Dar visibilidad a la mujer rural riojana, objetivo de un cuento elaborado con la colaboración de usuarios de Igual a Ti
Transcripciones
A mí me viene a la memoria aquel día de hace ya un año aproximadamente, cuando nos acercamos a la Asociación Igual a Ti, un poco de la mano de Ana, Ana Allensa, como coordinadora del programa de Conociendo Nuestros Pueblos, de la Asociación Igual a Ti, con la idea de presentar este tercer volumen de la colección Jairo y Lucía nos contan la rija, lo que queríamos presentar es el primer volumen y el segundo porque conocemos esa sapiencia que tenéis desde la asociación y les presentamos la esquina del estudio como ha dicho ella con Madro y las almacuelas y Pradillo la segunda con la agencia de la cantera Adriana y el Valle de Loja y esa cantería creativa y bueno, ahora sí Ahora surgió esa idea de crear un nuevo cuento.
La verdad es que vemos que la asociación no tiene miedo a remangarse y poner todo su empeño para crear.
De hecho, tampoco era una idea periodina porque ya tenemos un cuento previo, sobre todo en jornado, que se titula El castillo de la luna, con una colección anterior.
y bueno, sobre todo esa idea.
¿Qué tal si hacemos el cuento? Y teníamos ingredientes bastante potentes que eran Jairo y Lucía como protagonistas, pero también teníamos antagonistas que eran Férico Chilislón con ese partido rural volado y luego su compinche y bueno pues hablando entre todos nos presentó nos dio la oportunidad de conocer a flores que es una vecina de cerrera del río alama y bueno ahí teníamos todos los ingredientes para ir a conocer.
Somos una puntilla de una lanzadilla de miembros de la asociación a conocer a Flores y allí vimos a una señora de 93 años, San Dunguera, que se llama allí, mi aleve, ella además nos habló de la calle sin salida, también nos habló de las escuelas, ese famoso, bueno, por rogería, o dulce, ¿no?, de aquí lejano.
Y también le vimos, ¿no?, en sí, en sí, tú, pues, coser sus propias, las alpargatas, tan famosas en la localidad, ¿no?, nos habló de la puntilla, o sea, de lo que es la zapatilla, el bedil, la aguja, el tomo, el esparro y la suela, ¿no?, y, bueno, siempre cantando ella, ¿no? Entonces era un personaje de cuento, un escenario de cuento, y, bueno, pues con el tiempo, entre talleres de ilustración, talleres de escritura, con nuestros amigos de la Asociación de Igual a Ti, ha surgido este cuento que estamos encantados de presentar hoy.
Y sobre todo con el objetivo de intentar que los peques lean y conozcan algo más cercano.
Y sobre todo que cojan ese tan necesario hábito lector que es tan necesario en nuestros días en este sentido.
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A mí me viene a la memoria aquel día de hace ya un año aproximadamente, cuando nos acercamos a la Asociación Igual a Ti, un poco de la mano de Ana, Ana Allensa, como coordinadora del programa de Conociendo Nuestros Pueblos, de la Asociación Igual a Ti, con la idea de presentar este tercer volumen de la colección Jairo y Lucía nos contan la rija, lo que queríamos presentar es el primer volumen y el segundo porque conocemos esa sapiencia que tenéis desde la asociación y les presentamos la esquina del estudio como ha dicho ella con Madro y las almacuelas y Pradillo la segunda con la agencia de la cantera Adriana y el Valle de Loja y esa cantería creativa y bueno, ahora sí Ahora surgió esa idea de crear un nuevo cuento.
La verdad es que vemos que la asociación no tiene miedo a remangarse y poner todo su empeño para crear. De hecho, tampoco era una idea periodina porque ya tenemos un cuento previo, sobre todo en jornado, que se titula El castillo de la luna, con una colección anterior. y bueno, sobre todo esa idea.
¿Qué tal si hacemos el cuento? Y teníamos ingredientes bastante potentes que eran Jairo y Lucía como protagonistas, pero también teníamos antagonistas que eran Férico Chilislón con ese partido rural volado y luego su compinche y bueno pues hablando entre todos nos presentó nos dio la oportunidad de conocer a flores que es una vecina de cerrera del río alama y bueno ahí teníamos todos los ingredientes para ir a conocer.
Somos una puntilla de una lanzadilla de miembros de la asociación a conocer a Flores y allí vimos a una señora de 93 años, San Dunguera, que se llama allí, mi aleve, ella además nos habló de la calle sin salida, también nos habló de las escuelas, ese famoso, bueno, por rogería, o dulce, ¿no?, de aquí lejano.
Y también le vimos, ¿no?, en sí, en sí, tú, pues, coser sus propias, las alpargatas, tan famosas en la localidad, ¿no?, nos habló de la puntilla, o sea, de lo que es la zapatilla, el bedil, la aguja, el tomo, el esparro y la suela, ¿no?, y, bueno, siempre cantando ella, ¿no?
Entonces era un personaje de cuento, un escenario de cuento, y, bueno, pues con el tiempo, entre talleres de ilustración, talleres de escritura, con nuestros amigos de la Asociación de Igual a Ti, ha surgido este cuento que estamos encantados de presentar hoy.
Y sobre todo con el objetivo de intentar que los peques lean y conozcan algo más cercano. Y sobre todo que cojan ese tan necesario hábito lector que es tan necesario en nuestros días en este sentido.
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