El comisario principal José Luis Santafé ha reafirmado este jueves, en su toma de posesión como nuevo director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, su compromiso para proteger a las víctimas de agresión sexual o acoso, al tiempo que ha avisado de que "generalizar" y sospechar de toda la institución y de sus mandos es "tremendamente peligroso".
José Luis Santafé ha tomado posesión este jueves como nuevo director adjunto operativo de la Policía Nacional, enfatizando su compromiso con la protección de las víctimas de agresiones sexuales y acoso. Santafé se comprometió a investigar a fondo cualquier denuncia de abuso o irregularidad, garantizando colaboración plena con la autoridad judicial y fiscal. A pesar de la importancia de la responsabilidad en los mandos policiales, advirtió sobre el peligro de generalizar y sospechar de toda la institución, afirmando que no es justo ni cierto. Su motivación para asumir este cargo radica en su deseo de honrar a sus hijos, quienes son policías, así como a todos sus compañeros en la fuerza. Santafé destacó que la verdad y la atención a las víctimas deben ser la prioridad en todas las acciones de la Policía Nacional, reafirmando su voluntad de actuar con transparencia y diligencia en cada caso que se presente.
Transcripciones
Quería dejar bien claro desde un principio que ante cualquier abuso, acoso, denuncia penal, necesidad de activación de un protocolo o cualquier irregularidad, desde la Policía Nacional se investigará todo a fondo, sin ninguna traba y hasta las últimas consecuencias.
Y si la iniciativa fuera de la autoridad judicial o fiscal, se colaborará con ellos con la máxima diligencia, cumpliendo sus órdenes y mandatos con el mismo alcance y transparencia, atendiendo a las víctimas, que deben de ser nuestra prioridad, y buscando la verdad sin ambajes.
Pero pensar que quienes sostentan un nivel mayor de responsabilidad y toman decisiones de mayor trascendencia, los mandos policiales, son piezas que fallan per se, considerar que como regla general son personas que tienen comportamientos impropios no es correcto.
No es justo, pero sobre todo no es cierto.
Se trata de una generalización tremendamente peligrosa.
Si yo pensara eso, hoy no estaría aquí, porque tengo una hija y un hijo que son policías de la escala básica.
Y, sinceramente, no podría mirarles a la cara.
En cierto modo, he dado este paso por ellos y, lógicamente, por los demás compañeros y compañeras de todas las escalas y categorías de la Policía Nacional.
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Quería dejar bien claro desde un principio que ante cualquier abuso, acoso, denuncia penal, necesidad de activación de un protocolo o cualquier irregularidad, desde la Policía Nacional se investigará todo a fondo, sin ninguna traba y hasta las últimas consecuencias.
Y si la iniciativa fuera de la autoridad judicial o fiscal, se colaborará con ellos con la máxima diligencia, cumpliendo sus órdenes y mandatos con el mismo alcance y transparencia, atendiendo a las víctimas, que deben de ser nuestra prioridad, y buscando la verdad sin ambajes.
Pero pensar que quienes sostentan un nivel mayor de responsabilidad y toman decisiones de mayor trascendencia, los mandos policiales, son piezas que fallan per se, considerar que como regla general son personas que tienen comportamientos impropios no es correcto.
No es justo, pero sobre todo no es cierto. Se trata de una generalización tremendamente peligrosa. Si yo pensara eso, hoy no estaría aquí, porque tengo una hija y un hijo que son policías de la escala básica. Y, sinceramente, no podría mirarles a la cara. En cierto modo, he dado este paso por ellos y, lógicamente, por los demás compañeros y compañeras de todas las escalas y categorías de la Policía Nacional.
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