Algunos trabajadores de la construcción han explicado lo que supone trabajar al aire libre en Sevilla cuando suben las temperaturas hasta los 39 grados y han añadido que aunque están "acostumbrados" desean ya que llegue la jornada intensiva, de siete horas, que tiene el sector para evitar trabajar durante las horas de más calor.
Los trabajadores del sector de la construcción en Sevilla han compartido sus experiencias sobre cómo soportan las altas temperaturas que alcanzan hasta 39 grados. A pesar de estar acostumbrados a trabajar al aire libre, expresan su deseo de que llegue la jornada intensiva de siete horas, que les permite finalizar su jornada a la 1 de la tarde y evitar las horas más calurosas. Aunque reconocen que pueden aguantar el calor, admiten que a medida que avanza la mañana, la fatiga se hace presente. Se mencionan estrategias como refrescarse con agua para sobrellevar las condiciones extremas. Los trabajadores resaltan la particularidad del clima en Sevilla y el Valle del Guadalquivir, donde las temperaturas son especialmente elevadas. A pesar de los desafíos, muestran una actitud de resignación y fortaleza, afirmando que deben seguir adelante con su labor. La llegada del verano y el cambio en el horario laboral son esperados con ansias para aliviar la carga del calor.
Transcripciones
Sí, pero vamos que se puede aguantar, pero ahora se aguanta porque estamos dentro.
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ya desde una temperatura buena, vamos a lo fuera.
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pero vamos que fuera ahora mismo también se puede aguantar.
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hasta que.
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venga más calor.
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cuando venga más calor ya viene la hora intensiva.
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que ya terminamos de 7 a 1.
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sabes.
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enarón, bésatela, tela.
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y así es que nada, vamos para adelante.
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y que.
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está jodido, jodido, pero bueno, hay que hacer ¿no?.
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no hay otra cosa.
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auna vez se nos toca el sol, pero bien.
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pero todo bien, dale.
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si, si, si, hasta las dos y ya está.
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una y media, dos y ya está.
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se va llevando como se puede la verdad.
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porque ya no nos queda más nada que echar la hora de.
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la jornada laboral.
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y pues aguantar lo que se puede.
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y echarnos, refrescarnos como podamos.
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si, la verdad que sí, ya era hora.
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se agradece, se agradece.
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Pesa un poco, pesa, porque ya cuando llega una cierta hora, a la media mañana ya se va como el cuerpo viniendo abajo con la calor.
Sí, la verdad que sí, con el fresquito.
Bueno, pues esperando que llegue la jornada de verano, que terminamos a mediodía, y bueno, pues con resignación y con agua.
Pero vamos bien, de momento bien.
En Sevilla y en Andalucía en general, creo yo, pero en Sevilla especialmente, porque ya sabemos que el Valle del Guadalquivir es especial para esto.
Pero bueno, bien, se sobrelleva, estamos acostumbrados.
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Sí, pero vamos que se puede aguantar, pero ahora se aguanta porque estamos dentro......ya desde una temperatura buena, vamos a lo fuera......pero vamos que fuera ahora mismo también se puede aguantar......hasta que......venga más calor......cuando venga más calor ya viene la hora intensiva......que ya terminamos de 7 a 1...
...sabes......enarón, bésatela, tela......y así es que nada, vamos para adelante......y que......está jodido, jodido, pero bueno, hay que hacer ¿no?......no hay otra cosa......auna vez se nos toca el sol, pero bien......pero todo bien, dale......si, si, si, hasta las dos y ya está......una y media, dos y ya está...
...se va llevando como se puede la verdad......porque ya no nos queda más nada que echar la hora de......la jornada laboral......y pues aguantar lo que se puede......y echarnos, refrescarnos como podamos......si, la verdad que sí, ya era hora......se agradece, se agradece... Pesa un poco, pesa, porque ya cuando llega una cierta hora, a la media mañana ya se va como el cuerpo viniendo abajo con la calor.
Sí, la verdad que sí, con el fresquito. Bueno, pues esperando que llegue la jornada de verano, que terminamos a mediodía, y bueno, pues con resignación y con agua. Pero vamos bien, de momento bien. En Sevilla y en Andalucía en general, creo yo, pero en Sevilla especialmente, porque ya sabemos que el Valle del Guadalquivir es especial para esto.
Pero bueno, bien, se sobrelleva, estamos acostumbrados.
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