La nueva secretaria general de Juventudes Socialistas de España, Aránzazu Figueroa, ha acusado este domingo a la derecha de ser "herederos del franquismo" y la ha tildado de "pijos de salón", durante su intervención de clausura del acto del que ha salido elegida como nueva líder de la organización juvenil del PSOE, la primera mujer de la entidad tras relevar al valenciano Víctor Camino.
La nueva secretaria general de Juventudes Socialistas de España, Aránzazu Figueroa, realizó un contundente discurso en su presentación, donde acusó a la derecha de ser 'herederos del franquismo'. En su intervención, Figueroa destacó la historia de lucha de la organización y sus antepasados, recordando la importancia de la igualdad y la libertad. Criticó a quienes buscan devolver a España a un pasado opresor y a aquellos que especulan con la vivienda y alimentan el odio. Figueroa enfatizó que su grupo representa a la izquierda que entiende el mundo desde el cariño, afirmando que no se rendirán ante los poderes que intentan silenciar a la juventud. La nueva líder se comprometió a luchar por los derechos de las familias y los jóvenes, asegurando que seguirán defendiendo causas justas y nobles. Su discurso marcó el inicio de su liderazgo como la primera mujer en dirigir la organización juvenil del PSOE.
Transcripciones
Hoy siento esa fuerza, la fuerza de una organización con más de 120 años de historia, la de Tomás Meave y las Trece Rosas, la de Paquita Sauquillo, la de.
.
.
La de mi bisabuelo Pablo, que estuvo en un campo de concentración y conocí a su hijo cuando ya tenía siete años.
La fuerza imparable de todo lo que somos, pero también de lo que fuimos, de la lucha de los trabajadores y de las trabajadoras, de la conquista de derechos sociales, de servicios públicos, de libertades, de luchar incluso por las causas perdidas, si esas causas son justas.
Somos el legado de la España que se levantó contra el fascismo opresor, que se jugó y perdió la vida para devolvernos la igualdad y la libertad y que hoy no se rinde ante los poderes políticos, económicos, financieros y mediáticos que quieren devolvernos a una España en blanco y negro.
Porque si, nosotros somos la izquierda, somos la izquierda.
Nosotros somos quienes entendemos el mundo desde el cariño y somos más.
Y somos mejores.
Porque ellos no son ni más ni menos que los herederos del franquismo.
Compañeros y compañeras, que abran muy bien los oídos.
Todos aquellos que quieren devolvernos al pasado.
Todos aquellos que especulan con la vivienda y juegan con nuestros sueños.
Los racistas que siembran el odio y lo llaman prioridad nacional.
Los agitadores que nos persiguen.
Los que nos señalan para chantarnos.
Todos esos pijos de salón que desprecian al pueblo, los niños de papá que quieren una juventud resignada, callada y obediente.
Que nos escuchen muy bien porque nosotros no vamos a bajar los brazos, no nos podemos doblar.
Porque mientras exista una familia que tenga que pedir un crédito para poder dar una educación a sus hijos, mientras exista un joven que no llegue a fin de mes porque su casero quiere vivir de las rentas, Mientras exista una causa noble y justa por la que luchar, una generación a la que defender, ahí estaremos, dejándonos la piel en todas y cada una de las batallas, porque es lo que mejor sabemos hacer.
.
Hoy siento esa fuerza, la fuerza de una organización con más de 120 años de historia, la de Tomás Meave y las Trece Rosas, la de Paquita Sauquillo, la de... La de mi bisabuelo Pablo, que estuvo en un campo de concentración y conocí a su hijo cuando ya tenía siete años.
La fuerza imparable de todo lo que somos, pero también de lo que fuimos, de la lucha de los trabajadores y de las trabajadoras, de la conquista de derechos sociales, de servicios públicos, de libertades, de luchar incluso por las causas perdidas, si esas causas son justas.
Somos el legado de la España que se levantó contra el fascismo opresor, que se jugó y perdió la vida para devolvernos la igualdad y la libertad y que hoy no se rinde ante los poderes políticos, económicos, financieros y mediáticos que quieren devolvernos a una España en blanco y negro.
Porque si, nosotros somos la izquierda, somos la izquierda. Nosotros somos quienes entendemos el mundo desde el cariño y somos más. Y somos mejores. Porque ellos no son ni más ni menos que los herederos del franquismo. Compañeros y compañeras, que abran muy bien los oídos. Todos aquellos que quieren devolvernos al pasado.
Todos aquellos que especulan con la vivienda y juegan con nuestros sueños. Los racistas que siembran el odio y lo llaman prioridad nacional. Los agitadores que nos persiguen. Los que nos señalan para chantarnos. Todos esos pijos de salón que desprecian al pueblo, los niños de papá que quieren una juventud resignada, callada y obediente.
Que nos escuchen muy bien porque nosotros no vamos a bajar los brazos, no nos podemos doblar. Porque mientras exista una familia que tenga que pedir un crédito para poder dar una educación a sus hijos, mientras exista un joven que no llegue a fin de mes porque su casero quiere vivir de las rentas, Mientras exista una causa noble y justa por la que luchar, una generación a la que defender, ahí estaremos, dejándonos la piel en todas y cada una de las batallas, porque es lo que mejor sabemos hacer.
Relacionados