La consejera municipal de Políticas Sociales del Ayuntamiento de Zaragoza, Marian Orós, ha solicitado al Gobierno de España un plan extraordinario para atender las consecuencias sociales que se derivan de la regulación masiva de inmigrantes, que comenzó el 16 de abril y concluirá el 30 de junio, y que para el Ejecutivo central supondrá unos ingresos de 40 millones en el conjunto del país por las tasas que aplica de algo más de 38 euros por expediente
La consejera de Políticas Sociales del Ayuntamiento de Zaragoza, Marian Orós, ha instado al Gobierno de España a implementar un plan extraordinario que aborde las consecuencias sociales de la reciente regulación masiva de inmigrantes. Este proceso, que comenzó el 16 de abril y finalizará el 30 de junio, generará un ingreso de 40 millones de euros en tasas por expediente. Orós advirtió que, tras la conclusión del proceso administrativo, comenzará un proceso social que impactará significativamente en la ciudad y en las personas que llegan. La consejera enfatizó que la inmigración es una oportunidad para Zaragoza, pero debe ser gestionada de forma planificada y colaborativa. Criticó la falta de coordinación y la gestión inadecuada del proceso, pidiendo un cambio en las políticas migratorias y un acompañamiento integral en aspectos como vivienda y empleo para los recién regularizados. La respuesta del Gobierno es esperada con recelo por Orós, quien aboga por la cogobernanza en esta situación extraordinaria.
Transcripciones
Ante un proceso extraordinario de regulación, es obligatorio que el Gobierno de España, por responsabilidad y competencia, ponga en marcha un plan extraordinario con recursos y financiación para afrontar las consecuencias sociales derivadas de este proceso extraordinario.
Que nadie se engañe. Una vez que esté terminado el proceso administrativo, empezará el proceso social, que va a ser mucho más impactante para la ciudad y para las personas que a ella vienen. Y voy a terminar ya con algo que les digo siempre. La inmigración constituye una oportunidad para esta ciudad y para este país, pero es una oportunidad cuando se gestiona de manera adecuada, cuando la inmigración se gestiona de manera planificada, ordenada, vinculada al empleo, a la inclusión y en colaboración con otras administraciones y con lealtad institucional.
Lamentablemente este proceso se ha hecho justo, justo, justo todo lo contrario y las consecuencias las iremos viendo a lo largo de los próximos meses. Yo creo que es momento de decir basta ya de valores fuera, basta ya de valores fuera. Pedimos que haya una cogobernanza, que haya una coordinación y que el Gobierno de España plantee ese plan extraordinario ante una situación extraordinaria, ojalá pudiéramos pedirle además que modifique sus políticas en materia de interior, exterior, migración, empleo, vivienda, pero al menos que en esto cumplan con su responsabilidad y se impliquen y desde luego ya vale de echar balones fuera.
Me temo que la contestación del delegado del Gobierno, cuando me conteste, será, en el momento en que son regulares, es su responsabilidad. Me temo que esa va a ser la respuesta. Y creo que es bastante vil que la respuesta sea esa. Ojalá sea, no se preocupe, en Zaragoza y en el resto de España vamos a establecer un plan extraordinario para que todas esas personas que van a tener la regularización puedan tener un acompañamiento integral en materia de vivienda, en materia social y en materia laboral.
Y vamos a trabajar con uso de codo con codo remando juntos para que esto sea posible y para que este proceso no sea un desastre, sino que dé oportunidades a las personas que lo han pedido de convivencia a la ciudad y además sea un proceso de integración completo.
Ante un proceso extraordinario de regulación, es obligatorio que el Gobierno de España, por responsabilidad y competencia, ponga en marcha un plan extraordinario con recursos y financiación para afrontar las consecuencias sociales derivadas de este proceso extraordinario.
Que nadie se engañe. Una vez que esté terminado el proceso administrativo, empezará el proceso social, que va a ser mucho más impactante para la ciudad y para las personas que a ella vienen. Y voy a terminar ya con algo que les digo siempre. La inmigración constituye una oportunidad para esta ciudad y para este país, pero es una oportunidad cuando se gestiona de manera adecuada, cuando la inmigración se gestiona de manera planificada, ordenada, vinculada al empleo, a la inclusión y en colaboración con otras administraciones y con lealtad institucional.
Lamentablemente este proceso se ha hecho justo, justo, justo todo lo contrario y las consecuencias las iremos viendo a lo largo de los próximos meses. Yo creo que es momento de decir basta ya de valores fuera, basta ya de valores fuera. Pedimos que haya una cogobernanza, que haya una coordinación y que el Gobierno de España plantee ese plan extraordinario ante una situación extraordinaria, ojalá pudiéramos pedirle además que modifique sus políticas en materia de interior, exterior, migración, empleo, vivienda, pero al menos que en esto cumplan con su responsabilidad y se impliquen y desde luego ya vale de echar balones fuera.
Me temo que la contestación del delegado del Gobierno, cuando me conteste, será, en el momento en que son regulares, es su responsabilidad. Me temo que esa va a ser la respuesta. Y creo que es bastante vil que la respuesta sea esa. Ojalá sea, no se preocupe, en Zaragoza y en el resto de España vamos a establecer un plan extraordinario para que todas esas personas que van a tener la regularización puedan tener un acompañamiento integral en materia de vivienda, en materia social y en materia laboral.
Y vamos a trabajar con uso de codo con codo remando juntos para que esto sea posible y para que este proceso no sea un desastre, sino que dé oportunidades a las personas que lo han pedido de convivencia a la ciudad y además sea un proceso de integración completo.
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