El Sindicato de Inquilinas de Madrid ha valorado positivamente la entrada en vigor del decreto de vivienda y la congelación de alquileres aprobada por el Consejo de Ministros, pero ha asegurado que "es una medida insuficiente porque por sí sola no va a actuar". La portavoz de la organización, Valeria Racu, ha afirmado que "aunque es una medida positiva, y es algo que había que hacer en un contexto de guerra, porque no podemos obviar en este contexto que el mayor gasto de las familias es la vivienda, necesitamos medidas urgentes". La portavoz ha explicado que la congelación "no es una congelación real de alquileres" y que "no aplica a todos los contratos, solo a los contratos habituales de vivienda, pero una vez más se deja los contratos de temporada y de alquiler por habitaciones que sabemos que cada vez son más comunes". Además, ha lamentado que "también se deja fuera la moratoria antidesahucios".
El Sindicato de Inquilinas de Madrid ha celebrado la entrada en vigor del decreto de vivienda y la congelación de alquileres aprobada por el Consejo de Ministros, afirmando que esto es resultado de su lucha. Sin embargo, la portavoz Valeria Racu ha calificado esta medida como insuficiente, subrayando que no es una congelación real y que no abarca todos los contratos, dejando fuera aquellos de temporada y alquiler por habitaciones, que son cada vez más comunes. También lamentó la exclusión de la moratoria antidesahucios, crucial en un contexto de crisis. Racu hizo un llamado a los inquilinos para que se acerquen a los sindicatos a ejercer su derecho a prórroga si sus contratos están por expirar. A pesar de la situación adversa, instó a la organización y la desobediencia pacífica, enfatizando que no deben aceptar subidas de alquiler y que deben permanecer en sus hogares, utilizando las herramientas sindicales disponibles para protegerse.
Transcripciones
Desde los sindicatos de inquilinas valoramos positivamente que esto haya entrado, además lo celebramos porque consideramos que ha sido gracias a nuestra lucha que se ha logrado que esta medida entre en el Real Decreto y que ayer se aprobara por el Consejo de Ministros.
¿Qué pasa? Que aunque es una medida positiva, y es algo que había que hacer en un contexto de guerra, porque no podemos obviar en este contexto que el mayor gasto de las familias, el mayor gasto de los hogares es la vivienda, entonces sí necesitamos medidas urgentes en vivienda, ¿no? ¿Qué pasa? Es una medida insuficiente, porque por sí sola no va a actuar.
primero porque no es una congelación real de alquileres y segundo porque no aplica a todos los contratos, solo aplica a los contratos habituales de vivienda, pero una vez más se deja los contratos de temporada y de alquiler por habitaciones que sabemos que cada vez son más comunes.
Además también se deja fuera la moratoria antidesahucios, en un contexto como este tenemos que proteger que no se pueda desahuciar sobre todo a la gente más vulnerable y una vez más el Consejo de Ministros ha decidido no incluir eso.
A pesar de todo esto, también es cierto que ahora empieza la cuenta atrás.
Hoy el Real Decreto ya está en vigor y eso tiene que quedar muy claro.
Hoy ya está en vigor y si a alguien se le acaba el contrato en las próximas semanas antes de la votación ya se puede acoger a este Real Decreto y a la prórroga obligatoria.
Pero en 30 días tendremos que ver si cada partido, si cada diputado realmente decide ponerse al lado de las millones de inquilinas que este año nos podemos ver en la calle o una vez más del lado de los fondos buitre y la especulación.
Entonces, antes de esto, dos mensajes clave.
primero, que si se te acaba el contrato, te acerques a los sindicatos de inquilinas y ejerzas este derecho a prórroga, pero segundo, pase el Real Decreto o no pase el Real Decreto, hay que quedarse en casa.
Nosotros llevamos mucho tiempo con las leyes en contra, sin reales decretos, y tenemos herramientas sindicales que permiten a la gente quedarse en casa, y eso es lo que tiene que quedar muy claro, que no tenemos que aceptar subidas, no nos tenemos que marchear y tenemos que organizarnos, acercarnos a los sindicatos de inquilinas y desobedecer y quedarnos en casa.
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Desde los sindicatos de inquilinas valoramos positivamente que esto haya entrado, además lo celebramos porque consideramos que ha sido gracias a nuestra lucha que se ha logrado que esta medida entre en el Real Decreto y que ayer se aprobara por el Consejo de Ministros.
¿Qué pasa? Que aunque es una medida positiva, y es algo que había que hacer en un contexto de guerra, porque no podemos obviar en este contexto que el mayor gasto de las familias, el mayor gasto de los hogares es la vivienda, entonces sí necesitamos medidas urgentes en vivienda, ¿no?
¿Qué pasa? Es una medida insuficiente, porque por sí sola no va a actuar. primero porque no es una congelación real de alquileres y segundo porque no aplica a todos los contratos, solo aplica a los contratos habituales de vivienda, pero una vez más se deja los contratos de temporada y de alquiler por habitaciones que sabemos que cada vez son más comunes.
Además también se deja fuera la moratoria antidesahucios, en un contexto como este tenemos que proteger que no se pueda desahuciar sobre todo a la gente más vulnerable y una vez más el Consejo de Ministros ha decidido no incluir eso.
A pesar de todo esto, también es cierto que ahora empieza la cuenta atrás. Hoy el Real Decreto ya está en vigor y eso tiene que quedar muy claro. Hoy ya está en vigor y si a alguien se le acaba el contrato en las próximas semanas antes de la votación ya se puede acoger a este Real Decreto y a la prórroga obligatoria.
Pero en 30 días tendremos que ver si cada partido, si cada diputado realmente decide ponerse al lado de las millones de inquilinas que este año nos podemos ver en la calle o una vez más del lado de los fondos buitre y la especulación.
Entonces, antes de esto, dos mensajes clave. primero, que si se te acaba el contrato, te acerques a los sindicatos de inquilinas y ejerzas este derecho a prórroga, pero segundo, pase el Real Decreto o no pase el Real Decreto, hay que quedarse en casa.
Nosotros llevamos mucho tiempo con las leyes en contra, sin reales decretos, y tenemos herramientas sindicales que permiten a la gente quedarse en casa, y eso es lo que tiene que quedar muy claro, que no tenemos que aceptar subidas, no nos tenemos que marchear y tenemos que organizarnos, acercarnos a los sindicatos de inquilinas y desobedecer y quedarnos en casa.
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