El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha comprometido el desarrollo de la Ley de Víctimas del Terrorismo aprobada en 2017 y la aprobación de un plan cuatrienal de medidas de apoyo y de protección transversal para las víctimas con la implicación de todas las consejerías, al tiempo que ha rechazado "sangre por votos".
El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha reafirmado su compromiso con el desarrollo de la Ley de Víctimas del Terrorismo, aprobada en 2017, y la creación de un plan cuatrienal que contemple medidas de apoyo y protección para las víctimas, involucrando a todas las consejerías del gobierno. En su discurso, Mañueco ha destacado la importancia de la memoria y el respeto hacia las víctimas, rechazando la manipulación del relato histórico y el uso de la violencia con fines políticos. Además, ha enfatizado que no existe causa que justifique la violencia, subrayando que ni una idea ni un proyecto político pueden construirse sobre la muerte, la amenaza o el silencio. También ha expresado su apoyo a asociaciones como la Fundación de Víctimas del Terrorismo y la Asociación de Víctimas del Terrorismo de Castilla y León, reafirmando la necesidad de recordar y honrar a quienes sufrieron a causa del terrorismo.
Transcripciones
La memoria, insisto, tiene que ser enseñada, cuidada y también proyectada. Por eso continuaremos con acciones como lo de los premios de deslegitimación del terrorismo o el programa del testimonio en las aulas. Y en el nuevo Gobierno de Castilla y León nos comprometeremos a desarrollar la Ley de víctimas del terrorismo, como nos reclamaba Sebastián.
Así también como aprobar un plan cuatrienal de medidas de apoyo y de protección para todas las víctimas que sea transversal y que surja desde todas las consejerías. Y seguir apoyando a sus asociaciones, como la Fundación de Víctimas del Terrorismo y la Asociación de Víctimas del Terrorismo de Castilla y León.
Es despreciable cambiar votos por sangre. En política no puede valer todo. Las víctimas del terrorismo no pedimos compasión, pedimos respeto, pedimos recuerdo, pedimos memoria de verdad, pedimos empatía. Pedimos que no se manipule el relato de lo ocurrido, que no se diluya la responsabilidad de quienes utilizaron la violencia y que no se presente como conflicto político lo que fue, ante todo, una agresión contra la vida, la libertad, la democracia y el Estado de Derecho.
Y conviene recordarlo con claridad. No hubo ninguna causa que justificara aquella violencia. Ninguna idea vale una vida. Ningún proyecto político puede construirse sobre el asesinato, la amenaza, la extorsión o el silencio impuesto.
La memoria, insisto, tiene que ser enseñada, cuidada y también proyectada. Por eso continuaremos con acciones como lo de los premios de deslegitimación del terrorismo o el programa del testimonio en las aulas. Y en el nuevo Gobierno de Castilla y León nos comprometeremos a desarrollar la Ley de víctimas del terrorismo, como nos reclamaba Sebastián.
Así también como aprobar un plan cuatrienal de medidas de apoyo y de protección para todas las víctimas que sea transversal y que surja desde todas las consejerías. Y seguir apoyando a sus asociaciones, como la Fundación de Víctimas del Terrorismo y la Asociación de Víctimas del Terrorismo de Castilla y León.
Es despreciable cambiar votos por sangre. En política no puede valer todo. Las víctimas del terrorismo no pedimos compasión, pedimos respeto, pedimos recuerdo, pedimos memoria de verdad, pedimos empatía. Pedimos que no se manipule el relato de lo ocurrido, que no se diluya la responsabilidad de quienes utilizaron la violencia y que no se presente como conflicto político lo que fue, ante todo, una agresión contra la vida, la libertad, la democracia y el Estado de Derecho.
Y conviene recordarlo con claridad. No hubo ninguna causa que justificara aquella violencia. Ninguna idea vale una vida. Ningún proyecto político puede construirse sobre el asesinato, la amenaza, la extorsión o el silencio impuesto.
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