17 En Oriente Medio, en Gaza, en Líbano, donde se están aplicando en el sur de Líbano exactamente la misma lógica y la misma estrategia política y militar que se ha aplicado en Gaza, en todos esos sitios la paz sigue siendo una promesa incumplida.

01:17 - 01:34 Los derechos humanos están siendo pisoteados todos los días. Y hay otras tragedias menos mediáticas, más silenciosas, Sudán, donde la violencia sigue cobrándose miles de vidas, en donde también hay una ausencia absoluta de derechos humanos.

01:34 - 02:04 Y lo más preocupante de cada uno de estos escenarios, que por sí solo es tremendamente inquietante, es que no son crisis aisladas, no son crisis desconectadas entre sí. Todos estos conflictos están interconectados y son parte de una deriva. El cuestionamiento de las normas, los principios, las instituciones como Naciones Unidas, que la comunidad internacional levantó con enorme esfuerzo tras las grandes tragedias del siglo XX.

02:04 - 02:23 Hoy hay una amenaza real de quienes quieren enterrar enterrar el diálogo, el entendimiento, la resolución pacífica de los conflictos, de los que quieren que prime la confrontación frente a la cooperación y que primen los conflictos frente a la paz.

02:23 - 02:55 Y ante esa deriva España, la política exterior de España, lo tiene claro. Seguimos creyendo que las reglas que hemos acordado entre todos son la única vía para el progreso ante retos en los que todos dependemos cada vez más de los demás. Por eso nuestra política exterior, que es coherente, defiende unos valores que son profundamente humanistas, que son los de la inmensa mayoría de la sociedad española y de la humanidad.

02:55 - 03:18 Valores que se asientan en la razón, en el diálogo, en el entendimiento entre pueblos y culturas, en el multilateralismo, en la cooperación, como indicaba el secretario de Estado, valores evidentes, que son la libertad, la dignidad, la seguridad, la paz, son valores a los que ningún demócrata puede renunciar si quiere seguir siéndolo.

03:18 - 03:45 Y eso lo estamos defendiendo en todos los escenarios, con la misma firmeza, ante cualquiera, en Palestina, en Líbano, en Venezuela, en Cuba o en Ucrania. Y aunque el mundo cambie y la historia no vuelva atrás, hay certezas que hoy son más sólidas que nunca. El multilateralismo sigue siendo el mejor instrumento para preservar la paz y la seguridad internacionales.

03:45 - 03:59 En el ámbito multilateral y muy en concreto en la cooperación internacional al desarrollo asistimos a un momento de recortes presupuestarios para intentar reducirlo, incluso eliminarlo.

03:59 - 04:17 Se reducen contribuciones, se retrasan las cuotas obligatorias. Hay una crisis de financiación que está poniendo en jaque el sistema, de hecho en buena medida es lo que busca ponerlo en jaque, y cuyas consecuencias se hacen notar en el recorte de miles de programas concretos.

04:17 - 04:36 Y frente a ello el compromiso de España es firme, es firme con el multilateralismo, es firme con la cooperación al desarrollo. Mantenemos nuestras contribuciones al alto comisionado de las Naciones Unidas para los derechos humanos y a todas las instituciones que se encargan de su supervisión. Por eso es vital la reforma de las Naciones Unidas.

04:36 - 04:54 Lo defendemos en todos los foros multilaterales. multilaterales. Una reforma que garantice y promueva la eficacia del sistema sin comprometer ninguno de los logros en cuanto a la protección y la promoción de los derechos humanos y de todo lo que el multilateralismo ha conseguido.

04:54 - 05:30 La reforma tiene que conseguir que la mitad del mundo esté representada en nuestro sistema multilateral, la otra mitad ya lo está. Y por eso España defiende que 80 años después de su creación el próximo secretario general de las Naciones Unidas sea una secretaria general de las Naciones Unidas, una mujer, por justicia y por coherencia con los valores que defendemos y que defiende las Naciones Unidas. 80 años con un hombre al frente de la Secretaría General de las Naciones Unidas son suficientes.

05:30 - 05:53 Ha llegado la hora de una mujer. Especialmente en aquellos ámbitos en los que aún quedan desafíos pendientes. Uno de esos desafíos pendientes sigue siendo la defensa del derecho más básico y fundamental, el derecho a la vida, porque cuando se vulnera ese derecho, se vulnera la base misma de los derechos humanos.

05:53 - 06:32 Y las cifras siguen siendo estremecedoras. El año pasado, 2.707 ejecuciones en todo el mundo, sin contar las realizadas de manera secreta o de países que no facilitan datos oficiales. cifras inaceptables, completamente contrarias a los derechos humanos. Pero el hecho de que un número todavía reducido de países haya incrementado sus ejecuciones en 2025 no tiene que cuestionar el rumbo de nuestra causa por la evolución de la pena de muerte en todo el mundo.

06:32 - 06:56 Al contrario, debemos de perseverar en el empeño, porque la realidad es que tan solo un número limitado de Estados sigue recurriendo a la pena de muerte. Y ello confirma que la comunidad internacional seguimos avanzando. España está en primera línea. Trabajamos para que la abolición universal de la pena de muerte se convierta en una realidad plena.

06:56 - 07:14 Por eso somos la sede de la Comisión Internacional contra la Pena de Muerte y trabajamos para reforzar su proyección hasta que se convierta en un verdadero organismo internacional, como queremos que sea, para que sea un referente de la lucha por la abolición universal de la pena capital.

07:14 - 07:52 Y ante el panorama internacional actual, España sigue trabajando incansablemente en todos los frentes de la defensa de los derechos humanos. Estamos ya trabajando en un futuro instrumento vinculante sobre los derechos de las personas mayores, lo que nos va a permitir combatir el edadismo y la discriminación desde un enfoque de derechos y seguimos trabajando para que la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que este año cumple su 20 aniversario, siga avanzando y se cumpla internacionalmente, para que todos nuestros ciudadanos tengan un acceso pleno a todos los derechos.

07:52 - 08:03 Los derechos de las personas con discapacidad fue una prioridad española durante nuestra presidencia del Consejo de la Unión Europea y hoy es una prioridad a nivel internacional.

08:03 - 08:29 Vivimos en un momento de desafíos incuestionables a los que no es suficiente con reaccionar. Por supuesto tenemos que estar, pero no solo basta con responder a lo que otros hacen. Nuestras políticas no pueden ser meramente reactivas ante decisiones ajenas. Tienen que tener una dirección, un sentido propio, una iniciativa, una ambición.

08:29 - 08:43 una política que defienda los derechos conquistados, que impulse nuestros avances y que no renuncie nunca a ampliar los espacios de libertad, de dignidad y de igualdad como hace la política exterior de España.

08:43 - 08:56 Por eso hoy más que nunca necesitamos renovar el multilateralismo, un multilateralismo en el que el diálogo siga siendo nuestra mejor herramienta para la paz, que ese es un objetivo irrenunciable.

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