Cuerpo pone en valor la puesta en marcha para hacer frente al impacto del Covid-19

Declaraciones del vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, quien ha puesto en valor la puesta en marcha, para hacer frente al impacto del Covid-19, del Mecanismo de Resiliencia y Recuperación, con casi 725.000 millones de euros para que los Estados miembros acometieran inversiones y reformas que difícilmente llegarían por sí solas. "Este enfoque diferencial, este acierto inicial, es sin duda el partida de una historia de éxito, donde España, además, está protagonizando también una recuperación rápida y sin cicatrices, España es un caso de éxito dentro del Plan de Recuperación", ha remarcado.

Fecha: 22/06/2026
Duración: 00:08:53
Localización: Madrid

Resumen generado con IA

El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, destacó el impacto positivo del Mecanismo de Resiliencia y Recuperación, que ha permitido a España recibir casi 725.000 millones de euros para impulsar reformas e inversiones necesarias tras el Covid-19. Cuerpo subrayó que, a cierre de 2025, España se posiciona como líder en crecimiento económico dentro de la zona euro, con un aumento del PIB de 10 puntos respecto a los niveles previos a la pandemia. Además, mencionó que el plan ha contribuido significativamente a la competitividad del país, atrayendo inversión extranjera, especialmente en energías renovables. El Gobierno planea seguir impulsando esta transformación mediante un nuevo fondo, España Crece, para garantizar la estabilidad en las inversiones y abordar desafíos como el acceso a la vivienda. Cuerpo concluyó enfatizando la importancia de las reformas estructurales, que han sentado las bases para un futuro económico más fuerte y sostenible en España.

Transcripciones


Porque efectivamente partimos de una respuesta distinta, una Europa que llegó al COVID, a la pandemia con la lección aprendida y dispuesta a actuar con rapidez, con ambición, pero también con unidad.

Para evitar esos errores del pasado, unos errores que nos costaron más de 10 años en términos de recuperación de niveles de PIB o de empleo previos a la crisis financiera, con una caída de la inversión pública y privada como principal canal de parálisis económica en la década que siguió a la crisis financiera.

Y frente a aquella respuesta, por supuesto, el mecanismo de resiliencia y recuperación suponía casi 725.000 millones de euros para que los Estados miembros acometieran inversiones y reformas que difícilmente, yo diría que hubiera sido imposible, que llegaran por sí solos.

Por lo tanto, este enfoque diferencial, este acierto inicial es sin duda el punto de partida de una historia de éxito donde España además está protagonizando también una recuperación gracias a este plan, gracias a estos fondos rápida y sin cicatrices.

España es un caso de éxito dentro del plan de recuperación. A cierre del año 2025 España acumulaba 10 puntos de crecimiento en términos reales sobre los niveles previos a la pandemia, a la cabeza de la zona euro. Y el plan además, como he dicho antes, es una parte determinante de esta evolución.

De hecho, algunos estudios, por ejemplo el de Funcas, estiman que el plan podría haber aportado hasta dos puntos porcentuales al nivel de PIB entre el año 2021 y 2025. Esta aportación podría alcanzar incluso casi los tres puntos y medio a principios de la década de los 30, con un gran peso asociado no solo a las inversiones, sino también de manera determinante a las reformas.

Y este es un elemento esencial que normalmente se olvida cuando hablamos del plan de recuperación, pero este esquema de incentivos positivos a través de una mayor financiación para las inversiones, para avanzar en los proyectos de reformas estructurales es sin duda parte del éxito transformador de este plan.

Un éxito, como he dicho, que no ha parado o que no se ha agotado con la amortiguación del COVID, con salir del COVID sin cicatrices, sino que nos ha garantizado una modernización, una transformación de nuestro tejido productivo.

Y este es, sin duda, el legado estructural del plan de recuperación. El primer elemento, la soberanía, ha quedado muy claro en este caso debido al impacto amortiguado de las consecuencias de la guerra de Irán que hemos tenido en nuestro país. ha sido un colchón que ha reducido la exposición de nuestra economía a la volatilidad de los mercados energéticos.

Hay una cifra que solemos citar muy a menudo, pero que yo creo que habla a las claras de cómo nos hemos desconectado de estos mercados energéticos internacionales, reduciendo la factura de guerras como la guerra de Irán.

En el 2019 el gas fijaba el precio de la electricidad tres de cada cuatro horas, el 75% de ellas. En este caso, en los primeros meses del 2026, esta cifra ha bajado del 75% al 9%, de nuevo hablando a las claras de esta desconexión y, por lo tanto, de cómo España es más soberana y está más protegida, es más resiliente ante este tipo de shocks.

Como he dicho, esta apuesta se traduce también en un menor coste para nuestras empresas, en una mayor competitividad. De hecho, en el caso de las pymes, somos el cuarto país con menores costes de electricidad de la segunda mitad de 2025, solo por detrás de Dinamarca, Finlandia y Suecia.

Mayor soberanía, mayor competitividad, pero también mayor atracción de inversión, es decir, mayor confianza. Entre el año 2018 y el 2025 España es el segundo destino a nivel mundial de nuevos proyectos de inversión, inversión Greenfield, en el ámbito de las energías renovables. Entre el 2018 y el 2025 esto no es, diríamos, un impacto de corto plazo, es un cambio estructural lo que ha supuesto este atractivo para la inversión.

De hecho, permítanme también anunciarles que hoy se publican los datos del registro de inversión extranjera para el primer trimestre del 2026. Y a pesar de este contexto internacional tan complejo, tan complicado que tenemos, España está reforzando su posicionamiento como hub de atracción de inversión, con un aumento de la inversión extranjera productiva en nuestro país de un 22,6% respecto al primer trimestre del año pasado.

Grandes polos de emisión para España, como son Estados Unidos, Francia o Reino Unido, prácticamente duplican su inversión con respecto al primer trimestre del año pasado, confirmando, como he dicho, el atractivo y la confianza de los inversores en nuestro país.

Y como decía, los datos evidencian que el legado más importante del plan de recuperación es sin duda esta nueva realidad económica y social con un país más competitivo, más productivo, con una menor desigualdad, más innovador y con un incremento como proxy, como resumen de todo este impacto de nuestro PIB potencial.

Un PIB potencial, por ejemplo, que el Banco de España estima en más del 2%, unas cifras que no hubiéramos podido ni imaginar hace apenas unos años, pero que son claves también, por ejemplo, para la sostenibilidad de nuestras cuentas públicas y hacer frente a retos tan importantes como el del envejecimiento en las próximas décadas.

Un modelo estructuralmente más fuerte y más sostenible. Pero llegamos ya a la fase final del plan y hay que ir pensando en las siguientes etapas, más allá del esfuerzo final que queda por cerrar con éxito esta última fase y, en este caso, seguir reforzando el compromiso pleno de este Gobierno y de todos los niveles de la Administración, como bien decías, Ernest, para completar la ejecución del plan.

Para nosotros, como decía también, el camino más allá del plan de recuperación tiene que verse ya para dotar de una señal clara de permanencia, de estabilidad de estos impulsos a la inversión para nuestras empresas.

y por eso estamos construyendo este nuevo fondo España Crece en el marco del Instituto de Crédito Oficial con una contribución al Instituto de Crédito Oficial por valor de más de 13.000 millones de euros procedentes del plan, 10.500 de ellos para reforzar el colchón de capital de ICO y que pueda seguir actuando, en este caso, como una palanca para movilizar inversión.

Esperamos que ICO, con este colchón de capital, pueda movilizar de manera directa hasta 60.000 millones, juntando el esfuerzo, el apalancamiento que pueda conseguir del sector privado.

Esperamos que se pueda movilizar hasta 120.000 millones, como hemos dicho, para seguir profundizando en esta transformación iniciada, gracias a los fondos del plan de recuperación en las mismas líneas en las que se prevé, con las que se diseñó el propio plan de recuperación, apostando por esta doble dimensión que también articula nuestra discusión hoy, la transición verde, la transformación digital, apostando porque España sigue siendo una economía de vanguardia en todos estos ámbitos y además con un elemento también que quiere hacer frente al principal reto que tenemos hoy día, como es el del acceso a la vivienda de manera asequible por nuestros ciudadanos, con gran parte de estos fondos también dedicados a este sector.

Datos indiscutibles, como he dicho, y un compromiso de seguir trabajando entre todos para modernizar nuestro tejido productivo y nuestra economía. Pero cierro ya intentando también, como ha hecho el ministro, cerrar con un mensaje hacia adelante, un mensaje optimista, porque efectivamente el principal legado del plan es que ha sentado un precedente de éxito.

Y yo creo que esto es algo que tenemos todos que interiorizar también y de lo que tenemos todos que extraer conclusiones a futuro en clave doméstica, pero también esencialmente en clave europea.

Es el resultado de un impulso fiscal con vocación transformadora. Son dos elementos que normalmente no suelen venir juntos, pero que hemos sabido instrumentar a través de una agenda conjunta, ambiciosa, de reformas y de inversiones que sirven para atajar esos grandes retos estructurales de nuestro país.

Un instrumento que además, y esto me gustaría decirlo, ha sabido adaptarse a lo largo de estos años también, gracias a la flexibilidad de la propia Comisión Europea, a los retos que han ido viniendo, como por ejemplo, en nuestro caso, paliando el impacto de fenómenos climáticos extremos, como ha sido el caso de la Dana en nuestro país.

El éxito, como he dicho, de los fondos tiene que servir de base para definir la capacidad financiera común de la Unión Europea. Por ejemplo, en esta discusión que tenemos en el marco financiero plurianual, es decir, el presupuesto de la Unión para los próximos años, donde tenemos que poner a la altura de nuestras ambiciones, la ambición también, la altura, la capacidad, la profundidad, el tamaño de los fondos europeos y de esta capacidad de respuesta conjunta para proveernos todos de bienes que también son bienes públicos conjuntos de la Unión Europea.

Muchas gracias.

00:00 - 00:13 Porque efectivamente partimos de una respuesta distinta, una Europa que llegó al COVID, a la pandemia con la lección aprendida y dispuesta a actuar con rapidez, con ambición, pero también con unidad.

00:13 - 00:31 Para evitar esos errores del pasado, unos errores que nos costaron más de 10 años en términos de recuperación de niveles de PIB o de empleo previos a la crisis financiera, con una caída de la inversión pública y privada como principal canal de parálisis económica en la década que siguió a la crisis financiera.

00:31 - 00:48 Y frente a aquella respuesta, por supuesto, el mecanismo de resiliencia y recuperación suponía casi 725.000 millones de euros para que los Estados miembros acometieran inversiones y reformas que difícilmente, yo diría que hubiera sido imposible, que llegaran por sí solos.

00:48 - 01:05 Por lo tanto, este enfoque diferencial, este acierto inicial es sin duda el punto de partida de una historia de éxito donde España además está protagonizando también una recuperación gracias a este plan, gracias a estos fondos rápida y sin cicatrices.

01:05 - 01:25 España es un caso de éxito dentro del plan de recuperación. A cierre del año 2025 España acumulaba 10 puntos de crecimiento en términos reales sobre los niveles previos a la pandemia, a la cabeza de la zona euro. Y el plan además, como he dicho antes, es una parte determinante de esta evolución.

01:25 - 01:47 De hecho, algunos estudios, por ejemplo el de Funcas, estiman que el plan podría haber aportado hasta dos puntos porcentuales al nivel de PIB entre el año 2021 y 2025. Esta aportación podría alcanzar incluso casi los tres puntos y medio a principios de la década de los 30, con un gran peso asociado no solo a las inversiones, sino también de manera determinante a las reformas.

01:47 - 02:05 Y este es un elemento esencial que normalmente se olvida cuando hablamos del plan de recuperación, pero este esquema de incentivos positivos a través de una mayor financiación para las inversiones, para avanzar en los proyectos de reformas estructurales es sin duda parte del éxito transformador de este plan.

02:05 - 02:20 Un éxito, como he dicho, que no ha parado o que no se ha agotado con la amortiguación del COVID, con salir del COVID sin cicatrices, sino que nos ha garantizado una modernización, una transformación de nuestro tejido productivo.

02:20 - 02:42 Y este es, sin duda, el legado estructural del plan de recuperación. El primer elemento, la soberanía, ha quedado muy claro en este caso debido al impacto amortiguado de las consecuencias de la guerra de Irán que hemos tenido en nuestro país. ha sido un colchón que ha reducido la exposición de nuestra economía a la volatilidad de los mercados energéticos.

02:42 - 02:53 Hay una cifra que solemos citar muy a menudo, pero que yo creo que habla a las claras de cómo nos hemos desconectado de estos mercados energéticos internacionales, reduciendo la factura de guerras como la guerra de Irán.

02:53 - 03:17 En el 2019 el gas fijaba el precio de la electricidad tres de cada cuatro horas, el 75% de ellas. En este caso, en los primeros meses del 2026, esta cifra ha bajado del 75% al 9%, de nuevo hablando a las claras de esta desconexión y, por lo tanto, de cómo España es más soberana y está más protegida, es más resiliente ante este tipo de shocks.

03:17 - 03:35 Como he dicho, esta apuesta se traduce también en un menor coste para nuestras empresas, en una mayor competitividad. De hecho, en el caso de las pymes, somos el cuarto país con menores costes de electricidad de la segunda mitad de 2025, solo por detrás de Dinamarca, Finlandia y Suecia.

03:35 - 04:02 Mayor soberanía, mayor competitividad, pero también mayor atracción de inversión, es decir, mayor confianza. Entre el año 2018 y el 2025 España es el segundo destino a nivel mundial de nuevos proyectos de inversión, inversión Greenfield, en el ámbito de las energías renovables. Entre el 2018 y el 2025 esto no es, diríamos, un impacto de corto plazo, es un cambio estructural lo que ha supuesto este atractivo para la inversión.

04:02 - 04:29 De hecho, permítanme también anunciarles que hoy se publican los datos del registro de inversión extranjera para el primer trimestre del 2026. Y a pesar de este contexto internacional tan complejo, tan complicado que tenemos, España está reforzando su posicionamiento como hub de atracción de inversión, con un aumento de la inversión extranjera productiva en nuestro país de un 22,6% respecto al primer trimestre del año pasado.

04:29 - 04:44 Grandes polos de emisión para España, como son Estados Unidos, Francia o Reino Unido, prácticamente duplican su inversión con respecto al primer trimestre del año pasado, confirmando, como he dicho, el atractivo y la confianza de los inversores en nuestro país.

04:44 - 05:04 Y como decía, los datos evidencian que el legado más importante del plan de recuperación es sin duda esta nueva realidad económica y social con un país más competitivo, más productivo, con una menor desigualdad, más innovador y con un incremento como proxy, como resumen de todo este impacto de nuestro PIB potencial.

05:04 - 05:23 Un PIB potencial, por ejemplo, que el Banco de España estima en más del 2%, unas cifras que no hubiéramos podido ni imaginar hace apenas unos años, pero que son claves también, por ejemplo, para la sostenibilidad de nuestras cuentas públicas y hacer frente a retos tan importantes como el del envejecimiento en las próximas décadas.

05:23 - 05:46 Un modelo estructuralmente más fuerte y más sostenible. Pero llegamos ya a la fase final del plan y hay que ir pensando en las siguientes etapas, más allá del esfuerzo final que queda por cerrar con éxito esta última fase y, en este caso, seguir reforzando el compromiso pleno de este Gobierno y de todos los niveles de la Administración, como bien decías, Ernest, para completar la ejecución del plan.

05:46 - 06:00 Para nosotros, como decía también, el camino más allá del plan de recuperación tiene que verse ya para dotar de una señal clara de permanencia, de estabilidad de estos impulsos a la inversión para nuestras empresas.

06:00 - 06:22 y por eso estamos construyendo este nuevo fondo España Crece en el marco del Instituto de Crédito Oficial con una contribución al Instituto de Crédito Oficial por valor de más de 13.000 millones de euros procedentes del plan, 10.500 de ellos para reforzar el colchón de capital de ICO y que pueda seguir actuando, en este caso, como una palanca para movilizar inversión.

06:22 - 06:32 Esperamos que ICO, con este colchón de capital, pueda movilizar de manera directa hasta 60.000 millones, juntando el esfuerzo, el apalancamiento que pueda conseguir del sector privado.

06:32 - 07:13 Esperamos que se pueda movilizar hasta 120.000 millones, como hemos dicho, para seguir profundizando en esta transformación iniciada, gracias a los fondos del plan de recuperación en las mismas líneas en las que se prevé, con las que se diseñó el propio plan de recuperación, apostando por esta doble dimensión que también articula nuestra discusión hoy, la transición verde, la transformación digital, apostando porque España sigue siendo una economía de vanguardia en todos estos ámbitos y además con un elemento también que quiere hacer frente al principal reto que tenemos hoy día, como es el del acceso a la vivienda de manera asequible por nuestros ciudadanos, con gran parte de estos fondos también dedicados a este sector.

07:13 - 07:35 Datos indiscutibles, como he dicho, y un compromiso de seguir trabajando entre todos para modernizar nuestro tejido productivo y nuestra economía. Pero cierro ya intentando también, como ha hecho el ministro, cerrar con un mensaje hacia adelante, un mensaje optimista, porque efectivamente el principal legado del plan es que ha sentado un precedente de éxito.

07:35 - 07:45 Y yo creo que esto es algo que tenemos todos que interiorizar también y de lo que tenemos todos que extraer conclusiones a futuro en clave doméstica, pero también esencialmente en clave europea.

07:45 - 08:02 Es el resultado de un impulso fiscal con vocación transformadora. Son dos elementos que normalmente no suelen venir juntos, pero que hemos sabido instrumentar a través de una agenda conjunta, ambiciosa, de reformas y de inversiones que sirven para atajar esos grandes retos estructurales de nuestro país.

08:02 - 08:19 Un instrumento que además, y esto me gustaría decirlo, ha sabido adaptarse a lo largo de estos años también, gracias a la flexibilidad de la propia Comisión Europea, a los retos que han ido viniendo, como por ejemplo, en nuestro caso, paliando el impacto de fenómenos climáticos extremos, como ha sido el caso de la Dana en nuestro país.

08:19 - 08:52 El éxito, como he dicho, de los fondos tiene que servir de base para definir la capacidad financiera común de la Unión Europea. Por ejemplo, en esta discusión que tenemos en el marco financiero plurianual, es decir, el presupuesto de la Unión para los próximos años, donde tenemos que poner a la altura de nuestras ambiciones, la ambición también, la altura, la capacidad, la profundidad, el tamaño de los fondos europeos y de esta capacidad de respuesta conjunta para proveernos todos de bienes que también son bienes públicos conjuntos de la Unión Europea.

08:52 - 08:52 Muchas gracias.

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Economía europea
Sonido Totales 15/06/2026