AUDIOS.- La antigua parcela de Bosonit volverá a ser residencial para albergar unas 40 viviendas "a precio asequible"
Transcripciones
La respuesta a la crisis de vivienda.
En un momento en el que la demanda de vivienda es una de las grandes preocupaciones sociales en nuestro país y también en Logroño, la activación de suelos urbanos consolidados es una responsabilidad pública.
Esta modificación puntual se alinea así con el plan municipal de vivienda y es una apuesta por aprovechar el suelo municipal para dar respuesta a la necesidad de viviendas equilibradas.
La modificación restituye la capacidad residencial persistente de 5.
334 m2 techo y la vuelta al uso residencial facilita la creación de nueva vivienda en un contexto estatal y local de demanda creciente, optimizando suelo urbano consolidado y revitalizando, como he dicho anteriormente, una zona como es el centro histórico.
Esta modificación recupera la función habitada del centro histórico, contribuye a mejorar la percepción de seguridad mediante calles activas y presencia permanente de residentes y busca reforzar, como he dicho anteriormente, la actividad, el comercio local y la economía urbana a fin de rehabilitar todo ese entorno.
Por tanto, es una apuesta decidida por el centro histórico y porque el casco antiguo de Logroño sea realmente un barrio vivo.
La propuesta, por tanto, sustituye el uso dotacional privado vigente por el uso residencial en manzana cerrada original de la parcela.
Establece alturas de baja a baja más 3 y baja más 4, ajustando la altura a la que tenían los edificios originales con el cálculo de rasante establecido en el propio plan general, que son entre 14 a 17 metros en su punto más alto, y respetando el parcelario y las alineaciones históricas.
Se mantiene la capacidad residencial, como he dicho anteriormente, de 5.
334 metros cuadrados de techo, que ya se venían recogiendo originalmente en el propio plan general.
El interior de la manzana se ordena en uso libre privado, con dos edificaciones, una de ellas en prolongación del propio uso residencial de Baja Mastres, destinado principalmente a la protección del muro con la iglesia de Palacio y la otra como un complemento de vivienda destinado a conservar la bodega existente que se ha de conservar.
En el exterior se respeta, como he dicho, la alineación histórica original con la mejora o con la eliminación de un pequeño quiebro que actualmente tiene la calle Puente, que en cualquier caso es un detalle menor que es para darle mayor continuidad a la calle.
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La respuesta a la crisis de vivienda. En un momento en el que la demanda de vivienda es una de las grandes preocupaciones sociales en nuestro país y también en Logroño, la activación de suelos urbanos consolidados es una responsabilidad pública.
Esta modificación puntual se alinea así con el plan municipal de vivienda y es una apuesta por aprovechar el suelo municipal para dar respuesta a la necesidad de viviendas equilibradas.
La modificación restituye la capacidad residencial persistente de 5.334 m2 techo y la vuelta al uso residencial facilita la creación de nueva vivienda en un contexto estatal y local de demanda creciente, optimizando suelo urbano consolidado y revitalizando, como he dicho anteriormente, una zona como es el centro histórico.
Esta modificación recupera la función habitada del centro histórico, contribuye a mejorar la percepción de seguridad mediante calles activas y presencia permanente de residentes y busca reforzar, como he dicho anteriormente, la actividad, el comercio local y la economía urbana a fin de rehabilitar todo ese entorno.
Por tanto, es una apuesta decidida por el centro histórico y porque el casco antiguo de Logroño sea realmente un barrio vivo. La propuesta, por tanto, sustituye el uso dotacional privado vigente por el uso residencial en manzana cerrada original de la parcela. Establece alturas de baja a baja más 3 y baja más 4, ajustando la altura a la que tenían los edificios originales con el cálculo de rasante establecido en el propio plan general, que son entre 14 a 17 metros en su punto más alto, y respetando el parcelario y las alineaciones históricas.
Se mantiene la capacidad residencial, como he dicho anteriormente, de 5.334 metros cuadrados de techo, que ya se venían recogiendo originalmente en el propio plan general. El interior de la manzana se ordena en uso libre privado, con dos edificaciones, una de ellas en prolongación del propio uso residencial de Baja Mastres, destinado principalmente a la protección del muro con la iglesia de Palacio y la otra como un complemento de vivienda destinado a conservar la bodega existente que se ha de conservar.
En el exterior se respeta, como he dicho, la alineación histórica original con la mejora o con la eliminación de un pequeño quiebro que actualmente tiene la calle Puente, que en cualquier caso es un detalle menor que es para darle mayor continuidad a la calle.
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