Xosé Humberto Baena: la historia del último fusilado del franquismo

Cincuenta años después de ser asesinado injustamente por el régimen franquista, el nombre de Xosé Humberto Baena Alonso (1950-1975), joven "idealista" y militante antifascista, forma parte de la historia de España por ser el último fusilado de la dictadura el 27 de septiembre de 1975, tras ser condenado a muerte en un proceso que su familia siempre ha denunciado como "injusto e ilegal". Su hermana, Flor Baena, relata en una entrevista con Europa Press el largo camino recorrido durante medio siglo para defender la inocencia de Xosé Humberto y lograr la nulidad de su sentencia, reconocida finalmente por el Gobierno de España el 16 de julio de 2025.

Fecha: 16/08/2026
Duración: 00:01:53
Localización: Vigo

Resumen generado con IA

Cincuenta años después del asesinato injusto de Xosé Humberto Baena Alonso, su familia sigue denunciando las irregularidades de su juicio, que culminó con su condena a muerte en 1975. Flor Baena, su hermana, relata cómo la familia se enteró por televisión de las acusaciones contra él, relacionadas con la muerte de un policía. Asegura que su hermano estaba lejos del lugar y que, durante el juicio, se ignoraron pruebas y testimonios cruciales que lo podrían haber exonerado. Cuatro testigos que estaban en la escena no pudieron declarar, ya que sus testimonios no coincidían con la acusación. La falta de pruebas de balística y la rapidez del proceso, que duró solo cinco días, evidencian las injusticias cometidas. Baena fue uno de los 11 condenados a muerte en un proceso que su familia siempre ha calificado como ilegal y que finalmente fue reconocido como tal por el Gobierno de España en 2025.

Transcripciones


Nos enteramos por la televisión que lo acusaban de la muerte de un policía. Y entonces mi padre dijo, pues no puede ser porque el día 14, vamos, el 13 de noche, estuvo con el chofer de la empresa. Y él iba con 850, viejo, y dice mi padre, con las carreteras que hay a Madrid es imposible que estuviera por la mañana allí en madrid es imposible y bueno después ya él también dijo que no fuera que el que no lo hiciera no él todo lo que hicieron en su consejo de guerra fue todo completamente injusto ilegal había cuatro personas tres señoras y un señor que era un guardián de una en un almacén que había allí enfrente donde mataron al policía del que acusan a mi hermano.

Y ese señor estaba en la acera de enfrente. Y las tres señoras que vieron también, que declararon como testigos, también estaban en la acera de enfrente. Pero declararon el día del atentado. Dijeron lo que vieran y todo eso. Pero después, en el juicio, no los dejaron declarar. A ninguno de los cuatro.

Porque no coincidían las señas que ellos daban con mi hermano. Y entonces no dejaron declarar testigos, no permitieron tampoco pruebas de balística, ni huellas digitales, ni una sola prueba. No dejaron que se presentara ninguna prueba. Y en cinco días lo condenaron a muerte. A él y a 11 en total.

Fueron cinco chicas y seis chicos. Fueron condenados a muerte.

00:00 - 00:55 Nos enteramos por la televisión que lo acusaban de la muerte de un policía. Y entonces mi padre dijo, pues no puede ser porque el día 14, vamos, el 13 de noche, estuvo con el chofer de la empresa. Y él iba con 850, viejo, y dice mi padre, con las carreteras que hay a Madrid es imposible que estuviera por la mañana allí en madrid es imposible y bueno después ya él también dijo que no fuera que el que no lo hiciera no él todo lo que hicieron en su consejo de guerra fue todo completamente injusto ilegal había cuatro personas tres señoras y un señor que era un guardián de una en un almacén que había allí enfrente donde mataron al policía del que acusan a mi hermano.

00:55 - 01:17 Y ese señor estaba en la acera de enfrente. Y las tres señoras que vieron también, que declararon como testigos, también estaban en la acera de enfrente. Pero declararon el día del atentado. Dijeron lo que vieran y todo eso. Pero después, en el juicio, no los dejaron declarar. A ninguno de los cuatro.

01:17 - 01:46 Porque no coincidían las señas que ellos daban con mi hermano. Y entonces no dejaron declarar testigos, no permitieron tampoco pruebas de balística, ni huellas digitales, ni una sola prueba. No dejaron que se presentara ninguna prueba. Y en cinco días lo condenaron a muerte. A él y a 11 en total.

01:46 - 01:53 Fueron cinco chicas y seis chicos. Fueron condenados a muerte.

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