Declaraciones de la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, quien ha afirmado que "la defensa del siglo XXI se define por nuestra capacidad de integrar, adaptar, sostener y evolucionar los sistemas operativos de nuestras fuerzas armadas y con prioridades tecnológicas claras", ha dicho.
La secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, ha destacado la importancia de la innovación y la tecnología en la defensa del siglo XXI, enfatizando la necesidad de integrar y evolucionar los sistemas operativos de las Fuerzas Armadas. En la reciente presentación de la estrategia de tecnología e innovación para 2026, se establecieron prioridades como la inteligencia artificial y la ciberdefensa, así como la participación activa de pymes y centros tecnológicos. Valcarce destacó que la seguridad no es solo una cuestión militar, sino una responsabilidad compartida entre instituciones, fuerzas armadas e industria. España, que cuenta con una sólida base industrial, lidera en la participación de proyectos colaborativos en defensa dentro de la Unión Europea. La ministra subrayó que la innovación en defensa también tiene aplicaciones civiles, lo que multiplica su impacto en la economía y la competitividad, resaltando que este es un momento clave para fortalecer la defensa y la seguridad en Europa.
Transcripciones
Porque la defensa del siglo XXI se decide por nuestra capacidad de integrar, adaptar, sostener y evolucionar los sistemas operativos de nuestras Fuerzas Armadas, pero también con prioridades tecnológicas claras.
Y lo hemos hecho presentando nuestra estrategia de tecnología e innovación para la defensa del 2026.
La hemos presentado recientemente y situamos entre nuestras prioridades la inteligencia artificial, los sistemas no tripulados, la ciberdefensa, la integración multidominio y la innovación abierta, en la cual además de las grandes empresas debemos contar con la participación de pymes, startups y lo que es fundamental, los centros de conocimiento, los centros tecnológicos.
Este es un momento clave en el que España está apostando por la defensa pero también con una visión de política de Estado.
Un momento en el que debemos asumir que la seguridad y la defensa no es sólo una cuestión militar, sino una responsabilidad compartida.
Una responsabilidad que implica a nuestras instituciones, a nuestras fuerzas armadas y de manera especial a la industria de defensa.
Porque la seguridad de España y de Europa se construye también desde nuestras capacidades industriales y tecnológicas.
España cuenta con una base industrial y tecnológica robusta y diversificada.
Es verdad, contamos con grandes empresas tractoras como Indra, Navantia, Airbus, que lideran grandes programas.
Tiene que ser una industria innovadora.
Por eso, además de los planes de participación industrial, os estamos pidiendo que hagáis un esfuerzo añadido en Imas de Masí.
Indudablemente no hay innovación si no hay inversión en investigación.
La política de Imas de Masí y del Ministerio de Defensa la orientamos a impulsar capacidades militares.
Lo hacemos mediante la incorporación de tecnologías avanzadas, tecnologías disruptivas, tecnologías alineadas con la OTAN, alineadas con las nuevas necesidades.
Y esto lo que hace, lo que tiene que hacer es fortalecer la base industrial y tecnológica nacional, garantizando la, autonomía estratégica y libertad de acción de nuestras fuerzas armadas.
La industria de defensa genera empleo cualificado, impulsa la cohesión territorial y tiene un efecto multiplicador muy significativo en el conjunto de la economía.
Le damos una gran importancia porque también es fundamental que la sociedad española nos acompañe.
Como saben, estamos gestionando 79 programas especiales de modernización a los que se unirán, los que pondremos en marcha para garantizar esos objetivos que nos hemos propuesto de fundamentalmente de sostenimiento, pero que También, como hemos señalado, además del sostenimiento, tenemos que hacer un gran esfuerzo en todo lo que tiene que ver con misiles y contra UAS y lo que es la evolución digital de la UME.
Son proyectos con efecto tractor que movilizan a empresas, que refuerzan nuestra posición como socio fiable en el ámbito internacional.
Porque también es a esto a lo que nos referimos, a lo que se refiere el gobierno, cuando habla de que España es un socio fiable y lo es porque cumple en la inversión que ha comprometido.
Es un socio fiable porque cumple cuando se compromete en aportar capacidades operativas y es un socio fiable porque cumple cuando se le requiere en misiones y operaciones de mantenimiento de la paz.
El fortalecimiento de nuestro tejido industrial es además condición necesaria para avanzar en el ámbito europeo.
Y así es, la Unión Europea es muy consciente de su seguridad, de la necesidad de su seguridad.
Por eso la Unión Europea ha incrementado de manera muy significativa su inversión en defensa.
España está entre los países que lideran esta transformación.
España, gracias a la excelencia y competitividad de su industria, es el primer país en retornos del Fondo Europeo de Defensa.
El primero lo lideramos y estamos participando con 91 proyectos EDF, pero que de esos 91 proyectos que son colaborativos con otros países de la Unión Europea, España lidera 28.
Esto nos da una idea del posicionamiento de España y del posicionamiento de su industria y, en definitiva, del compromiso de España con la seguridad europea.
La innovación en defensa posee, además, un carácter claramente dual.
Hay que invertir en innovación para la defensa, pero tenemos que recordar que tiene un efecto tanto un efecto tanto, disculpe ¿está siendo atendida? Sí, sí, está siendo atendida está bien Muy bien.
Afortunadamente se ha recuperado y está siendo atendida.
Estábamos hablando de la innovación.
La innovación es fundamental en nuestros programas y es fundamental en la visión que tiene el Ministerio de Defensa.
Sobre todo porque además sabemos que tiene un carácter claramente dual, un carácter tanto civil como militar.
Muchas de las tecnologías desarrolladas en el ámbito militar encuentran aplicación en sectores civiles estratégicos y con ello que logramos multiplicar su impacto no solo económico, sino también en la competitividad, la digitalización y la resiliencia.
de nuestra economía.
Señoras y señores, nos encontramos ante una gran oportunidad.
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Porque la defensa del siglo XXI se decide por nuestra capacidad de integrar, adaptar, sostener y evolucionar los sistemas operativos de nuestras Fuerzas Armadas, pero también con prioridades tecnológicas claras.
Y lo hemos hecho presentando nuestra estrategia de tecnología e innovación para la defensa del 2026. La hemos presentado recientemente y situamos entre nuestras prioridades la inteligencia artificial, los sistemas no tripulados, la ciberdefensa, la integración multidominio y la innovación abierta, en la cual además de las grandes empresas debemos contar con la participación de pymes, startups y lo que es fundamental, los centros de conocimiento, los centros tecnológicos.
Este es un momento clave en el que España está apostando por la defensa pero también con una visión de política de Estado. Un momento en el que debemos asumir que la seguridad y la defensa no es sólo una cuestión militar, sino una responsabilidad compartida. Una responsabilidad que implica a nuestras instituciones, a nuestras fuerzas armadas y de manera especial a la industria de defensa.
Porque la seguridad de España y de Europa se construye también desde nuestras capacidades industriales y tecnológicas. España cuenta con una base industrial y tecnológica robusta y diversificada. Es verdad, contamos con grandes empresas tractoras como Indra, Navantia, Airbus, que lideran grandes programas. Tiene que ser una industria innovadora. Por eso, además de los planes de participación industrial, os estamos pidiendo que hagáis un esfuerzo añadido en Imas de Masí.
Indudablemente no hay innovación si no hay inversión en investigación. La política de Imas de Masí y del Ministerio de Defensa la orientamos a impulsar capacidades militares. Lo hacemos mediante la incorporación de tecnologías avanzadas, tecnologías disruptivas, tecnologías alineadas con la OTAN, alineadas con las nuevas necesidades. Y esto lo que hace, lo que tiene que hacer es fortalecer la base industrial y tecnológica nacional, garantizando la, autonomía estratégica y libertad de acción de nuestras fuerzas armadas.
La industria de defensa genera empleo cualificado, impulsa la cohesión territorial y tiene un efecto multiplicador muy significativo en el conjunto de la economía. Le damos una gran importancia porque también es fundamental que la sociedad española nos acompañe. Como saben, estamos gestionando 79 programas especiales de modernización a los que se unirán, los que pondremos en marcha para garantizar esos objetivos que nos hemos propuesto de fundamentalmente de sostenimiento, pero que También, como hemos señalado, además del sostenimiento, tenemos que hacer un gran esfuerzo en todo lo que tiene que ver con misiles y contra UAS y lo que es la evolución digital de la UME.
Son proyectos con efecto tractor que movilizan a empresas, que refuerzan nuestra posición como socio fiable en el ámbito internacional. Porque también es a esto a lo que nos referimos, a lo que se refiere el gobierno, cuando habla de que España es un socio fiable y lo es porque cumple en la inversión que ha comprometido.
Es un socio fiable porque cumple cuando se compromete en aportar capacidades operativas y es un socio fiable porque cumple cuando se le requiere en misiones y operaciones de mantenimiento de la paz.
El fortalecimiento de nuestro tejido industrial es además condición necesaria para avanzar en el ámbito europeo. Y así es, la Unión Europea es muy consciente de su seguridad, de la necesidad de su seguridad. Por eso la Unión Europea ha incrementado de manera muy significativa su inversión en defensa. España está entre los países que lideran esta transformación.
España, gracias a la excelencia y competitividad de su industria, es el primer país en retornos del Fondo Europeo de Defensa. El primero lo lideramos y estamos participando con 91 proyectos EDF, pero que de esos 91 proyectos que son colaborativos con otros países de la Unión Europea, España lidera 28.
Esto nos da una idea del posicionamiento de España y del posicionamiento de su industria y, en definitiva, del compromiso de España con la seguridad europea. La innovación en defensa posee, además, un carácter claramente dual. Hay que invertir en innovación para la defensa, pero tenemos que recordar que tiene un efecto tanto un efecto tanto, disculpe ¿está siendo atendida?
Sí, sí, está siendo atendida está bien Muy bien. Afortunadamente se ha recuperado y está siendo atendida. Estábamos hablando de la innovación. La innovación es fundamental en nuestros programas y es fundamental en la visión que tiene el Ministerio de Defensa. Sobre todo porque además sabemos que tiene un carácter claramente dual, un carácter tanto civil como militar.
Muchas de las tecnologías desarrolladas en el ámbito militar encuentran aplicación en sectores civiles estratégicos y con ello que logramos multiplicar su impacto no solo económico, sino también en la competitividad, la digitalización y la resiliencia.
de nuestra economía. Señoras y señores, nos encontramos ante una gran oportunidad.
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