La número dos de la lista por Valladolid de la coalición Izquierda Unida-Movimiento Sumar-Verdes Equo: 'En Común', Marina Echebarría, ha advertido este martes de que el "linchamiento anónimo" en redes sociales termina por provocar una ruptura de la "paz social" y ha denunciado el acoso físico derivado de estas campañas de odio.
Transcripciones
Hay mucho discurso odioso que intencionalmente roza la línea pero sin traspasarla y luego aparece la carne de cañón, los que sí que traspasan la línea y directamente hacen discurso de odio, insulto, denigración.
Pero también es cierto que muchas veces quien rompe esta línea y traspasa lo que puede tener una significación penal o lo que puede tener una significación de atentado a la imagen y al honor son robots.
Es que yo creo que aquí, que hay profesionales de la prensa, ya es hora de que hablemos y nos planteemos qué sociedad estamos construyendo en la que alguien paga a centenares o a miles de robots para hacer estas campañas de denigración, de acoso y de señalamiento.
quién está detrás, por qué redes como X colaboran con estos linchamientos y además lo monetizan y qué medidas podemos adoptar salvaguardando la libertad de expresión, por supuesto, para acabar con este tipo de linchamientos mediáticos que luego tienen trascendencia.
Ayer a Sara Santaolalla ya han pasado del acoso mediático al acoso físico y al seguimiento hasta la puerta de casa.
Efectivamente, se empieza con las palabras, se empieza con el linchamiento anónimo y se termina después rompiendo la paz social.
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Hay mucho discurso odioso que intencionalmente roza la línea pero sin traspasarla y luego aparece la carne de cañón, los que sí que traspasan la línea y directamente hacen discurso de odio, insulto, denigración.
Pero también es cierto que muchas veces quien rompe esta línea y traspasa lo que puede tener una significación penal o lo que puede tener una significación de atentado a la imagen y al honor son robots.
Es que yo creo que aquí, que hay profesionales de la prensa, ya es hora de que hablemos y nos planteemos qué sociedad estamos construyendo en la que alguien paga a centenares o a miles de robots para hacer estas campañas de denigración, de acoso y de señalamiento.
quién está detrás, por qué redes como X colaboran con estos linchamientos y además lo monetizan y qué medidas podemos adoptar salvaguardando la libertad de expresión, por supuesto, para acabar con este tipo de linchamientos mediáticos que luego tienen trascendencia.
Ayer a Sara Santaolalla ya han pasado del acoso mediático al acoso físico y al seguimiento hasta la puerta de casa. Efectivamente, se empieza con las palabras, se empieza con el linchamiento anónimo y se termina después rompiendo la paz social.
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