Declaraciones de la ministra de Defensa, Margarita Robles, quien ha visitado hoy el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla en Madrid para expresar su gratitud al personal sanitario militar por su trabajo durante la crisis del crucero Hondius con un brote de hantavirus, asegurando que "nunca hay palabras suficientes para agradecer lo que hicieron" y destacando que "ha sido misión cumplida". Robles ha subrayado que los 270 trabajadores del hospital han realizado su labor "con mucho silencio pero con una enorme profesionalidad, con una gran dedicación, con una gran entrega y además con una gran efectividad", enfatizando que "una de las cosas que yo siempre admiro del mundo de las Fuerzas Armadas en general y de la sanidad militar en particular es la prudencia que tienen siempre, la distracción que tienen siempre y el excepcional trabajo que hacen sin alargar de ello".
La ministra de Defensa, Margarita Robles, visitó hoy el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla en Madrid para agradecer al personal sanitario militar su dedicación y profesionalidad durante la crisis del crucero Hondius, que enfrentó un brote de hantavirus. Robles destacó el trabajo silencioso y efectivo de los 270 trabajadores del hospital, quienes realizaron su labor con entrega y sin buscar reconocimiento. Durante su discurso, subrayó la importancia del papel de las Fuerzas Armadas y la sanidad militar en situaciones de crisis, recordando que su objetivo es siempre ayudar a los demás, incluso en circunstancias difíciles y arriesgadas. La ministra resaltó la humanidad que caracteriza a estos profesionales y la necesidad de que la sociedad reconozca su esfuerzo y compromiso. En sus palabras finales, Robles reafirmó su agradecimiento y admiración hacia el personal, afirmando que su trabajo es un ejemplo a seguir en España.
Transcripciones
Muchas gracias, General. La verdad que esta visita llevaba varios, desde el principio que hubo, que vinieron aquí las personas que tenían que pasar la cuarentena, quería haberla hecho, pero por razones de seguridad no he podido hacerla, pero la tenía pendiente y quería venir hoy personalmente a darles las gracias de corazón por todo lo que han hecho.
porque todo lo que han hecho con mucho silencio pero con una enorme profesionalidad, con una gran dedicación, con una gran entrega y además con una gran efectividad ha sido muy grande.
Una de las cosas que yo siempre admiro del mundo de las Fuerzas Armadas en general y de la sanidad militar en particular es la prudencia que tienen siempre, la discreción que tienen siempre y el excepcional trabajo que hacen sin alargar de ello.
Eso es un ejemplo y es un ejemplo para todos nosotros. Desde que surgió y salió a la luz lo que estaba ocurriendo en el crucero, creo que las Fuerzas Armadas en su conjunto pusieron de relieve sus capacidades y sobre todo su entrega y su generosidad.
Desde la UME, que en momentos difíciles cuando nadie quería hacer los transportes de las personas que estaban en el barco y que tenían que venir a Madrid, la UME fue quien realizó esos traslados.
Desde el personal de la UMAER y del Ejército del Aire y del Espacio que realizaron esos traslados aquí a Madrid. Y luego ustedes, la sanidad militar y muy en especial, todos y cada uno de los que algunos están de vacaciones, pero todos los que hoy están aquí, esas 270 personas que se han entregado de corazón a ayudar a las personas que estaban en una situación difícil.
porque no solamente fueron los contagiados, sino que las otras personas estaban también en una situación de preocupación por lo que era su salud. Yo que llamé cada día al director del general Aleta, al general Pellet, e incluso hablé con algunos de los pacientes, quiero decir que nunca hay palabras suficientes para agradecer lo que hicieron, pero esa dedicación en unas circunstancias tan complicadas, tan difíciles, de riesgo, quienes mejor lo podían hacer era la sanidad militar quienes mejor lo podían hacer eran ustedes la gente del hospital central de la defensa y así lo han hecho así lo han hecho en general, ha sido misión cumplida tengo que decir y quiero decirlo porque además también autorizó en su momento el primero de los que dio positivo al que llamé varias veces con el que estuve en contacto se deshizo en elogios de todos sus tiendas, en elogios.
Algún día me gustaría que él pudiera decirlo públicamente, pero él me autorizó a que públicamente les trasladara su agradecimiento y su felicitación. Y en este acto de hoy, que es un acto que yo siempre quiero que estos actos sean relajados y no quiero darle ninguna formalidad, pero quiero darles las gracias.
Y quiero darles Gracias, porque como decía antes, hay muchas horas, hay mucho esfuerzo, hay mucha dedicación, hay mucho trabajo que hacen ustedes, hay mucha preparación, hay mucha profesionalidad y hay algo que es lo más importante, es ayudar a salvar vidas.
Si nuestras fuerzas armadas se caracterizan porque donde estén, en el Líbano, en Letonia, en tierra, mar y aire, están ayudando a salvar vidas. En los dos hospitales que tenemos, en el militar de Zaragoza y aquí, su dedicación de todos y cada uno de ustedes es muy grande. Y yo les quiero decir algo más que para mí personalmente es muy importante también en el mundo en que vivimos, en un mundo en el que, bueno, pues cuentan las guerras que tenemos por un lado, cuentan las descalificaciones, las crispaciones, el saber que tenemos unos profesionales en todas las fuerzas armadas en general y en la sanidad militar en particular, que tienen un especial y único objetivo, que yo diría, que es el trabajar por los demás, el renunciar a lo suyo propio, a su comodidad, para ayudar a la gente, a gente a la que no conoce, a gente que son desconocidos.
Ya sé que eso va implícito en lo que es la sanidad, pero siempre les digo lo mismo, ustedes ponen un plus muy importante, el plus que ese paciente contagiado me decía, hay algo que es tan importante, la humanidad, en esa preparación que ustedes tienen, la humanidad tiene que estar siempre pendientes.
Así que igual que saben que lo digo de corazón, igual que agradecía la UMA los traslados a la UMAER, el efecto de radio y el espacio, hoy quería venir a darles las gracias personalmente.
Son ustedes un referente en todos los sentidos y me consta, me consta, ese esfuerzo especial que se hizo cuando desde la Comunidad de Castilla y León nos hablaron de la otra persona que tenía ese contagio, un esfuerzo muy, muy importante, porque aunque no lo parezca, aunque la gente no lo sepa, aunque los ciudadanos no lo sepan.
En una situación como estas, virus, yo no voy a hablar técnicamente porque seguro que lo diría mal, las medidas de prevención, de precaución, de aislamiento, son tan importantes que solo quería venir personalmente a darles las gracias, a decir que yo creo que España entera en su conjunto tiene que conocer y saber más, que conocer a sus fuerzas armadas y que conocer a su sanidad militar.
Estamos, pues ya lo saben, las fuerzas armadas son muy demandantes y tenemos en este momento muchos heridos muchos lesionados y para mí es un orgullo también una satisfacción cuando los heridos y los lesionados de las fuerzas armadas y sus familiares lo que quieren siempre y si da los hospitales militares los que están en el campo de san legorio obviamente en zaragoza pues en zaragoza pero los que están en otros sitios siempre tienen como punto de referencia a este hospital.
Así que, gracias de corazón, un orgullo a seguir trabajando y sobre todo a escribir esas páginas de la historia que son anónimas muchas veces, que no salen en los medios de comunicación porque lo positivo, porque el esfuerzo, porque la dedicación y entrega no vende.
Pero yo sí que quiero reivindicar el trabajo de este hospital, de todos y cada uno de los miembros del hospital, y es a los 270 trabajadores que en particular lo hicieron, por su dedicación, como decía antes, por su generosidad, por su humanidad también, y sobre todo por darnos a todos un ejemplo de compromiso con los seres humanos, con las personas que en momentos difíciles, como en el antivirus o en otros contagios, vivimos la experiencia de la COVID, la experiencia tan horrible, Yo nunca me puedo olvidar, por ejemplo, del fallecimiento que siempre le tengo muy presente de don Juan del Río y cómo su familia agradeció el esfuerzo que se hizo aquí, lo que se hizo aquí tan generoso y tan entregado durante la pandemia, con tantísimo esfuerzo, que no nos podemos olvidar la generosidad y el esfuerzo que se ha puesto ahora en general en el cuidado de las personas con el tema del antivirus.
Gracias de corazón es un ejemplo y que toda España tiene que saber que en esta casa, en este hospital, todos ustedes están al servicio de los ciudadanos con lo mejor que se puede tener, su profesionalidad y su humanidad.
Así que a todos ustedes muchísimas gracias de verdad, de corazón.
Muchas gracias, General. La verdad que esta visita llevaba varios, desde el principio que hubo, que vinieron aquí las personas que tenían que pasar la cuarentena, quería haberla hecho, pero por razones de seguridad no he podido hacerla, pero la tenía pendiente y quería venir hoy personalmente a darles las gracias de corazón por todo lo que han hecho.
porque todo lo que han hecho con mucho silencio pero con una enorme profesionalidad, con una gran dedicación, con una gran entrega y además con una gran efectividad ha sido muy grande.
Una de las cosas que yo siempre admiro del mundo de las Fuerzas Armadas en general y de la sanidad militar en particular es la prudencia que tienen siempre, la discreción que tienen siempre y el excepcional trabajo que hacen sin alargar de ello.
Eso es un ejemplo y es un ejemplo para todos nosotros. Desde que surgió y salió a la luz lo que estaba ocurriendo en el crucero, creo que las Fuerzas Armadas en su conjunto pusieron de relieve sus capacidades y sobre todo su entrega y su generosidad.
Desde la UME, que en momentos difíciles cuando nadie quería hacer los transportes de las personas que estaban en el barco y que tenían que venir a Madrid, la UME fue quien realizó esos traslados.
Desde el personal de la UMAER y del Ejército del Aire y del Espacio que realizaron esos traslados aquí a Madrid. Y luego ustedes, la sanidad militar y muy en especial, todos y cada uno de los que algunos están de vacaciones, pero todos los que hoy están aquí, esas 270 personas que se han entregado de corazón a ayudar a las personas que estaban en una situación difícil.
porque no solamente fueron los contagiados, sino que las otras personas estaban también en una situación de preocupación por lo que era su salud. Yo que llamé cada día al director del general Aleta, al general Pellet, e incluso hablé con algunos de los pacientes, quiero decir que nunca hay palabras suficientes para agradecer lo que hicieron, pero esa dedicación en unas circunstancias tan complicadas, tan difíciles, de riesgo, quienes mejor lo podían hacer era la sanidad militar quienes mejor lo podían hacer eran ustedes la gente del hospital central de la defensa y así lo han hecho así lo han hecho en general, ha sido misión cumplida tengo que decir y quiero decirlo porque además también autorizó en su momento el primero de los que dio positivo al que llamé varias veces con el que estuve en contacto se deshizo en elogios de todos sus tiendas, en elogios.
Algún día me gustaría que él pudiera decirlo públicamente, pero él me autorizó a que públicamente les trasladara su agradecimiento y su felicitación. Y en este acto de hoy, que es un acto que yo siempre quiero que estos actos sean relajados y no quiero darle ninguna formalidad, pero quiero darles las gracias.
Y quiero darles Gracias, porque como decía antes, hay muchas horas, hay mucho esfuerzo, hay mucha dedicación, hay mucho trabajo que hacen ustedes, hay mucha preparación, hay mucha profesionalidad y hay algo que es lo más importante, es ayudar a salvar vidas.
Si nuestras fuerzas armadas se caracterizan porque donde estén, en el Líbano, en Letonia, en tierra, mar y aire, están ayudando a salvar vidas. En los dos hospitales que tenemos, en el militar de Zaragoza y aquí, su dedicación de todos y cada uno de ustedes es muy grande. Y yo les quiero decir algo más que para mí personalmente es muy importante también en el mundo en que vivimos, en un mundo en el que, bueno, pues cuentan las guerras que tenemos por un lado, cuentan las descalificaciones, las crispaciones, el saber que tenemos unos profesionales en todas las fuerzas armadas en general y en la sanidad militar en particular, que tienen un especial y único objetivo, que yo diría, que es el trabajar por los demás, el renunciar a lo suyo propio, a su comodidad, para ayudar a la gente, a gente a la que no conoce, a gente que son desconocidos.
Ya sé que eso va implícito en lo que es la sanidad, pero siempre les digo lo mismo, ustedes ponen un plus muy importante, el plus que ese paciente contagiado me decía, hay algo que es tan importante, la humanidad, en esa preparación que ustedes tienen, la humanidad tiene que estar siempre pendientes.
Así que igual que saben que lo digo de corazón, igual que agradecía la UMA los traslados a la UMAER, el efecto de radio y el espacio, hoy quería venir a darles las gracias personalmente.
Son ustedes un referente en todos los sentidos y me consta, me consta, ese esfuerzo especial que se hizo cuando desde la Comunidad de Castilla y León nos hablaron de la otra persona que tenía ese contagio, un esfuerzo muy, muy importante, porque aunque no lo parezca, aunque la gente no lo sepa, aunque los ciudadanos no lo sepan.
En una situación como estas, virus, yo no voy a hablar técnicamente porque seguro que lo diría mal, las medidas de prevención, de precaución, de aislamiento, son tan importantes que solo quería venir personalmente a darles las gracias, a decir que yo creo que España entera en su conjunto tiene que conocer y saber más, que conocer a sus fuerzas armadas y que conocer a su sanidad militar.
Estamos, pues ya lo saben, las fuerzas armadas son muy demandantes y tenemos en este momento muchos heridos muchos lesionados y para mí es un orgullo también una satisfacción cuando los heridos y los lesionados de las fuerzas armadas y sus familiares lo que quieren siempre y si da los hospitales militares los que están en el campo de san legorio obviamente en zaragoza pues en zaragoza pero los que están en otros sitios siempre tienen como punto de referencia a este hospital.
Así que, gracias de corazón, un orgullo a seguir trabajando y sobre todo a escribir esas páginas de la historia que son anónimas muchas veces, que no salen en los medios de comunicación porque lo positivo, porque el esfuerzo, porque la dedicación y entrega no vende.
Pero yo sí que quiero reivindicar el trabajo de este hospital, de todos y cada uno de los miembros del hospital, y es a los 270 trabajadores que en particular lo hicieron, por su dedicación, como decía antes, por su generosidad, por su humanidad también, y sobre todo por darnos a todos un ejemplo de compromiso con los seres humanos, con las personas que en momentos difíciles, como en el antivirus o en otros contagios, vivimos la experiencia de la COVID, la experiencia tan horrible, Yo nunca me puedo olvidar, por ejemplo, del fallecimiento que siempre le tengo muy presente de don Juan del Río y cómo su familia agradeció el esfuerzo que se hizo aquí, lo que se hizo aquí tan generoso y tan entregado durante la pandemia, con tantísimo esfuerzo, que no nos podemos olvidar la generosidad y el esfuerzo que se ha puesto ahora en general en el cuidado de las personas con el tema del antivirus.
Gracias de corazón es un ejemplo y que toda España tiene que saber que en esta casa, en este hospital, todos ustedes están al servicio de los ciudadanos con lo mejor que se puede tener, su profesionalidad y su humanidad.
Así que a todos ustedes muchísimas gracias de verdad, de corazón.
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