Declaraciones de José Morilla, Neli Valor y Javier Esteban, protagonistas y uno de los directores del documental 'Jose, el eco del renacer'
Transcripciones
Bueno, pues era un día de diciembre, un 7 de diciembre, había muchísima niebla.
Cuando yo me quise dar cuenta ya estaba entrando al pueblo y tuve un grave accidente.
Me quedé atrapado, tuvieron que venir los bomberos a rescatarme y ya me llevaron al hospital de Toledo.
Y se me quedó la pierna atrapada y estaba muy crítica la pierna y casi me la tienen que cortar.
y bueno, yo siempre tenía obesidad y cuando empecé con el proceso este del accidente, pues cogí muchísimos más kilos de los que tenía antes y llegas casi a los 200 kilos, era incapaz de moverme y fue un proceso muy malo en ese sentido porque estaba muy malo y cuando ya pude empezar a caminar fue como estoy ahora.
Empecé a hacer boxeo, empecé a hacer fit, empecé a andar y luego con la bicicleta.
Pues empecé estando en una taona que tenían ellos, estaba mi padre y mi madre y ellos, y me empezaron a decir que si iba mal porque podría morir y al final decidí cambiar y el proceso ha sido largo, me ha gustado a veces, a veces no, y bueno, empecé a hacer más deporte, empecé a caminar y es cuando ya empecé a sentir ese bichito que tiene el deporte y empecé a motivarme, a coger más físico, más de todo, y al final cogí esa rutina que es bonita y al final es una droga muy sana.
Sinceramente no me acuerdo cuándo fue, pero creo que fue después de la pandemia, cuando ya podíamos salir todo el mundo, porque al final en la pandemia fue cuando ya más engordé y es cuando peor estuve.
¿Hasta qué peso ya? 200, más o menos, 200.
Y de ahí fue cuando ya, después de la pandemia, cuando ya podíamos salir, cuando ya teníamos más vida, pues fue cuando ya empecé a hacer deporte.
Empecé caminando 3-4 kilómetros, bueno, 3-4 no, empecé con 2, 3, 4, 5, y hasta llegar a los que hago ahora que son 9, y más kilómetros que hago en otros momentos.
Y la bicicleta llevaré un año y medio, dos, y bueno, me gusta, porque al final ves sitios que con andar o hacer senderismo no lo verías.
¿Ahora mismo, José, en qué peso estás? Estoy entre 95, 100, 90, 100, por ahí, en ese rango de peso.
¿Cuánto ha cambiado la vida? Pues de cero a cien, de no poderme mover, hacer lo que yo quiero.
Venir a hacer boxeo, venir con la bicicleta, lo que os comento, andar, una vida plena, lo que antes no tenía, que era sentado en una silla y comer y dormir, y ya está, la vida del cerdo.
¿Tu día a día, cuáles son tus rutinas? Pues los lunes hago fitness, Nelly Power con Nelly, luego por la tarde hago boxeo, los martes ando y luego hago fitness, los miércoles igual fitness y boxeo, los jueves ando boxeo, los viernes solo ando, a veces entreno con Nelly, a lo mejor un poquito boxeo, En general casi siempre ando y los sábados voy con la bicicleta, quitando que no llueva o haga inclemencias del tiempo que no pueda salir, pero normalmente es eso y los domingos descanso.
¿Mensaje? Pues le diría que pruebe, que todo el mundo puede, pero lo más importante es que uno quiera.
Si no quiere, no lo va a conseguir nunca.
Esa es la palabra.
Si él quiere, puede llegar al fin del mundo, pero si no quiere, no va a llegar nunca.
Siempre hay escalones, yo no te voy a decir que ha sido fácil, me he caído, me he levantado, pero en este caso siempre ha estado Nelly detrás de mí.
Me ha dicho, oye, ¿qué pasa? Oye, y así es.
y cada día te vas superando un poquito más.
Yo tengo mis retos, mis cosas, y es así.
Mi relación con Nelly es como, bueno, relación, es mi hermana, es la palabra, porque yo todos los días hablo con ella, estoy con ella, sabe si yo estoy bien o si ella está mal, si tenemos un mal día, cómo acercándonos o cómo dejarnos nuestro espacio cada uno, y esa es la palabra.
Javi, yo le conocí en Azucaica, pues Javi era mucho más pequeño que yo, le vi empezando a hacer boxeo, yo he ido a todos sus combates, he visto su proceso de pequeño a adulto y eso para mí es como mi hermano pequeño, yo le tengo ese cariño y ese aprecio como un hermano pequeño.
José entró un buen día allí en la Taona y desde que entró me encantó, le vi muy buena persona.
Entonces, a partir de ahí empezó a ir todos los días.
Según le iba conociendo veía que era mejor persona y me preocupó mucho que le veía bastante obeso, igual que a su mujer.
Entonces, cada vez que iba avanzando la amistad no sabía cómo entrarle porque siempre me he dedicado al mundo del deporte, de la alimentación y veía que no estaba bien a nivel de salud.
Y bueno, pues ya un buen día tuvo un accidente y ahí es cuando él tomó cartas en el asunto de verdad, se tomó muy en serio la alimentación, el deporte y nos dio la oportunidad de ayudarle.
Y a la vez nos ayudó él a nosotros, porque no hay día que le veamos y veamos que es un ejemplo a seguir lo que ha hecho no lo hace cualquiera y bueno pues todos los días nos da una lección pues lo más difícil era entrarle por el tema de alimentación porque claro una persona con ese peso 200 kilos pues evidentemente no le puedes tampoco pedir mucho porque se puede destrozar las articulaciones y bueno se puede más bien hacer daño que hacerse bien entonces a mí me costó mucho personalmente hablarle de que tenía que tener otro tipo de hábitos alimentarios porque no iba bien.
Entonces fue mi marido y mi madre los que hicieron el papel de malos.
Le metieron en la cabeza que tenía que cambiar sus hábitos, dejar de comer tanto pan, tanta Coca-Cola, tantos bollos y bueno pues costó mucho pero al final dio el paso.
Y bueno no costó mucho con él, a lo mejor con otra persona costaría, pero como se tomó tan en serio el tema de la alimentación, fuimos poquito a poco, una persona como José pues tiene que ir pues dando unos pasitos, le vas trabajando con gomas, cada día un poquito hasta que llega un día pues que ya hace media hora, otro día 45 minutos y bueno pues pequeños logros, pero claro evidentemente no tiene nada que ver con una persona que tiene unos buenos hábitos, que está más acostumbrado a pues simplemente el hacerte 10.
000 pasos por tu trabajo, por lo que sea.
Y con él fue una tarea bonita, porque ya te digo que no nos puso ningún impedimento, era fácil.
Sí, se le notó desde el primer momento, empezó a bajar peso y le ayudó mucho el moverse, le ayudaba mucho junto a la alimentación tan estricta que llevaba, que nosotros pensábamos que le iba a costar más, porque imagínate estar comiendo a base de bollo, pizzas, comida, pues eso, que es todo procesada y la verdad es que lo hizo muy bien.
Pues para mí la vida se basa en la cadena de favores, entonces José me supuso un reto, porque estaba siempre animando a todo el mundo y pues yo sabía que, él iba a andar y se lo dije.
Le dije tú, ahora vos seo.
Pues estaba animando siempre a Javi, a todos los alumnos y le veías con la obesidad y tirando para adelante.
Pues al final él ayudaba a muchas personas desde una silla de ruedas y yo sabía que aparte de que lo iba a conseguir en primera persona, iba a ayudar a mucha más gente.
Entonces, yo, gracias a él, pude hacer esto.
Porque sabía que la gente iba a venir a cumplir con cosas que a lo mejor pensaban imposibles.
Gente que había pasado un cáncer, gente que a lo mejor tiene poca movilidad porque ha tenido un accidente, pues en eso se basa mi escuela.
Al final a mi escuela yo quería que viniera gente que se superen ellos mismos.
Al final el boxeo lo puedes hacer en cualquier parte, hay muchos gimnasios, hay muchos sitios para hacer otro tipo de actividad, pero aquí ver a José todos los días, la gente que ha conocido, pues se supera.
Vale, pues te digo, a ver, yo antes entrenaba boxeo, cuando era más pequeño, entrenaba boxeo con Nelly y ahí estaba José, y estaba José ahí en la silla de ruedas, con obesidad porque se notaba muy gordo, y la cosa es que yo había vivido parte de su proceso, pero no lo había vivido en plan de fondo.
Entonces, ¿qué pasa? Que hablé con él una vez porque yo le vi todo el proceso de cómo cambió, cómo vi que luego entrenaba con nosotros, de verle en serie de ruedas, luego le vi eso, entrenando con nosotros.
Entonces, todo ese proceso me gustaba pero no lo conocía a fondo.
Una vez que él cogió y se paró a hablar conmigo y me lo contó entero, pues dije, esto se tiene que contar.
Y ahí fue cuando yo, con mi amigo Iván, decidimos hacer el documental.
¿Cuándo se hizo este documental? Pues mira, lo hicimos hace como un año, porque parece que se puede hacer en cuestión de meses, pero no, tiene todo su proceso y eso mismo, tardamos bastante, porque ya es tema de grabaciones, tema de que luego la edición, que es muy importante, y luego eso, también cómo moverlo para luego estrenarlo, porque lo estrenamos el día 25 de enero aquí en Mocejón y para que nos den permiso y todo eso, todo tiene un proceso hasta que al final se lo pudimos sacar y eso es todo.
Sí, a ver, nosotros cuando terminamos el documental pues hicimos unos carteles y los pusimos por todo el pueblo o por algunas zonas de Toledo, dijimos nada, se llenará de pocas personas, a lo mejor llegará a 20, 50, algunos amigos de José, familiares, pero nos sorprendimos de que estábamos ahí, Iván y yo, y de repente nos encontramos que habíamos puesto 100 sillas y se llenaron todas.
Entonces quedaba poco para que empezase y empezó a llenarse de gente y gente y gente.
Al final pusimos 200 sillas, tampoco daba para que la gente se pudiese sentar y al final tuvimos que coger sillas de donde no las había y más personas que entraron y se quedaron de pie y al final más de 250 personas vinieron a verlo y fue todo un éxito porque salieron todo el mundo contentos unos aplausos increíbles la gente llorando emocionada luego hicimos como una pequeña Una pequeña parte en la que el público nos preguntaba a nosotros el proceso del documental y eso, nos sentamos en un escenario y ahí la gente se le veía que estaban muy emocionados, nos aplaudían todo el rato y fue precioso.
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Bueno, pues era un día de diciembre, un 7 de diciembre, había muchísima niebla. Cuando yo me quise dar cuenta ya estaba entrando al pueblo y tuve un grave accidente. Me quedé atrapado, tuvieron que venir los bomberos a rescatarme y ya me llevaron al hospital de Toledo. Y se me quedó la pierna atrapada y estaba muy crítica la pierna y casi me la tienen que cortar.
y bueno, yo siempre tenía obesidad y cuando empecé con el proceso este del accidente, pues cogí muchísimos más kilos de los que tenía antes y llegas casi a los 200 kilos, era incapaz de moverme y fue un proceso muy malo en ese sentido porque estaba muy malo y cuando ya pude empezar a caminar fue como estoy ahora.
Empecé a hacer boxeo, empecé a hacer fit, empecé a andar y luego con la bicicleta. Pues empecé estando en una taona que tenían ellos, estaba mi padre y mi madre y ellos, y me empezaron a decir que si iba mal porque podría morir y al final decidí cambiar y el proceso ha sido largo, me ha gustado a veces, a veces no, y bueno, empecé a hacer más deporte, empecé a caminar y es cuando ya empecé a sentir ese bichito que tiene el deporte y empecé a motivarme, a coger más físico, más de todo, y al final cogí esa rutina que es bonita y al final es una droga muy sana.
Sinceramente no me acuerdo cuándo fue, pero creo que fue después de la pandemia, cuando ya podíamos salir todo el mundo, porque al final en la pandemia fue cuando ya más engordé y es cuando peor estuve.
¿Hasta qué peso ya? 200, más o menos, 200. Y de ahí fue cuando ya, después de la pandemia, cuando ya podíamos salir, cuando ya teníamos más vida, pues fue cuando ya empecé a hacer deporte. Empecé caminando 3-4 kilómetros, bueno, 3-4 no, empecé con 2, 3, 4, 5, y hasta llegar a los que hago ahora que son 9, y más kilómetros que hago en otros momentos.
Y la bicicleta llevaré un año y medio, dos, y bueno, me gusta, porque al final ves sitios que con andar o hacer senderismo no lo verías. ¿Ahora mismo, José, en qué peso estás? Estoy entre 95, 100, 90, 100, por ahí, en ese rango de peso. ¿Cuánto ha cambiado la vida?
Pues de cero a cien, de no poderme mover, hacer lo que yo quiero. Venir a hacer boxeo, venir con la bicicleta, lo que os comento, andar, una vida plena, lo que antes no tenía, que era sentado en una silla y comer y dormir, y ya está, la vida del cerdo.
¿Tu día a día, cuáles son tus rutinas? Pues los lunes hago fitness, Nelly Power con Nelly, luego por la tarde hago boxeo, los martes ando y luego hago fitness, los miércoles igual fitness y boxeo, los jueves ando boxeo, los viernes solo ando, a veces entreno con Nelly, a lo mejor un poquito boxeo, En general casi siempre ando y los sábados voy con la bicicleta, quitando que no llueva o haga inclemencias del tiempo que no pueda salir, pero normalmente es eso y los domingos descanso.
¿Mensaje? Pues le diría que pruebe, que todo el mundo puede, pero lo más importante es que uno quiera. Si no quiere, no lo va a conseguir nunca. Esa es la palabra. Si él quiere, puede llegar al fin del mundo, pero si no quiere, no va a llegar nunca. Siempre hay escalones, yo no te voy a decir que ha sido fácil, me he caído, me he levantado, pero en este caso siempre ha estado Nelly detrás de mí.
Me ha dicho, oye, ¿qué pasa? Oye, y así es. y cada día te vas superando un poquito más. Yo tengo mis retos, mis cosas, y es así. Mi relación con Nelly es como, bueno, relación, es mi hermana, es la palabra, porque yo todos los días hablo con ella, estoy con ella, sabe si yo estoy bien o si ella está mal, si tenemos un mal día, cómo acercándonos o cómo dejarnos nuestro espacio cada uno, y esa es la palabra.
Javi, yo le conocí en Azucaica, pues Javi era mucho más pequeño que yo, le vi empezando a hacer boxeo, yo he ido a todos sus combates, he visto su proceso de pequeño a adulto y eso para mí es como mi hermano pequeño, yo le tengo ese cariño y ese aprecio como un hermano pequeño.
José entró un buen día allí en la Taona y desde que entró me encantó, le vi muy buena persona. Entonces, a partir de ahí empezó a ir todos los días. Según le iba conociendo veía que era mejor persona y me preocupó mucho que le veía bastante obeso, igual que a su mujer.
Entonces, cada vez que iba avanzando la amistad no sabía cómo entrarle porque siempre me he dedicado al mundo del deporte, de la alimentación y veía que no estaba bien a nivel de salud.
Y bueno, pues ya un buen día tuvo un accidente y ahí es cuando él tomó cartas en el asunto de verdad, se tomó muy en serio la alimentación, el deporte y nos dio la oportunidad de ayudarle.
Y a la vez nos ayudó él a nosotros, porque no hay día que le veamos y veamos que es un ejemplo a seguir lo que ha hecho no lo hace cualquiera y bueno pues todos los días nos da una lección pues lo más difícil era entrarle por el tema de alimentación porque claro una persona con ese peso 200 kilos pues evidentemente no le puedes tampoco pedir mucho porque se puede destrozar las articulaciones y bueno se puede más bien hacer daño que hacerse bien entonces a mí me costó mucho personalmente hablarle de que tenía que tener otro tipo de hábitos alimentarios porque no iba bien.
Entonces fue mi marido y mi madre los que hicieron el papel de malos. Le metieron en la cabeza que tenía que cambiar sus hábitos, dejar de comer tanto pan, tanta Coca-Cola, tantos bollos y bueno pues costó mucho pero al final dio el paso. Y bueno no costó mucho con él, a lo mejor con otra persona costaría, pero como se tomó tan en serio el tema de la alimentación, fuimos poquito a poco, una persona como José pues tiene que ir pues dando unos pasitos, le vas trabajando con gomas, cada día un poquito hasta que llega un día pues que ya hace media hora, otro día 45 minutos y bueno pues pequeños logros, pero claro evidentemente no tiene nada que ver con una persona que tiene unos buenos hábitos, que está más acostumbrado a pues simplemente el hacerte 10.000 pasos por tu trabajo, por lo que sea.
Y con él fue una tarea bonita, porque ya te digo que no nos puso ningún impedimento, era fácil. Sí, se le notó desde el primer momento, empezó a bajar peso y le ayudó mucho el moverse, le ayudaba mucho junto a la alimentación tan estricta que llevaba, que nosotros pensábamos que le iba a costar más, porque imagínate estar comiendo a base de bollo, pizzas, comida, pues eso, que es todo procesada y la verdad es que lo hizo muy bien.
Pues para mí la vida se basa en la cadena de favores, entonces José me supuso un reto, porque estaba siempre animando a todo el mundo y pues yo sabía que, él iba a andar y se lo dije. Le dije tú, ahora vos seo. Pues estaba animando siempre a Javi, a todos los alumnos y le veías con la obesidad y tirando para adelante.
Pues al final él ayudaba a muchas personas desde una silla de ruedas y yo sabía que aparte de que lo iba a conseguir en primera persona, iba a ayudar a mucha más gente. Entonces, yo, gracias a él, pude hacer esto. Porque sabía que la gente iba a venir a cumplir con cosas que a lo mejor pensaban imposibles.
Gente que había pasado un cáncer, gente que a lo mejor tiene poca movilidad porque ha tenido un accidente, pues en eso se basa mi escuela. Al final a mi escuela yo quería que viniera gente que se superen ellos mismos. Al final el boxeo lo puedes hacer en cualquier parte, hay muchos gimnasios, hay muchos sitios para hacer otro tipo de actividad, pero aquí ver a José todos los días, la gente que ha conocido, pues se supera.
Vale, pues te digo, a ver, yo antes entrenaba boxeo, cuando era más pequeño, entrenaba boxeo con Nelly y ahí estaba José, y estaba José ahí en la silla de ruedas, con obesidad porque se notaba muy gordo, y la cosa es que yo había vivido parte de su proceso, pero no lo había vivido en plan de fondo.
Entonces, ¿qué pasa? Que hablé con él una vez porque yo le vi todo el proceso de cómo cambió, cómo vi que luego entrenaba con nosotros, de verle en serie de ruedas, luego le vi eso, entrenando con nosotros. Entonces, todo ese proceso me gustaba pero no lo conocía a fondo.
Una vez que él cogió y se paró a hablar conmigo y me lo contó entero, pues dije, esto se tiene que contar. Y ahí fue cuando yo, con mi amigo Iván, decidimos hacer el documental. ¿Cuándo se hizo este documental? Pues mira, lo hicimos hace como un año, porque parece que se puede hacer en cuestión de meses, pero no, tiene todo su proceso y eso mismo, tardamos bastante, porque ya es tema de grabaciones, tema de que luego la edición, que es muy importante, y luego eso, también cómo moverlo para luego estrenarlo, porque lo estrenamos el día 25 de enero aquí en Mocejón y para que nos den permiso y todo eso, todo tiene un proceso hasta que al final se lo pudimos sacar y eso es todo.
Sí, a ver, nosotros cuando terminamos el documental pues hicimos unos carteles y los pusimos por todo el pueblo o por algunas zonas de Toledo, dijimos nada, se llenará de pocas personas, a lo mejor llegará a 20, 50, algunos amigos de José, familiares, pero nos sorprendimos de que estábamos ahí, Iván y yo, y de repente nos encontramos que habíamos puesto 100 sillas y se llenaron todas.
Entonces quedaba poco para que empezase y empezó a llenarse de gente y gente y gente. Al final pusimos 200 sillas, tampoco daba para que la gente se pudiese sentar y al final tuvimos que coger sillas de donde no las había y más personas que entraron y se quedaron de pie y al final más de 250 personas vinieron a verlo y fue todo un éxito porque salieron todo el mundo contentos unos aplausos increíbles la gente llorando emocionada luego hicimos como una pequeña
Una pequeña parte en la que el público nos preguntaba a nosotros el proceso del documental y eso, nos sentamos en un escenario y ahí la gente se le veía que estaban muy emocionados, nos aplaudían todo el rato y fue precioso.
José, tras un grave accidente en diciembre y un aumento de peso que llegó a los 200 kilos, inició un proceso de transformación personal. Con el apoyo de su familia y amigos, comenzó a realizar deporte, como boxeo y ciclismo, y mejoró sus hábitos alimenticios. A través de una rutina diaria que incluye fitness y caminatas, logró bajar su peso a entre 90 y 100 kilos, recuperando su movilidad y calidad de vida. Esta historia de superación fue documentada y presentada en un evento que atrajo a más de 250 personas, mostrando el impacto de su viaje en otros. José destaca la importancia de la motivación personal y el apoyo de su entrenadora Nelly, quien ha sido fundamental en su proceso. Su mensaje es claro: con voluntad y esfuerzo, cualquier persona puede alcanzar sus objetivos de salud y bienestar.
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