El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha reivindicado a la ciudad como "lugar de concordia" en tiempos de incertidumbre destacando "su responsabilidad de acoger a todos".
En su discurso por el Día de San Isidro, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, destacó la importancia de la ciudad como un símbolo de unidad y concordia en tiempos inciertos para España y Europa. Reafirmó el compromiso de Madrid de servir a todos los españoles, enfatizando que la esperanza en el futuro se basa en la estabilidad y el respeto a las instituciones. En un llamado a la convivencia, el alcalde resaltó el papel de la corona, representado por el rey Felipe VI y la Princesa Leonor, como garantía de continuidad en la historia nacional. Martínez-Almeida invitó a los presentes a unirse en un grito de unidad, enfatizando que Madrid es un lugar donde prevalece el interés general y la lealtad a la historia común. Con un mensaje de humildad y responsabilidad, cerró su intervención con un fervoroso '¡Viva Madrid!'.
Transcripciones
Señoras y señores, concluyo.
Y lo hago como tengo por costumbre en este Día de San Isidro, renovando el compromiso de servicio de Madrid y de los madrileños al conjunto de España.
Madrid es una ciudad que siente esperanza cada vez que piensa en su futuro.
Y esta esperanza, aunque es firme, no es ciega, porque sabe que el futuro se construye siempre, desde la estabilidad, la unidad y el respeto a las instituciones que nos vertebran como nación.
En un momento en que las incertidumbres atraviesan Europa y también España, en el que nuestro país necesita más que nunca de una capital a la altura de los tiempos que corren, Madrid reafirma su vocación de ser el lugar donde la concordia es posible, donde la convivencia encuentra siempre su cauce y donde el bien común y el interés general prevalecen sobre la división.
En esta tarea, la corona es hoy, como ha sido siempre, garantía de continuidad Y esa función esencial la encarna su majestad el rey Felipe VI, su Alteza Real, la Princesa Leonor, herederos de una tradición multisecular de servicio a España que sigue representando hoy, conforme al espíritu y la letra de la Constitución, la permanencia y la unidad de nuestra nación.
Servicio a España, servicio a la concordia entre los españoles, servicio a la unidad nacional, servicio a una idea de convivencia basada en la lealtad, la historia y en el respeto a nuestra historia común.
Este es el compromiso que Madrid asume como propio y que renueva hoy de manera solemne.
La responsabilidad de acoger a todos, de representar a todos y de servir a todos.
Y seguiremos haciéndolo con la misma humildad que nuestro patrón, San Isidro, y con la misma fidelidad a España que ha marcado el rumbo de esta villa a lo largo de los siglos.
Y para sellar un año más este compromiso, quisiera invitar a todos los presentes a unirse en mí en un grito que resuene en cada rincón de esta villa y corte.
¡Viva Madrid! ¡Viva San Isidro! ¡Viva el Rey! ¡Viva España! ¡Viva!.
Señoras y señores, concluyo. Y lo hago como tengo por costumbre en este Día de San Isidro, renovando el compromiso de servicio de Madrid y de los madrileños al conjunto de España. Madrid es una ciudad que siente esperanza cada vez que piensa en su futuro. Y esta esperanza, aunque es firme, no es ciega, porque sabe que el futuro se construye siempre, desde la estabilidad, la unidad y el respeto a las instituciones que nos vertebran como nación.
En un momento en que las incertidumbres atraviesan Europa y también España, en el que nuestro país necesita más que nunca de una capital a la altura de los tiempos que corren, Madrid reafirma su vocación de ser el lugar donde la concordia es posible, donde la convivencia encuentra siempre su cauce y donde el bien común y el interés general prevalecen sobre la división.
En esta tarea, la corona es hoy, como ha sido siempre, garantía de continuidad Y esa función esencial la encarna su majestad el rey Felipe VI, su Alteza Real, la Princesa Leonor, herederos de una tradición multisecular de servicio a España que sigue representando hoy, conforme al espíritu y la letra de la Constitución, la permanencia y la unidad de nuestra nación.
Servicio a España, servicio a la concordia entre los españoles, servicio a la unidad nacional, servicio a una idea de convivencia basada en la lealtad, la historia y en el respeto a nuestra historia común.
Este es el compromiso que Madrid asume como propio y que renueva hoy de manera solemne. La responsabilidad de acoger a todos, de representar a todos y de servir a todos. Y seguiremos haciéndolo con la misma humildad que nuestro patrón, San Isidro, y con la misma fidelidad a España que ha marcado el rumbo de esta villa a lo largo de los siglos.
Y para sellar un año más este compromiso, quisiera invitar a todos los presentes a unirse en mí en un grito que resuene en cada rincón de esta villa y corte. ¡Viva Madrid! ¡Viva San Isidro! ¡Viva el Rey! ¡Viva España! ¡Viva!
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