El representante de la comunidad sanitaria en Andalucía ha realizado un llamado a la empatía y el respeto hacia los profesionales del sector, destacando la vocación y el servicio que brindan. En su intervención, enfatizó que las agresiones, ya sean verbales o físicas, no solo afectan a médicos, enfermeros o celadores, sino que representan un ataque a todo el sistema público de salud y a la sociedad en su conjunto. Hizo hincapié en la necesidad de educación y prudencia en las interacciones entre ciudadanos y profesionales, subrayando que la mayoría de los usuarios respetan a estos trabajadores. Sin embargo, también mencionó que existen situaciones que contradicen el clima de tranquilidad y serenidad que caracteriza a Andalucía. Esta intervención busca fomentar un entorno de convivencia armoniosa en el ámbito sanitario y asegurar que se valore adecuadamente el esfuerzo y dedicación de quienes están al servicio de la salud pública.
Transcripciones
un trabajo impagable, un trabajo de una enorme vocación, de una enorme capacidad de servicio que luego tenemos que poner en valor.
Y aquí sí que hago un ruego para que los vecinos y las vecinas entiendan, comprendan, empaticen con nuestros profesionales sanitarios.
Una mala respuesta a una falta de educación, y ya no digo una agresión, está fuera de cualquier posibilidad, digamos, de nuestro marco de convivencia.
Y es una agresión no a un médico, a un sanitario, a un enfermero o a un celador médico, a cualquier profesional sanitario.
Es una agresión a nuestro sistema público, es una agresión subsistema público, es una agresión a todos nosotros.
Por tanto, educación, corrección, prudencia y respeto a nuestros profesionales que se han ganado pulso ese respeto por parte de todos y especialmente también, tengo que decirlo, de los usuarios que mayoritariamente lo respetan pero que a veces vemos circunstancias que no responden al sentir general de una tierra serena, tranquila como la nuestra, como es Andalucía.
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un trabajo impagable, un trabajo de una enorme vocación, de una enorme capacidad de servicio que luego tenemos que poner en valor. Y aquí sí que hago un ruego para que los vecinos y las vecinas entiendan, comprendan, empaticen con nuestros profesionales sanitarios. Una mala respuesta a una falta de educación, y ya no digo una agresión, está fuera de cualquier posibilidad, digamos, de nuestro marco de convivencia.
Y es una agresión no a un médico, a un sanitario, a un enfermero o a un celador médico, a cualquier profesional sanitario. Es una agresión a nuestro sistema público, es una agresión subsistema público, es una agresión a todos nosotros. Por tanto, educación, corrección, prudencia y respeto a nuestros profesionales que se han ganado pulso ese respeto por parte de todos y especialmente también, tengo que decirlo, de los usuarios que mayoritariamente lo respetan pero que a veces vemos circunstancias que no responden al sentir general de una tierra serena, tranquila como la nuestra, como es Andalucía.
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