El delegado de Urbanismo, Movilidad y Medio Ambiente, Borja Carabante, durante una visita al centro de operaciones de EMT Madrid.
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Pues hoy presentamos esta iniciativa pionera en la empresa municipal de transporte.
Yo quiero agradecer a Irizar y a Ibedrola, a colaboración con la empresa municipal de transporte, por instalar, inaugurar y poner en marcha este primer centro de almacenaje de baterías usadas de los autobuses.
Esto se marca dentro de la estrategia de electrificación de la empresa municipal de transportes, de la iniciativa en favor de la innovación, las nuevas tecnologías, en el fondo de abrir camino a la iniciativa también privada, de colaboración público-privada, y lo que vamos a hacer con estos acumuladores de energía es dar una segunda vida a las baterías que ya no están o que no pueden estar en servicio los autobuses de la empresa municipal de transporte.
Entonces, con esto cumplimos varias condiciones.
Primero, la economía circular.
Damos una nueva vida a una batería que sería desechada y sería convertida en residuo.
Y esto lo que va a hacer es almacenar batería para poder alimentar otros autobuses y también ahorramos dinero porque esta acumulación de energía se va a hacer en las horas donde sea más barata el consumo de energía en horario nocturno.
De tal manera que este almacenaje va a acumular en las baterías la energía para poder alimentar autobuses.
En concreto, esta primera iniciativa se ha hecho con tres autobuses que van a alimentar tres autobuses de la empresa municipal de transporte que van a estar circulando por las calles de nuestra ciudad.
La electrificación en la empresa municipal de transportes ya es una política que no tiene freno y que vamos a continuar.
Ya saben que todos los autobuses que adquirimos ahora ya son eléctricos, que tenemos ya el 25% de toda la flota ya es eléctrica, casi 500 autobuses eléctricos, que nos convierte en la segunda ciudad de Europa con más autobuses electrificados por detrás de Berlín.
Y como digo, esto es una iniciativa que va a solucionar los principales problemas que empiezan a tener las ciudades, los operadores de autobuses urbanos eléctricos, que hacer a los 7 u 8 años, cuando las baterías ya no están aptas para el consumo, para la circulación.
Nosotros desechamos la batería cuando ya no es capaz de acumular más del 80% de la capacidad que tiene y lo que antes iba a convertirse en un residuo, ahora se convierte en una nueva batería para alimentar los autobuses de la empresa municipal de transporte.
¿De alguna manera se recargan? Lo que se hace es se retira la batería, se ponen los acumuladores, durante la noche, que es más barata el consumo energético, se rellenan las baterías, se completa la carga y el autobús al día siguiente lo que hace es tirar de esa acumulación que se ha producido en esas baterías, de tal manera que, como si hubiera cargado en horario nocturno, en horario más barato, pero sobre todo yo creo que lo más importante es la segunda vida que se le da a la batería.
Este es un problema al que se están enfrentando ya las empresas de autobuses porque el autobús eléctrico tiene apenas 5, 6, 7 años y que por tanto empiezan ya a surgir de problemas de qué hacer con la batería.
Y aquí lo que resolvemos es un problema medioambiental y también un problema económico del coste también de la carga de la energía.
Esto lo vamos a ampliar al resto de los centros de operaciones.
Como saben ya estamos legislando.
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Pues hoy presentamos esta iniciativa pionera en la empresa municipal de transporte. Yo quiero agradecer a Irizar y a Ibedrola, a colaboración con la empresa municipal de transporte, por instalar, inaugurar y poner en marcha este primer centro de almacenaje de baterías usadas de los autobuses.
Esto se marca dentro de la estrategia de electrificación de la empresa municipal de transportes, de la iniciativa en favor de la innovación, las nuevas tecnologías, en el fondo de abrir camino a la iniciativa también privada, de colaboración público-privada, y lo que vamos a hacer con estos acumuladores de energía es dar una segunda vida a las baterías que ya no están o que no pueden estar en servicio los autobuses de la empresa municipal de transporte.
Entonces, con esto cumplimos varias condiciones. Primero, la economía circular. Damos una nueva vida a una batería que sería desechada y sería convertida en residuo. Y esto lo que va a hacer es almacenar batería para poder alimentar otros autobuses y también ahorramos dinero porque esta acumulación de energía se va a hacer en las horas donde sea más barata el consumo de energía en horario nocturno.
De tal manera que este almacenaje va a acumular en las baterías la energía para poder alimentar autobuses. En concreto, esta primera iniciativa se ha hecho con tres autobuses que van a alimentar tres autobuses de la empresa municipal de transporte que van a estar circulando por las calles de nuestra ciudad.
La electrificación en la empresa municipal de transportes ya es una política que no tiene freno y que vamos a continuar. Ya saben que todos los autobuses que adquirimos ahora ya son eléctricos, que tenemos ya el 25% de toda la flota ya es eléctrica, casi 500 autobuses eléctricos, que nos convierte en la segunda ciudad de Europa con más autobuses electrificados por detrás de Berlín.
Y como digo, esto es una iniciativa que va a solucionar los principales problemas que empiezan a tener las ciudades, los operadores de autobuses urbanos eléctricos, que hacer a los 7 u 8 años, cuando las baterías ya no están aptas para el consumo, para la circulación.
Nosotros desechamos la batería cuando ya no es capaz de acumular más del 80% de la capacidad que tiene y lo que antes iba a convertirse en un residuo, ahora se convierte en una nueva batería para alimentar los autobuses de la empresa municipal de transporte.
¿De alguna manera se recargan? Lo que se hace es se retira la batería, se ponen los acumuladores, durante la noche, que es más barata el consumo energético, se rellenan las baterías, se completa la carga y el autobús al día siguiente lo que hace es tirar de esa acumulación que se ha producido en esas baterías, de tal manera que, como si hubiera cargado en horario nocturno, en horario más barato, pero sobre todo yo creo que lo más importante es la segunda vida que se le da a la batería.
Este es un problema al que se están enfrentando ya las empresas de autobuses porque el autobús eléctrico tiene apenas 5, 6, 7 años y que por tanto empiezan ya a surgir de problemas de qué hacer con la batería.
Y aquí lo que resolvemos es un problema medioambiental y también un problema económico del coste también de la carga de la energía. Esto lo vamos a ampliar al resto de los centros de operaciones. Como saben ya estamos legislando.
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