El candidato del PSOE a la Presidencia de la Junta de Castilla y León, Carlos Martínez, ha propuesto un Plan Autonómico de Vivienda que incluya una prestación de 350 euros para "garantizar una solución habitacional", una medida que contrapone al "engaño" del candidato a la reelección por el PP, Alfonso Fernández Mañueco, en la materia.
En un reciente discurso, un representante político criticó la gestión del Partido Popular en Castilla y León, especialmente en lo que respecta a la construcción de viviendas. Aseguró que, desde la llegada del PP en 1987, la proporción de viviendas protegidas ha disminuido drásticamente, pasando de 87 de cada 100 a solo una de cada 10. Propuso la creación de un consorcio que involucre a tenedores de suelo y ayuntamientos, así como la rehabilitación de viviendas vacías en pequeños municipios. Además, abogó por el reconocimiento del derecho a la vivienda y la implementación de un ingreso de 350 euros para quienes no puedan acceder a una solución habitacional inmediata. Estas medidas buscan reemplazar las promesas de un millón de viviendas, que consideró irrealizables y un engaño a la ciudadanía de Castilla y León, y enfatizó la necesidad de abordar la crisis habitacional con seriedad y rigor.
Transcripciones
provincias, desde una planificación territorial que nos diga qué es lo que queremos para nuestros territorios, para la gente que reside en nuestros territorios.
En sanidad, en educación, en protección social, en vivienda, un millón de viviendas.
Han sido incapaces.
Y os voy a dar un dato.
Porque ya es que el despertento con este hombre llega al surrealismo.
Os voy a dar un dato.
En 1987 cuando el Partido Popular entró a gobernar esta comunidad autónoma, 87 de cada 100 viviendas que se construían en Castilla y León tenían algún tipo de protección oficial.
El recorral a la piel Mayer, una de cada 10.
¿Ya lo pretendo? Engañarnos una vez más diciendo que va a construir un millón de viviendas en un territorio con dos millones y medio de años.
¿En serio? La vivienda hay que abordarla con rigor y con seriedad.
Primero, constituyendo una herramienta como nosotros planteamos con un consorcio.
Un consorcio que cuente con los que son los tenedores del suelo y con los planificadores del planeamiento urbano.
Que son los ayuntamientos y las diputaciones.
Porque hay más de 2.
200 municipios que tienen menos de 5.
000 habitantes.
Y por tanto las diputaciones tienen que ser también una punta de lanza.
Y contando con los consorcios y los ayuntamientos, ejercer el desarrollo de un parque público de viviendas que siempre de titularidad pública sea capaz de poner en el mercado, sin crear un millón de viviendas, sino ajustándonos a las realidades comarcales, la construcción de ese parque público de viviendas que hoy es inexistente en nuestra comunidad autónoma.
Que ponga medidas de garantía para activar todas las viviendas vacías que tenemos en nuestra comunidad.
Que ponga recursos económicos para poder hacer rehabilitación de viviendas en nuestros pequeños y medianos municipios, que ahí está gran parte del finón de lo que estamos perdiendo de la vivienda que podría estar habitable y que por la falta de ayudas no somos capaces de recuperar.
Y que definitivamente, en tanto hacemos todo esto, reconozca el derecho subjetivo que tenemos al acceso de la vivienda a los ciudadanos, la ciudadanía de Castilla y León como lo tiene la ciudadanía del País Vasco y que garantice un ingreso de 350 euros a todos aquellos que no le podamos garantizar una solución habitacional desde el minuto uno que entremos a gobernar el próximo 16 de marzo.
Esas son medidas concretas.
Es el desarrollar un proyecto, es el salir de ese mensaje ridículo fácil del millón de viviendas en una comunidad de dos millones y medio.
¿Cuántas les van a tocar al Valle del Piedra? Se piensa que somos gilipollas.
En serio.
Todavía, después de 40 años, van a seguir en esta tomadura de pelo permanente.
por tanto nosotros afianzamos ese derecho a quedarse asentado en eso en que la administración pública tiene que garantizar la sanidad, tiene que garantizar la educación, tiene que garantizar la protección social, para eso te.
provincias, desde una planificación territorial que nos diga qué es lo que queremos para nuestros territorios, para la gente que reside en nuestros territorios. En sanidad, en educación, en protección social, en vivienda, un millón de viviendas. Han sido incapaces. Y os voy a dar un dato. Porque ya es que el despertento con este hombre llega al surrealismo.
Os voy a dar un dato. En 1987 cuando el Partido Popular entró a gobernar esta comunidad autónoma, 87 de cada 100 viviendas que se construían en Castilla y León tenían algún tipo de protección oficial. El recorral a la piel Mayer, una de cada 10. ¿Ya lo pretendo? Engañarnos una vez más diciendo que va a construir un millón de viviendas en un territorio con dos millones y medio de años.
¿En serio? La vivienda hay que abordarla con rigor y con seriedad. Primero, constituyendo una herramienta como nosotros planteamos con un consorcio. Un consorcio que cuente con los que son los tenedores del suelo y con los planificadores del planeamiento urbano. Que son los ayuntamientos y las diputaciones. Porque hay más de 2.200 municipios que tienen menos de 5.000 habitantes.
Y por tanto las diputaciones tienen que ser también una punta de lanza. Y contando con los consorcios y los ayuntamientos, ejercer el desarrollo de un parque público de viviendas que siempre de titularidad pública sea capaz de poner en el mercado, sin crear un millón de viviendas, sino ajustándonos a las realidades comarcales, la construcción de ese parque público de viviendas que hoy es inexistente en nuestra comunidad autónoma.
Que ponga medidas de garantía para activar todas las viviendas vacías que tenemos en nuestra comunidad. Que ponga recursos económicos para poder hacer rehabilitación de viviendas en nuestros pequeños y medianos municipios, que ahí está gran parte del finón de lo que estamos perdiendo de la vivienda que podría estar habitable y que por la falta de ayudas no somos capaces de recuperar.
Y que definitivamente, en tanto hacemos todo esto, reconozca el derecho subjetivo que tenemos al acceso de la vivienda a los ciudadanos, la ciudadanía de Castilla y León como lo tiene la ciudadanía del País Vasco y que garantice un ingreso de 350 euros a todos aquellos que no le podamos garantizar una solución habitacional desde el minuto uno que entremos a gobernar el próximo 16 de marzo.
Esas son medidas concretas. Es el desarrollar un proyecto, es el salir de ese mensaje ridículo fácil del millón de viviendas en una comunidad de dos millones y medio. ¿Cuántas les van a tocar al Valle del Piedra? Se piensa que somos gilipollas. En serio. Todavía, después de 40 años, van a seguir en esta tomadura de pelo permanente.
por tanto nosotros afianzamos ese derecho a quedarse asentado en eso en que la administración pública tiene que garantizar la sanidad, tiene que garantizar la educación, tiene que garantizar la protección social, para eso te
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