El incendio forestal desatado este jueves en las inmediaciones de Lozoyuela ha sido controlado por los servicios de extinción de la Comunidad de Madrid, aunque ha provocado el corte de la M-126 para favorecer los trabajos de remate y de vigilancia. La superficie que ha quedado afectada por el incendio alcanza las 865 hectáreas. En declaraciones a Europa Press Televisión, una propietaria de un negocio en Mangirón, cercano a Lozoyuela, ha relatado el "caótico" desarrollo de la evacuación durante el incendio forestal que afectó a la zona el pasado jueves porque "cundió un poco el pánico" entre los vecinos. Ella ha explicado que, aunque ella no tiene residencia en la localidad, su establecimiento se convirtió en punto de acogida improvisado para los desalojados de la parte alta de Mangirón, a quienes "pudimos dar lo que teníamos".
Un incendio forestal desatado en Lozoyuela ha generado un caos significativo en la localidad, especialmente en Mangirón, donde los vecinos fueron evacuados en medio del pánico. Según relata una propietaria de un negocio local, los residentes fueron confinados en sus hogares por la Guardia Civil y muchos buscaron refugio en su establecimiento, donde ofrecieron agua y alimentos a los desalojados. A pesar de la presión y la incertidumbre, la comunidad se unió para ayudar, incluso atendiendo a animales afectados por el estrés del escape. La Guardia Civil finalmente decidió escoltar a los evacuados hacia Buitrago, permitiendo que muchos regresaran a sus casas de manera segura. Afortunadamente, no se reportaron víctimas, aunque la experiencia fue angustiante. La colaboración entre los vecinos fue crucial en un momento de crisis, destacando la solidaridad y el apoyo mutuo en la comunidad, que tiene una población reducida durante todo el año, pero se llena en temporadas altas.
Transcripciones
Bueno, pues la verdad es que fue un poco caótico todo, porque, a ver, hundió un poco el pánico entre los vecinos, la Guardia Civil nos confinaba en las casas. Yo tengo este negocio, pero no tengo tampoco casa aquí. Y bueno, la gente que desalojaron de la parte de arriba de Manjirón, pues se vino toda la gente aquí, con sus animalitos.
Y bueno, aquí les pudimos dar lo que teníamos, pues agua, alimentos, bebidas y tal. y luego vino la Guardia Civil, les dije que el negocio estaba cerrado, que solo era para ayudar a los vecinos que no tenían nada, ni aquí había nada habilitado y nos dijo la Guardia Civil que nos quedásemos aquí, que más tarde regresaba y nos decía que teníamos que hacer y bueno, pues luego vino dos horas más tarde con más patrullas de la Guardia Civil y nos querían llevar al pabellón que habían habilitado un buitrago.
...pero bueno, aquí teníamos un poco caos......un perro se puso malo, le tuvimos que dar un urbasón......para que se reavivara el animal......porque estaba exhausto, ¿no?......de sacarle corriendo de la casa con el calor que hacía......casi se nos muere el animalito......pero gracias a Dios lo salvamos...
...y claro, pues la Guardia Civil, lo que te decía, nos quería llevar a todos a Buitrago, los coches oficiales con los perros, pero era imposible, o sea, eran perros muy grandes y demás.
Les comentamos que por qué no nos llevaban escoltados hacia Buitrago, ya que nosotros, por ejemplo, tenemos casa en Montejo de la Sierra y más gente que había aquí tenía casa en Buitrago.
Y bueno, llamarían a los mandos y al final decidieron escoltarnos hasta Buitrago. Nos sacaron para ir por Cinco Villas, que se veía todo el fuego, los bomberos y demás, pero bueno, con la rápida actuación pudimos llegar a casa, a trancas y barrancas, pero bueno, salimos sanos y salvos y gracias a Dios no hay que lamentar ninguna víctima.
En Cinco Villa somos 130 censados y los que vivimos, vivimos ahí, a lo mejor al final estamos 50, por decirte, para que me entiendas. Luego los fines de semana o en verano tal el pueblo se llena más porque vienen muchos de segundas viviendas o demás, pero los que vivimos, vivimos, somos pocos, entonces al final nos conocemos todos y nos hemos ayudado.
En ese momento fue adrenalina, de algunos vecinos y todo dándonos apoyo porque los niños, los animales, que de repente, primero estábamos confinados y luego de repente gritando directamente, todo fuera.
Bueno, pues la verdad es que fue un poco caótico todo, porque, a ver, hundió un poco el pánico entre los vecinos, la Guardia Civil nos confinaba en las casas. Yo tengo este negocio, pero no tengo tampoco casa aquí. Y bueno, la gente que desalojaron de la parte de arriba de Manjirón, pues se vino toda la gente aquí, con sus animalitos.
Y bueno, aquí les pudimos dar lo que teníamos, pues agua, alimentos, bebidas y tal. y luego vino la Guardia Civil, les dije que el negocio estaba cerrado, que solo era para ayudar a los vecinos que no tenían nada, ni aquí había nada habilitado y nos dijo la Guardia Civil que nos quedásemos aquí, que más tarde regresaba y nos decía que teníamos que hacer y bueno, pues luego vino dos horas más tarde con más patrullas de la Guardia Civil y nos querían llevar al pabellón que habían habilitado un buitrago.
...pero bueno, aquí teníamos un poco caos......un perro se puso malo, le tuvimos que dar un urbasón......para que se reavivara el animal......porque estaba exhausto, ¿no?......de sacarle corriendo de la casa con el calor que hacía......casi se nos muere el animalito......pero gracias a Dios lo salvamos...
...y claro, pues la Guardia Civil, lo que te decía, nos quería llevar a todos a Buitrago, los coches oficiales con los perros, pero era imposible, o sea, eran perros muy grandes y demás.
Les comentamos que por qué no nos llevaban escoltados hacia Buitrago, ya que nosotros, por ejemplo, tenemos casa en Montejo de la Sierra y más gente que había aquí tenía casa en Buitrago.
Y bueno, llamarían a los mandos y al final decidieron escoltarnos hasta Buitrago. Nos sacaron para ir por Cinco Villas, que se veía todo el fuego, los bomberos y demás, pero bueno, con la rápida actuación pudimos llegar a casa, a trancas y barrancas, pero bueno, salimos sanos y salvos y gracias a Dios no hay que lamentar ninguna víctima.
En Cinco Villa somos 130 censados y los que vivimos, vivimos ahí, a lo mejor al final estamos 50, por decirte, para que me entiendas. Luego los fines de semana o en verano tal el pueblo se llena más porque vienen muchos de segundas viviendas o demás, pero los que vivimos, vivimos, somos pocos, entonces al final nos conocemos todos y nos hemos ayudado.
En ese momento fue adrenalina, de algunos vecinos y todo dándonos apoyo porque los niños, los animales, que de repente, primero estábamos confinados y luego de repente gritando directamente, todo fuera.
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