'Y de repente Abril', así se titula el primer poemario de la escritora albaceteña Caridad Gómez. Una profesora de lengua y literautura que se animó el pasado junio a poner sobre el papel sus sentimientos, en una recopilación de poemas que plasman un tránsito desde el dolor y la tristeza, hacia la espereranza, acompañando al lector por diferentes momentos existenciales a través de unos versos que destacan por su parte emocional y su sencillez, incluyendo al amor como nexo para contar cómo las heridas pueden sanar.
Transcripciones
Y de repente abril, así se titula el primer poemario del escritor albaceteña Caridad Gómez, una profesora de lengua y literatura que se animó el pasado junio a poner sobre el papel sus sentimientos en una recopilación de poemas que plasman un tránsito desde el dolor y la tristeza hacia la esperanza, acompañando al lector por diferentes momentos existenciales a través de unos versos que destacan por su parte emocional y su sencillez, incluyendo al amor como nexo para contar cómo las heridas pueden sanar.
No es que hable del amor y el poemario solo vaya de amor, es el tema universal y está presente y es lo que nos mueve a todos.
Pero yo me di cuenta que mi libro era un renacer existencial, que pasaba de la herida, que puede ser cualquier herida emocional, vital, existencial, la herida del amor, la herida del fracaso.
Luego había un tránsito que estamos ahí, que no hemos terminado todavía de supurar y nos movemos en poemas de diferente índole y por fin la cura.
La poeta recuerda también de dónde nacieron las ganas y la ilusión de compartir sus emociones, desde el comienzo de una redacción que siempre ha tenido como principal objetivo conectar con el público.
Yo necesito echarlo, pero también necesito que se reciba.
Por ejemplo, a través de la música, que es otra de mis grandes pasiones, siempre te sientes identificado con una letra.
Yo pienso que ayuda el que otros cuenten una historia que, como dice Carlos Pardo, la poesía es la autobiografía de la especie.
Sobre su lado como docente, la autora recuerda cómo cada vez es más difícil enganchar a los alumnos al disfrute de la literatura, los cuales están rodeados de estímulos fugaces y un entorno donde prima la inmediatez.
Hoy en día es difícil, es difícil porque se lee mucho menos, tienen menos interés, el mundo de las redes todo va muy rápido.
Entonces yo lo que sí que, no sé si lo hice con esa idea o a raíz de ser profesora y ver lo que veía en las aulas, que tengo muchos aforismos en el libro, tengo poemas muy cortos, porque estamos en el siglo de la inmediatez y ellos se meten a Instagram, a la red que sea, y que leen el texto corto, no se quedan con el largo.
Caridad aboga por esa luz que siempre llega de alguna manera.
Atravesando el dolor empiezas como la herida y alcanzando la cura Reflejada en versos como los del poema que da nombre a esta obra Y de repente abril Flores y la tierra y recuerdas que la vida se hace con la risa Que tarde o temprano todo pasa Y te descubres hilando versos en los que ya no está él Y notas como tus alas se preparan cual aves migratorias de este mes.
Y de repente abril, así se titula el primer poemario del escritor albaceteña Caridad Gómez, una profesora de lengua y literatura que se animó el pasado junio a poner sobre el papel sus sentimientos en una recopilación de poemas que plasman un tránsito desde el dolor y la tristeza hacia la esperanza, acompañando al lector por diferentes momentos existenciales a través de unos versos que destacan por su parte emocional y su sencillez, incluyendo al amor como nexo para contar cómo las heridas pueden sanar.
No es que hable del amor y el poemario solo vaya de amor, es el tema universal y está presente y es lo que nos mueve a todos. Pero yo me di cuenta que mi libro era un renacer existencial, que pasaba de la herida, que puede ser cualquier herida emocional, vital, existencial, la herida del amor, la herida del fracaso.
Luego había un tránsito que estamos ahí, que no hemos terminado todavía de supurar y nos movemos en poemas de diferente índole y por fin la cura. La poeta recuerda también de dónde nacieron las ganas y la ilusión de compartir sus emociones, desde el comienzo de una redacción que siempre ha tenido como principal objetivo conectar con el público.
Yo necesito echarlo, pero también necesito que se reciba. Por ejemplo, a través de la música, que es otra de mis grandes pasiones, siempre te sientes identificado con una letra. Yo pienso que ayuda el que otros cuenten una historia que, como dice Carlos Pardo, la poesía es la autobiografía de la especie.
Sobre su lado como docente, la autora recuerda cómo cada vez es más difícil enganchar a los alumnos al disfrute de la literatura, los cuales están rodeados de estímulos fugaces y un entorno donde prima la inmediatez.
Hoy en día es difícil, es difícil porque se lee mucho menos, tienen menos interés, el mundo de las redes todo va muy rápido. Entonces yo lo que sí que, no sé si lo hice con esa idea o a raíz de ser profesora y ver lo que veía en las aulas, que tengo muchos aforismos en el libro, tengo poemas muy cortos, porque estamos en el siglo de la inmediatez y ellos se meten a Instagram, a la red que sea, y que leen el texto corto, no se quedan con el largo.
Caridad aboga por esa luz que siempre llega de alguna manera. Atravesando el dolor empiezas como la herida y alcanzando la cura Reflejada en versos como los del poema que da nombre a esta obra Y de repente abril Flores y la tierra y recuerdas que la vida se hace con la risa Que tarde o temprano todo pasa Y te descubres hilando versos en los que ya no está él Y notas como tus alas se preparan cual aves migratorias de este mes
La escritora albaceteña Caridad Gómez lanza su primer poemario titulado 'Y de repente abril', donde explora un viaje emocional desde el dolor hacia la esperanza. Publicado en junio, este libro refleja las vivencias de la autora, una profesora de lengua y literatura, quien busca conectar con sus lectores a través de poemas que abordan temas universales como el amor, el sufrimiento y la sanación. Gómez reconoce que su obra es un renacer existencial, abordando heridas emocionales y vitales que todos enfrentamos. En su papel de docente, observa que los estudiantes muestran cada vez menos interés en la literatura, influenciados por un entorno de inmediatez y estímulos fugaces. Por ello, ha optado por incluir aforismos y poemas breves que puedan captar la atención de un público más joven. La autora concluye que, a pesar del dolor, siempre hay una luz que guía hacia la cura, como se refleja en sus versos que celebran la vida y la resiliencia.
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