El director general del Centro de Sistemas y Tecnologías de la Información (CESTIC) del Ministerio de Defensa, el teniente general José María Millán, ha reclamado este martes una "auténtica" transformación digital que llegue a las zonas de combate para que las Fuerzas Armadas puedan cumplir "su misión de ganar la guerra".
El teniente general José María Millán, director general del CESTIC del Ministerio de Defensa, ha subrayado la necesidad de una transformación digital auténtica en las Fuerzas Armadas para poder cumplir con su misión de ganar la guerra. En un entorno de combate multidominio, la capacidad de compartir datos entre sistemas de mando, plataformas de efectos y sensores es fundamental. Millán ha indicado que es un error enfocarse únicamente en la implementación de nuevas tecnologías sin considerar la interrelación de personas, procesos de trabajo y negocio. La transformación digital es un proceso complejo que requiere el convencimiento de todos los niveles de decisión dentro del ministerio, ya que sin procesos claros y datos de calidad, la inteligencia artificial y las soluciones tecnológicas serán ineficaces. Este llamado a la acción busca asegurar que las fuerzas armadas estén preparadas para enfrentar los retos contemporáneos en el campo de batalla.
Transcripciones
en realidad en un proceso de transformación digital.
Y eso es duro, porque lo que muchas veces queremos los decisores es soluciones rápidas basadas en tecnologías punteras, sobre todo si están en la curva alta del hype mejor, porque quiere decir que estamos al penúltimo alarido de la tendencia tecnológica.
El combate multidominio, que es el combate moderno, moderno se basa fundamentalmente, iba a decir casi exclusivamente, en nuestra capacidad de compartir datos en el campo de batalla, que es un entorno tremendamente restrictivo y tremendamente hostil.
Compartir datos entre sistemas de mando y control, entre plataformas de efectos y entre los sensores que captan esas necesidades.
Por eso no se trata solamente de aplicar tecnología, que es, insisto, la gran tentación.
Se requiere una auténtica transformación digital en el ámbito de la defensa y que esta llegue hasta las zonas de combate.
Y la transformación digital, lo sabemos todos, es un proceso en el que se interrelacionan personas, procesos de trabajo, procesos de negocio, procesos core, en nuestro caso son procesos de combate, y por fin la tecnología.
Y la tecnología suele ser, a pesar de su enorme dificultad, lo más sencillo de la terna.
Si no tenemos procesos, no se puede automatizar nada, Si no tenemos datos, la inteligencia artificial será de mala calidad y no será fiable y así podríamos seguir eternamente.
La mayor dificultad es convencer a todos los niveles de decisión de las organizaciones, en el caso del ministerio yo asumo esa responsabilidad, de que nos encontramos ante un proceso de transformación digital que tenemos que llevar a cabo para que nuestras fuerzas armadas cumplan su misión, que es ganar la guerra.
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en realidad en un proceso de transformación digital. Y eso es duro, porque lo que muchas veces queremos los decisores es soluciones rápidas basadas en tecnologías punteras, sobre todo si están en la curva alta del hype mejor, porque quiere decir que estamos al penúltimo alarido de la tendencia tecnológica.
El combate multidominio, que es el combate moderno, moderno se basa fundamentalmente, iba a decir casi exclusivamente, en nuestra capacidad de compartir datos en el campo de batalla, que es un entorno tremendamente restrictivo y tremendamente hostil.
Compartir datos entre sistemas de mando y control, entre plataformas de efectos y entre los sensores que captan esas necesidades. Por eso no se trata solamente de aplicar tecnología, que es, insisto, la gran tentación. Se requiere una auténtica transformación digital en el ámbito de la defensa y que esta llegue hasta las zonas de combate.
Y la transformación digital, lo sabemos todos, es un proceso en el que se interrelacionan personas, procesos de trabajo, procesos de negocio, procesos core, en nuestro caso son procesos de combate, y por fin la tecnología.
Y la tecnología suele ser, a pesar de su enorme dificultad, lo más sencillo de la terna. Si no tenemos procesos, no se puede automatizar nada, Si no tenemos datos, la inteligencia artificial será de mala calidad y no será fiable y así podríamos seguir eternamente. La mayor dificultad es convencer a todos los niveles de decisión de las organizaciones, en el caso del ministerio yo asumo esa responsabilidad, de que nos encontramos ante un proceso de transformación digital que tenemos que llevar a cabo para que nuestras fuerzas armadas cumplan su misión, que es ganar la guerra.
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