La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, explica el convenio con el Arzobispado y las parroquias como puntos seguros contra la violencia de género
La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha presentado un convenio con el Arzobispado que convierte a las parroquias en puntos seguros para mujeres que sufren violencia de género. Chueca destacó la importancia de ofrecer un espacio de confianza donde estas mujeres puedan recibir apoyo y asesoramiento sin miedo ni desconfianza. Las iglesias y parroquias se convierten, así, en lugares accesibles donde se busca romper el silencio que rodea a esta problemática social. La colaboración entre la Iglesia y el Ayuntamiento busca proporcionar una red de apoyo capaz de llegar a todas las mujeres de la ciudad que lo necesiten. La alcaldesa subrayó que esta iniciativa puede complementar otras redes ya existentes de apoyo a las víctimas, creando un entorno más seguro y cercano para aquellas que enfrentan situaciones de violencia machista. La propuesta se basa en la cercanía y el apoyo desinteresado, fundamental para ayudar a las mujeres a encontrar la fuerza para salir de su situación de sufrimiento.
Transcripciones
Porque muchas veces se nos llena la boca y en general a distintos ámbitos de la sociedad hablando de esta gran lacra que tenemos en la sociedad que es la violencia machista y que muchas mujeres sufren en silencio y no saben cómo pueden abordarlo, qué pasos dar y se encuentran con una gran inseguridad, desconfianza, miedo.
Y creo que este es uno de los proyectos que sinceramente más va a ayudar a esas mujeres y más va a erradicar a esas mujeres sin pancartas, sin gritos, desde la confianza, desde la cercanía y desde el apoyo desinteresado de la Iglesia en colaboración con el Ayuntamiento.
Por eso, muchísimas gracias por esta iniciativa que salió efectivamente del arzobispado y que desde el primer momento cuando me la plantearon me pareció que qué lugar había más cercano y más seguro para estas personas que están sufriendo y que tienen tanto miedo que las iglesias y las parroquias, que es al final ese espacio de confianza al que ellas se acercan a sufrir en silencio y en su intimidad.
Y por eso, romper ese silencio y que en estas parroquias puedan encontrar una voz amiga, un párroco, un voluntario, que les asesore, que les ayude, que les muestre el camino, que no saben ellas mismas de dónde sacar esas fuerzas que les faltan en esos momentos de dolor y de sufrimiento, pues sinceramente me parece que es una iniciativa maravillosa para poner freno a este problema social.
Pero es que además, qué mejor red de capilar en todos los barrios, en todas las calles, casi casi, para llegar al máximo número de mujeres posibles que las parroquias.
Y yo creo que esa es otra de las cuestiones que sin duda no vamos a poder competir con ninguna otra red de puntos seguros que queramos ampliar y por lo tanto me parece que es un complemento perfecto a la red que ya tenemos en otros puntos de la ciudad.
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Porque muchas veces se nos llena la boca y en general a distintos ámbitos de la sociedad hablando de esta gran lacra que tenemos en la sociedad que es la violencia machista y que muchas mujeres sufren en silencio y no saben cómo pueden abordarlo, qué pasos dar y se encuentran con una gran inseguridad, desconfianza, miedo.
Y creo que este es uno de los proyectos que sinceramente más va a ayudar a esas mujeres y más va a erradicar a esas mujeres sin pancartas, sin gritos, desde la confianza, desde la cercanía y desde el apoyo desinteresado de la Iglesia en colaboración con el Ayuntamiento.
Por eso, muchísimas gracias por esta iniciativa que salió efectivamente del arzobispado y que desde el primer momento cuando me la plantearon me pareció que qué lugar había más cercano y más seguro para estas personas que están sufriendo y que tienen tanto miedo que las iglesias y las parroquias, que es al final ese espacio de confianza al que ellas se acercan a sufrir en silencio y en su intimidad.
Y por eso, romper ese silencio y que en estas parroquias puedan encontrar una voz amiga, un párroco, un voluntario, que les asesore, que les ayude, que les muestre el camino, que no saben ellas mismas de dónde sacar esas fuerzas que les faltan en esos momentos de dolor y de sufrimiento, pues sinceramente me parece que es una iniciativa maravillosa para poner freno a este problema social.
Pero es que además, qué mejor red de capilar en todos los barrios, en todas las calles, casi casi, para llegar al máximo número de mujeres posibles que las parroquias. Y yo creo que esa es otra de las cuestiones que sin duda no vamos a poder competir con ninguna otra red de puntos seguros que queramos ampliar y por lo tanto me parece que es un complemento perfecto a la red que ya tenemos en otros puntos de la ciudad.
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