El diputado de Compromís integrado en el grupo parlamentario de Sumar en el Congreso, Alberto Ibáñez, ha remarcado su apuesta por poner más limitaciones a la actividad turística con tal de que decrezca, ya que en su opinión ya es "imposible vivir" en ciudades como Alicante o Valencia.
El diputado de Compromís, Alberto Ibáñez, ha expresado su descontento con la Secretaría de Estado de Turismo, señalando que su discurso es obsoleto y no refleja el malestar actual en ciudades turísticas como Valencia y Alicante. Según Ibáñez, la vida en estas ciudades se ha vuelto insostenible debido a la saturación turística, que ha llevado al cierre de comercios locales y a la expulsión de vecinos. Aboga por un decrecimiento del turismo, sugiriendo que medidas como una tasa turística son necesarias para controlar la afluencia de visitantes. Critica la llegada de cruceros masivos, argumentando que no solo contaminan, sino que tampoco aportan beneficios económicos a la ciudad. Además, rechaza la idea de que el gobierno invierta en promoción turística, advirtiendo que sin un plan de reconversión industrial que genere empleo y actividad económica, el futuro de estas ciudades será incierto. La situación requiere atención urgente para preservar la calidad de vida de sus habitantes.
Transcripciones
Bueno, nosotros presentamos esta subcomisión, entre otras cosas, porque compareció la Secretaría de Estado de Turismo y nos decepcionó profundamente porque tenía un discurso que podía sonar a vanguardia en los años 2000, pero que en el año 2026 no conoce el malestar de las ciudades turísticas en nuestro país.
En el país valenciá, no solamente en los pueblos y ciudades de costa, sino particularmente en ciudades como Valencia o Alacán, es imposible vivir.
Se está expulsando a los vecinos para que los barrios sean platós para turistas.
Se está cerrando el comercio local para que vengan otro tipo de negocios.
Cierras un horno de pan para abrir una tienda de locker o de alquiler de bicicletas con lo nocivo que esto es para la ciudad.
Creo que hay muchas medidas, una de ellas es la tasa turística, que es competencia autonómica y del ámbito municipal.
creo que hay medidas restrictivas, es decir, nosotros abogamos por el decrecimiento turístico, lo decimos sin ningún tipo de temor, no puede ser que a ciudades como Valencia lleguen más cruceros y cruceristas que habitantes tiene la ciudad y por tanto no sólo no es que no haya que ampliar puertos como el de Valencia, es que hay que limitar la llegada de cruceros masivos, contaminan muchísimo y luego no aportan economía a la ciudad, es gente que baja y no sabe si está en Valencia, en Sevilla o en Barcelona, compra el mismo pin esté donde esté y no aporta más que como el turista que llega va a poder pagar 5 euros por una cerveza, el vecino de barrio también va a pagar 5 euros por esa misma cerveza.
Tampoco compartimos que ni el Ministerio ni la Generalitat destinen dinero a la promoción turística.
La secretaria de Turismo apuntaba, no, es que el marketing inteligente, miren, y pues como ejemplo venidor, lo cual a mí me aluciné, no necesitamos más turistas, no nos caben más turistas, y esto lo podemos negar hasta que llegue un día que pasemos por un barrio donde no quede ningún ciudadano.
¿Esto se puede hacer sin tener un plan de reconversión industrial que genere empleo, que genere actividad económica? No.
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Bueno, nosotros presentamos esta subcomisión, entre otras cosas, porque compareció la Secretaría de Estado de Turismo y nos decepcionó profundamente porque tenía un discurso que podía sonar a vanguardia en los años 2000, pero que en el año 2026 no conoce el malestar de las ciudades turísticas en nuestro país.
En el país valenciá, no solamente en los pueblos y ciudades de costa, sino particularmente en ciudades como Valencia o Alacán, es imposible vivir. Se está expulsando a los vecinos para que los barrios sean platós para turistas. Se está cerrando el comercio local para que vengan otro tipo de negocios.
Cierras un horno de pan para abrir una tienda de locker o de alquiler de bicicletas con lo nocivo que esto es para la ciudad. Creo que hay muchas medidas, una de ellas es la tasa turística, que es competencia autonómica y del ámbito municipal. creo que hay medidas restrictivas, es decir, nosotros abogamos por el decrecimiento turístico, lo decimos sin ningún tipo de temor, no puede ser que a ciudades como Valencia lleguen más cruceros y cruceristas que habitantes tiene la ciudad y por tanto no sólo no es que no haya que ampliar puertos como el de Valencia, es que hay que limitar la llegada de cruceros masivos, contaminan muchísimo y luego no aportan economía a la ciudad, es gente que baja y no sabe si está en Valencia, en Sevilla o en Barcelona, compra el mismo pin esté donde esté y no aporta más que como el turista que llega va a poder pagar 5 euros por una cerveza, el vecino de barrio también va a pagar 5 euros por esa misma cerveza.
Tampoco compartimos que ni el Ministerio ni la Generalitat destinen dinero a la promoción turística. La secretaria de Turismo apuntaba, no, es que el marketing inteligente, miren, y pues como ejemplo venidor, lo cual a mí me aluciné, no necesitamos más turistas, no nos caben más turistas, y esto lo podemos negar hasta que llegue un día que pasemos por un barrio donde no quede ningún ciudadano.
¿Esto se puede hacer sin tener un plan de reconversión industrial que genere empleo, que genere actividad económica? No.
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