El portavoz del Secretariado de Juezas y Jueces para la Democracia (JJpD), Edmundo Rodríguez, ha criticado que la reforma de la Ley de Multirreincidencia "fundamentalmente lo que vuelve a hacer es algo que ya se hizo hace años infructuosamente", como es "elevar las penas en el caso de que se haya cometido un delito y con anterioridad haya habido condenas judiciales firmes por unos delitos de naturaleza similar". Según el portavoz de JJpD, la ley "no va a solucionar la reiteración delictiva como no lo solucionó la anterior ley que en el mismo sentido se aprobó hace unos años" y ha lamentado que "se utilizan las leyes con finalidades distintas de las que debieran tener, en este caso con fines claramente electorales y no con la única finalidad que debe presidir todo esto, que es el de imponer a los culpables penas proporcionadas al delito que han cometido".
El portavoz de JJpD, Edmundo Rodríguez, ha criticado la reciente reforma de la Ley de Multirreincidencia, argumentando que replica esfuerzos fallidos del pasado al aumentar las penas para delitos reincidentes. Rodríguez señala que este enfoque, que incluye agravar las penas por delitos menores, es desproporcionado y contrario a principios constitucionales, ya que las sanciones deben ajustarse a la gravedad del delito. Asegura que la ley no solucionará la reincidencia delictiva, como ocurrió con la legislación anterior, y aboga por un sistema judicial más eficiente que garantice juicios rápidos y sentencias inmediatas. Además, alerta que la reforma persigue fines electoralistas en lugar de abordar el problema real de la pequeña delincuencia. Según él, no se trata de elevar penas, sino de mejorar el funcionamiento del sistema judicial para prevenir delitos, en lugar de utilizar medidas populistas que no impactan en la realidad delictiva.
Transcripciones
Pues la reforma fundamentalmente lo que vuelve a hacer es algo que ya se hizo hace años infructuosamente que es elevar las penas en el caso de que se haya cometido un delito y con anterioridad se haya, había habido condenas judiciales firmes por unos delitos de naturaleza similar.
Es lo que se denomina una agravante, la agravante de reincidencia, solo que en este caso se incrementan muchísimo las penas de forma que podría incluso producirse la entrada en prisión de una persona por robar un teléfono móvil si ha habido esos delitos anteriores.
Algo que es absolutamente desproporcionado y que es contrario al principio constitucional que rige esta materia, porque en definitiva de lo que se trata es de que las penas se acomoden a la gravedad del delito.
Estamos hablando de un hurto, un delito leve, y no debiera seguirse intentando perseguir o atajar este tipo de delincuencia de una manera inadecuada y que además vulnera derechos como es incrementando las penas.
El problema es que si quiere solucionar un problema que existe, que es el de los pequeños hurtos, a través de un instrumento que es absolutamente inadecuado, que es amenazar con más penas.
Lo que debería perseguirse es que si se comete un delito de esta clase, se detiene al delincuente y se pone a disposición judicial, que el juicio fuera inmediato, la sentencia rápida y se cumpliera la condena.
Eso es lo que evita la reiteración delictiva.
La ley no va a solucionar esto como no lo solucionó la anterior ley que en el mismo sentido se aprobó hace unos años se solucionará el día en que tengamos un número de jueces suficientes para que en el momento en que se presenta un delito de esta clase a enjuiciar se señale el juicio inmediatamente se dicta la sentencia con rapidez y se cumpla con inmediatez eso se conseguirá el día que haya más jueces y no el día que se amenaza con penas que por muy graves que sean no intimidan a nadie porque no son inmediatas, no son consecutivas al momento de la comisión del delito.
Bueno, es que esta reforma lo que persigue son claros fines electorales, pero no realmente querer solucionar el problema.
Hay una forma de entender el Código Penal por parte de algunos partidos políticos que consiste en llevar a cabo las medidas que creen que la población va a responder con mayor apoyo, pero el que sea popular, el incrementar las penas, no significa que vaya a ser eficaz en lo que es realmente el problema, que es que existe una pequeña delincuencia que deberíamos tratar de evitar.
Lamentablemente se utilizan las leyes con finalidades distintas de las que debieran tener, en este caso con fines claramente electorales y no con la única finalidad que debe presidir todo esto, que es el de imponer a los culpables penas proporcionadas al delito que han cometido.
.
Pues la reforma fundamentalmente lo que vuelve a hacer es algo que ya se hizo hace años infructuosamente que es elevar las penas en el caso de que se haya cometido un delito y con anterioridad se haya, había habido condenas judiciales firmes por unos delitos de naturaleza similar.
Es lo que se denomina una agravante, la agravante de reincidencia, solo que en este caso se incrementan muchísimo las penas de forma que podría incluso producirse la entrada en prisión de una persona por robar un teléfono móvil si ha habido esos delitos anteriores.
Algo que es absolutamente desproporcionado y que es contrario al principio constitucional que rige esta materia, porque en definitiva de lo que se trata es de que las penas se acomoden a la gravedad del delito.
Estamos hablando de un hurto, un delito leve, y no debiera seguirse intentando perseguir o atajar este tipo de delincuencia de una manera inadecuada y que además vulnera derechos como es incrementando las penas.
El problema es que si quiere solucionar un problema que existe, que es el de los pequeños hurtos, a través de un instrumento que es absolutamente inadecuado, que es amenazar con más penas.
Lo que debería perseguirse es que si se comete un delito de esta clase, se detiene al delincuente y se pone a disposición judicial, que el juicio fuera inmediato, la sentencia rápida y se cumpliera la condena.
Eso es lo que evita la reiteración delictiva. La ley no va a solucionar esto como no lo solucionó la anterior ley que en el mismo sentido se aprobó hace unos años se solucionará el día en que tengamos un número de jueces suficientes para que en el momento en que se presenta un delito de esta clase a enjuiciar se señale el juicio inmediatamente se dicta la sentencia con rapidez y se cumpla con inmediatez eso se conseguirá el día que haya más jueces y no el día que se amenaza con penas que por muy graves que sean no intimidan a nadie porque no son inmediatas, no son consecutivas al momento de la comisión del delito.
Bueno, es que esta reforma lo que persigue son claros fines electorales, pero no realmente querer solucionar el problema. Hay una forma de entender el Código Penal por parte de algunos partidos políticos que consiste en llevar a cabo las medidas que creen que la población va a responder con mayor apoyo, pero el que sea popular, el incrementar las penas, no significa que vaya a ser eficaz en lo que es realmente el problema, que es que existe una pequeña delincuencia que deberíamos tratar de evitar.
Lamentablemente se utilizan las leyes con finalidades distintas de las que debieran tener, en este caso con fines claramente electorales y no con la única finalidad que debe presidir todo esto, que es el de imponer a los culpables penas proporcionadas al delito que han cometido.
Relacionados