Transcripciones
hasta el bachillerato.
Es un momento, por tanto, oportuno para hacer una reflexión sobre la situación preocupante de nuestra sanidad, de nuestra educación pública, porque también, como la sanidad pública, está siendo privatizada y maltratada por el Gobierno de Moreno Unilla, aunque por esto no se llore, pero también están en la misma situación dramática.
La educación pública atraviesa un proceso de deterioro importante, inducido desde hace años, desde que empezó la primera legislatura de Moreno Bonilla, y que impulsa un proceso de privatización encubierta, no de forma descarada, pero sí encubierta, dejando morir, debilitando de forma progresiva a nuestra educación.
En infantil y en primaria estamos viendo el cierre de unidades públicas mientras que se mantiene conciertos educativos incluso cuando cae la natalidad.
Es decir, cierra lo público pero se mantiene siempre la concertada.
En lugar, por ejemplo, de aprovechar esta situación para mejorar la calidad educativa y reducir ratios, la Junta de Andalucía lo que hace es que está recortando en lo público.
Como siempre, esto es el mismo modus operandi que es la sanidad pública.
Se ha prometido una bajada de ratios del primer ciclo infantil de 25 a 22 alumnos, pero todo indica que esto se hace porque estamos en precampaña y además que va a quedar en papel mojado porque los antecedentes y los datos de todos estos años de legislatura nos ponen como evidencia que es lo que ha pasado en secundaria, pues también falta una verdadera planificación eficaz y con recursos adecuados.
Un ejemplo claro es el Instituto Hispalis, aquí en Sevilla, que el próximo curso de escolarización dejará de tener el primero de ESO ni primero de ciclo formativo, lo que supone, como decía antes, un ciclo de cierre progresivo.
Dicen lo contrario, pero claro, si dejan de tener recursos, menos cursos, la ratio no baja, al final lo que están haciendo, y siguen manteniendo la educación concertada en contra de la pública, pues la situación es la que es.
Por no hablar, por ejemplo, también de otros institutos, puesto el ejemplo del Instituto Hispani en Sevilla, pero hay también otros institutos, también aquí en Sevilla y en otros lugares de Andalucía, podría poner una lista inmensa de centros que se están cayendo literalmente a pedazos.
A 50 metros de aquí hay uno que hace poquito se le cayeron los techos, estaban los niños y se cayó encima de los niños.
En la calle, concretamente, la calle Manzana, muy cerquita de aquí, de nuestra sede en Sevilla.
En la formación profesional, cada año más jóvenes tienen la posibilidad de no poder elegir la formación que quieren, porque no hay plazas, cada día hay menos plazas en algunos titulaciones, y para eso tienen que hacer dos cosas, o coger algo que no les gusta, que no querían, que no hay, y se fuera a estudiar o pagárselo.
Y pagárselo supone sacar 6, 8 o 10.
000 euros para muchas familias que no pueden, porque además la educación tiene que ser siempre también pública y gratuita y dar la mejor oferta para que nuestros jóvenes estén bien formados,.
hasta el bachillerato. Es un momento, por tanto, oportuno para hacer una reflexión sobre la situación preocupante de nuestra sanidad, de nuestra educación pública, porque también, como la sanidad pública, está siendo privatizada y maltratada por el Gobierno de Moreno Unilla, aunque por esto no se llore, pero también están en la misma situación dramática.
La educación pública atraviesa un proceso de deterioro importante, inducido desde hace años, desde que empezó la primera legislatura de Moreno Bonilla, y que impulsa un proceso de privatización encubierta, no de forma descarada, pero sí encubierta, dejando morir, debilitando de forma progresiva a nuestra educación.
En infantil y en primaria estamos viendo el cierre de unidades públicas mientras que se mantiene conciertos educativos incluso cuando cae la natalidad. Es decir, cierra lo público pero se mantiene siempre la concertada. En lugar, por ejemplo, de aprovechar esta situación para mejorar la calidad educativa y reducir ratios, la Junta de Andalucía lo que hace es que está recortando en lo público.
Como siempre, esto es el mismo modus operandi que es la sanidad pública. Se ha prometido una bajada de ratios del primer ciclo infantil de 25 a 22 alumnos, pero todo indica que esto se hace porque estamos en precampaña y además que va a quedar en papel mojado porque los antecedentes y los datos de todos estos años de legislatura nos ponen como evidencia que es lo que ha pasado en secundaria, pues también falta una verdadera planificación eficaz y con recursos adecuados.
Un ejemplo claro es el Instituto Hispalis, aquí en Sevilla, que el próximo curso de escolarización dejará de tener el primero de ESO ni primero de ciclo formativo, lo que supone, como decía antes, un ciclo de cierre progresivo.
Dicen lo contrario, pero claro, si dejan de tener recursos, menos cursos, la ratio no baja, al final lo que están haciendo, y siguen manteniendo la educación concertada en contra de la pública, pues la situación es la que es.
Por no hablar, por ejemplo, también de otros institutos, puesto el ejemplo del Instituto Hispani en Sevilla, pero hay también otros institutos, también aquí en Sevilla y en otros lugares de Andalucía, podría poner una lista inmensa de centros que se están cayendo literalmente a pedazos.
A 50 metros de aquí hay uno que hace poquito se le cayeron los techos, estaban los niños y se cayó encima de los niños. En la calle, concretamente, la calle Manzana, muy cerquita de aquí, de nuestra sede en Sevilla. En la formación profesional, cada año más jóvenes tienen la posibilidad de no poder elegir la formación que quieren, porque no hay plazas, cada día hay menos plazas en algunos titulaciones, y para eso tienen que hacer dos cosas, o coger algo que no les gusta, que no querían, que no hay, y se fuera a estudiar o pagárselo.
Y pagárselo supone sacar 6, 8 o 10.000 euros para muchas familias que no pueden, porque además la educación tiene que ser siempre también pública y gratuita y dar la mejor oferta para que nuestros jóvenes estén bien formados,
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