Feijóo reivindica el "ejemplo" de Calvo-Sotelo y el "espíritu" de la Transición

Declaraciones del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, que se ha desplazado este martes a Ribadeo (Lugo) para visitar una exposición fotográfica dedicada a la figura de Leopoldo Calvo-Sotelo, cuyo "ejemplo" ha reivindicado, además del "espíritu de entendimiento" de la Transición, antes de erigirse en "alternativa viable" a un presidente, Pedro Sánchez, al que ha acusado de impulsar "un programa destituyente" en España que "nadie ha votado".

Fecha: 18/08/2026
Duración: 00:10:34
Localización: Ribadeo

Resumen generado con IA

El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, visitó Ribadeo (Lugo) para rendir homenaje a Leopoldo Calvo-Sotelo, destacando su legado y su compromiso con el servicio público. Durante su discurso, Feijóo criticó la situación política actual, acusando al gobierno de Pedro Sánchez de seguir un 'programa destituyente' que, según él, no ha sido respaldado por los ciudadanos. Feijóo subrayó la importancia de recordar a figuras históricas como Calvo-Sotelo, que promovieron el entendimiento y el respeto en la política, en contraste con la polarización actual. Afirmó que el Partido Popular es una alternativa viable y comprometida con la unidad y los valores democráticos, y se comprometió a restaurar la dignidad y el respeto en la política española. Esta propuesta busca recuperar la concordia y atender las necesidades de los españoles en un contexto de creciente descontento social y político.

Transcripciones


Lo ha recordado Pedro efectivamente hace ya algunos años, 17 años. Uno de mis primeros actos como presidente de la Junta fue venir aquí a testimoniar el respeto al presidente Leopoldo Carlos Sotelo. Fue en mayo de 2009, un año después del fallecimiento del presidente y tan solo un mes después de que yo tomase posesión por primera vez como presidente de Galicia, cuando descubrimos ese monumento que le recuerda y que le recuerda para siempre en el puerto de Porcillán, desde el puerto que tantas veces salió a navegar el presidente.

Es un momento, por cierto, que contribuyeron a costear los vecinos de Rivadio, sin duda movidos por la admiración a ese hombre, cuyo abuelo materno, cuya familia materna es de aquí y donde aquí también estudió el bachillerato y por eso se entiende la brillantez de toda su carrera académica y profesional.

Saben ustedes que me une una relación de amistad y de respeto con la familia Calvo Sotelo desde hace años. Sus hijos, sus hijas son grandes servidores públicos. Víctor Calvo Sotelo, que aquí está, me sustituyó como presidente de Correos cuando me vine a Galicia por segunda vez. Leopoldo Calvo Sotelo ha sido uno de los grandes servidores del Estado desde el Ministerio de Interior y lo sigue sirviendo.

desde el Consejo de Estado. Juan ha sido alcalde de Castropol por su partido, por el Partido Popular. Y Pedro, aquí presente, pues está representando a España como diplomático en muchos destinos. Quisiera nombrar solamente tres, en Estocolmo, en París y actualmente en Nueva York. Todos, toda la familia ha continuado la senda de servicio a España.

Y a mí me honra su amistad, que por supuesto siempre tengo de ejemplo. Porque amigos, en la refiega política cotidiana a veces se pierde de vista de qué va esto. Y esto va de servicio público. De poner los intereses de tus conciudadanos y de tu nación por encima de los propios y por encima de cualquier consideración.

consideración. Algo que hoy parece casi revolucionario, pero que Leopoldo Calvosotelo tuvo presente cada día de su vida pública. Y antes de político, pues fue un brillante ingeniero, un hombre de una extensa cultura y un gestor privado de éxito, porque a tu país se le puede servir de muchas maneras.

Dije en aquel mayo del 2009 que a pesar de las complejísimas circunstancias en las que Calvo Sete de los se hace al frente de la presidencia del gobierno, dejó una huella profunda en nuestra democracia.

Y vale la pena recordarlo. En primer lugar, porque la memoria de quienes, como Leopoldo Calvo Sotelo, tuvieron la visión, el coraje y el acierto de encaminar al país en la senda que España precisaba. Y también porque, y por desgracia, se demuestra cada día desde hace unos años. ¿No podemos dar por descontados el amor a España.

Hoy no. No podemos dar por descontados la vocación de servicio, el pluralismo y el respeto a los otros, la discreción, el trabajo ni la aceptación de la alternancia. Lamentablemente hoy no se puede dar por descontado. Donde aquellos hombres pusieron entendimiento, fraternidad y concordia, hoy hay quien quiere levantar muros entre ciudadanos.

Cuando aquellos hombres antepusieron el interés público, hoy padecemos camarillas que nos avergüenzan porque han puesto el Estado a su servicio. Porque mientras aquellos hombres se esforzaron por articular la diversidad de España dentro de una nación de ciudadanos libres e iguales, hoy se intenta lograr ventajas políticas o electorales subastando la igualdad de los españoles.

Y porque donde aquellos hombres se guiaron siempre por el respeto y la dignidad institucional, hoy tenemos la desgracia de ver a ministros del reino de España comportándose de forma tabernaria e insultando a adversarios y ciudadanos particulares o incluso a un hecho sin precedentes, señalar a la corona.

Permítame que les invite a imaginar, sin ir más lejos, qué hubiera hecho, qué hicieron hombres como Leopoldo Calvo Sotelo o Adolfo Suárez ante una situación sin precedentes ante la gravedad de la que está viviendo una parte de España, la ciudad autónoma de Ceuta.

Y a contrastarlo con la realidad presente de un gobierno, en mi opinión, ausente, inerte e indiferente a los intereses, a la seguridad, a la integridad y a la soberanía de los españoles.

Una realidad que llevamos padeciendo demasiado tiempo y que hace brillar aún con más intensidad la luz de estadistas como ellos. Porque, ¿acaso imaginan ustedes al presidente Calvo Sotelo rodando unos vídeos sobre sus canciones veraniegas preferidas en un sofá del Palacio de la Moncloa cuando se está ocupando una parte del territorio español?

No debemos tomarnos a broma la actuación de este gobierno, por más que a menudo parezca ridícula. Frente al momento constituyente de auténtica reconciliación y del esfuerzo, tanto de la estructura institucional que España, como de la convivencia que representó la transición, nos encontramos ahora en un momento destituyente.

Padecemos un gobierno que actúa contra la nación y contra el Estado, ocupándola. degradándolos y desarmándolos. Un gobierno que, en mi opinión, ha iniciado un proceso de ruptura y de construcción del sistema constitucional de 1978. Un gobierno que, en mi opinión, pretende sustituir el Estado autonómico constitucional por una plurinacionalidad de carácter confederal.

Un gobierno que, en mi opinión, gobierna o desgobierna sin parlamento, sin presupuestos y abusando del Real Decreto Ley. Un gobierno que, en mi opinión, está operando una mutación constitucional por la puerta de atrás y sin una mayoría social para ello. Las consecuencias de este auténtico programa destituyente que nadie ha votado son claras.

Primera, el aumento de la polarización y la quiebra de la concordia. Segunda, el deterioro de las instituciones. Y tercera, la quiebra del sistema de garantías jurídicas. Frente a este intento ilegítimo de modificación de nuestro modelo de convivencia, España sigue contando en su defensa con instituciones y poderes fundamentales.

La corona, el poder judicial, las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, la propia sociedad civil que asiste al deterioro rampante de la vida pública del Estado y de su capacidad de actuación.

No es por ello extraño que la estrategia del Gobierno y de sus socios pase por intentar deslegitimar a estas instituciones y poderes. Todo orientado a dividir, a dividir a los ciudadanos en dos bandos irreconciliables y plantear las próximas elecciones generales como un plebiscito al efecto. Pero la memoria, la memoria de tiempos y de políticos menos banales nos interpela y nos obliga a no resignarnos.

España no está abocada a la degradación continua. Y la política no tiene por qué ser ese espectáculo bochornoso al que asistimos desde hace ocho años. Mi deseo, y me consta, el de muchos españoles dentro y fuera de mi partido, es que regresen a España la dignidad, el respeto, la competencia en la gestión y la seriedad bien entendida.

Además de las instituciones que he mencionado antes, quiero comprometerme hoy aquí en Rivadeo a que el Estado también cuenta con otra línea de defensa. El Estado cuenta con una formación política comprometida con la concordia y con la unidad de los españoles. Con los valores primordiales que Adolfo Suárez y Leopoldo Calvosotelo insuflaron en nuestro sistema político y que hoy el Partido Popular conserva, mantiene y defiende.

Y mi compromiso, lo afirmo hoy una vez más, es recuperar esa buena política en beneficio de todos los españoles. El compromiso de representar una verdadera alternativa a la situación actual. Una alternativa viable, rigurosa, solvente, con experiencia y realista. Una alternativa que establezca el proyecto de renovación y de reconstrucción nacional, con un programa de acción política que sea fiel al espíritu y a los principios rectores del sistema del 78, pero que atienda los problemas del momento actual y subsane las carencias que se han hecho evidentes.

Una alternativa, en suma, que sea capaz de concitar el apoyo de esa amplísima mayoría de españoles que demandan un cambio y que además que se produzca cuanto antes. Y para esta tarea ningún ejemplo mejor que el de Calvo Sotelo y todos los hombres y mujeres admirables que nos precedieron en esta tarea común, la tarea de la democrática nación española.

Muchas gracias.

00:00 - 00:40 Lo ha recordado Pedro efectivamente hace ya algunos años, 17 años. Uno de mis primeros actos como presidente de la Junta fue venir aquí a testimoniar el respeto al presidente Leopoldo Carlos Sotelo. Fue en mayo de 2009, un año después del fallecimiento del presidente y tan solo un mes después de que yo tomase posesión por primera vez como presidente de Galicia, cuando descubrimos ese monumento que le recuerda y que le recuerda para siempre en el puerto de Porcillán, desde el puerto que tantas veces salió a navegar el presidente.

00:40 - 01:02 Es un momento, por cierto, que contribuyeron a costear los vecinos de Rivadio, sin duda movidos por la admiración a ese hombre, cuyo abuelo materno, cuya familia materna es de aquí y donde aquí también estudió el bachillerato y por eso se entiende la brillantez de toda su carrera académica y profesional.

01:02 - 01:27 Saben ustedes que me une una relación de amistad y de respeto con la familia Calvo Sotelo desde hace años. Sus hijos, sus hijas son grandes servidores públicos. Víctor Calvo Sotelo, que aquí está, me sustituyó como presidente de Correos cuando me vine a Galicia por segunda vez. Leopoldo Calvo Sotelo ha sido uno de los grandes servidores del Estado desde el Ministerio de Interior y lo sigue sirviendo.

01:27 - 01:52 desde el Consejo de Estado. Juan ha sido alcalde de Castropol por su partido, por el Partido Popular. Y Pedro, aquí presente, pues está representando a España como diplomático en muchos destinos. Quisiera nombrar solamente tres, en Estocolmo, en París y actualmente en Nueva York. Todos, toda la familia ha continuado la senda de servicio a España.

01:52 - 02:16 Y a mí me honra su amistad, que por supuesto siempre tengo de ejemplo. Porque amigos, en la refiega política cotidiana a veces se pierde de vista de qué va esto. Y esto va de servicio público. De poner los intereses de tus conciudadanos y de tu nación por encima de los propios y por encima de cualquier consideración.

02:16 - 02:41 consideración. Algo que hoy parece casi revolucionario, pero que Leopoldo Calvosotelo tuvo presente cada día de su vida pública. Y antes de político, pues fue un brillante ingeniero, un hombre de una extensa cultura y un gestor privado de éxito, porque a tu país se le puede servir de muchas maneras.

02:41 - 02:57 Dije en aquel mayo del 2009 que a pesar de las complejísimas circunstancias en las que Calvo Sete de los se hace al frente de la presidencia del gobierno, dejó una huella profunda en nuestra democracia.

02:57 - 03:23 Y vale la pena recordarlo. En primer lugar, porque la memoria de quienes, como Leopoldo Calvo Sotelo, tuvieron la visión, el coraje y el acierto de encaminar al país en la senda que España precisaba. Y también porque, y por desgracia, se demuestra cada día desde hace unos años. ¿No podemos dar por descontados el amor a España.

03:23 - 03:48 Hoy no. No podemos dar por descontados la vocación de servicio, el pluralismo y el respeto a los otros, la discreción, el trabajo ni la aceptación de la alternancia. Lamentablemente hoy no se puede dar por descontado. Donde aquellos hombres pusieron entendimiento, fraternidad y concordia, hoy hay quien quiere levantar muros entre ciudadanos.

03:48 - 04:13 Cuando aquellos hombres antepusieron el interés público, hoy padecemos camarillas que nos avergüenzan porque han puesto el Estado a su servicio. Porque mientras aquellos hombres se esforzaron por articular la diversidad de España dentro de una nación de ciudadanos libres e iguales, hoy se intenta lograr ventajas políticas o electorales subastando la igualdad de los españoles.

04:13 - 04:36 Y porque donde aquellos hombres se guiaron siempre por el respeto y la dignidad institucional, hoy tenemos la desgracia de ver a ministros del reino de España comportándose de forma tabernaria e insultando a adversarios y ciudadanos particulares o incluso a un hecho sin precedentes, señalar a la corona.

04:36 - 04:55 Permítame que les invite a imaginar, sin ir más lejos, qué hubiera hecho, qué hicieron hombres como Leopoldo Calvo Sotelo o Adolfo Suárez ante una situación sin precedentes ante la gravedad de la que está viviendo una parte de España, la ciudad autónoma de Ceuta.

04:55 - 05:12 Y a contrastarlo con la realidad presente de un gobierno, en mi opinión, ausente, inerte e indiferente a los intereses, a la seguridad, a la integridad y a la soberanía de los españoles.

05:12 - 05:40 Una realidad que llevamos padeciendo demasiado tiempo y que hace brillar aún con más intensidad la luz de estadistas como ellos. Porque, ¿acaso imaginan ustedes al presidente Calvo Sotelo rodando unos vídeos sobre sus canciones veraniegas preferidas en un sofá del Palacio de la Moncloa cuando se está ocupando una parte del territorio español?

05:40 - 06:03 No debemos tomarnos a broma la actuación de este gobierno, por más que a menudo parezca ridícula. Frente al momento constituyente de auténtica reconciliación y del esfuerzo, tanto de la estructura institucional que España, como de la convivencia que representó la transición, nos encontramos ahora en un momento destituyente.

06:03 - 06:29 Padecemos un gobierno que actúa contra la nación y contra el Estado, ocupándola. degradándolos y desarmándolos. Un gobierno que, en mi opinión, ha iniciado un proceso de ruptura y de construcción del sistema constitucional de 1978. Un gobierno que, en mi opinión, pretende sustituir el Estado autonómico constitucional por una plurinacionalidad de carácter confederal.

06:29 - 06:57 Un gobierno que, en mi opinión, gobierna o desgobierna sin parlamento, sin presupuestos y abusando del Real Decreto Ley. Un gobierno que, en mi opinión, está operando una mutación constitucional por la puerta de atrás y sin una mayoría social para ello. Las consecuencias de este auténtico programa destituyente que nadie ha votado son claras.

06:57 - 07:21 Primera, el aumento de la polarización y la quiebra de la concordia. Segunda, el deterioro de las instituciones. Y tercera, la quiebra del sistema de garantías jurídicas. Frente a este intento ilegítimo de modificación de nuestro modelo de convivencia, España sigue contando en su defensa con instituciones y poderes fundamentales.

07:21 - 07:37 La corona, el poder judicial, las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, la propia sociedad civil que asiste al deterioro rampante de la vida pública del Estado y de su capacidad de actuación.

07:37 - 08:12 No es por ello extraño que la estrategia del Gobierno y de sus socios pase por intentar deslegitimar a estas instituciones y poderes. Todo orientado a dividir, a dividir a los ciudadanos en dos bandos irreconciliables y plantear las próximas elecciones generales como un plebiscito al efecto. Pero la memoria, la memoria de tiempos y de políticos menos banales nos interpela y nos obliga a no resignarnos.

08:12 - 08:39 España no está abocada a la degradación continua. Y la política no tiene por qué ser ese espectáculo bochornoso al que asistimos desde hace ocho años. Mi deseo, y me consta, el de muchos españoles dentro y fuera de mi partido, es que regresen a España la dignidad, el respeto, la competencia en la gestión y la seriedad bien entendida.

08:39 - 09:14 Además de las instituciones que he mencionado antes, quiero comprometerme hoy aquí en Rivadeo a que el Estado también cuenta con otra línea de defensa. El Estado cuenta con una formación política comprometida con la concordia y con la unidad de los españoles. Con los valores primordiales que Adolfo Suárez y Leopoldo Calvosotelo insuflaron en nuestro sistema político y que hoy el Partido Popular conserva, mantiene y defiende.

09:14 - 10:02 Y mi compromiso, lo afirmo hoy una vez más, es recuperar esa buena política en beneficio de todos los españoles. El compromiso de representar una verdadera alternativa a la situación actual. Una alternativa viable, rigurosa, solvente, con experiencia y realista. Una alternativa que establezca el proyecto de renovación y de reconstrucción nacional, con un programa de acción política que sea fiel al espíritu y a los principios rectores del sistema del 78, pero que atienda los problemas del momento actual y subsane las carencias que se han hecho evidentes.

10:02 - 10:32 Una alternativa, en suma, que sea capaz de concitar el apoyo de esa amplísima mayoría de españoles que demandan un cambio y que además que se produzca cuanto antes. Y para esta tarea ningún ejemplo mejor que el de Calvo Sotelo y todos los hombres y mujeres admirables que nos precedieron en esta tarea común, la tarea de la democrática nación española.

10:32 - 10:32 Muchas gracias.

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