Declaraciones de la portavoz del PP en el Senado, Alicia García, quien ha informado acerca de una comisión de investigación en el Senado sobre la gestión directiva, financiera y patrimonial de RTVE. "Será el primer paso para rescatar y regenerar la radiotelevisión pública", ha afirmado.
La portavoz del PP en el Senado, Alicia García, ha denunciado que la gestión de RTVE bajo el Gobierno de Pedro Sánchez se ha convertido en un vehículo de propaganda al servicio del presidente. García acusó al Ejecutivo de asaltar las instituciones estatales y de imponer un modelo de control absoluto sobre Radio Televisión Española, lo que ha llevado a la degradación de su calidad informativa. Además, criticó el aumento del presupuesto destinado a RTVE mientras los ciudadanos sufren la crisis económica. El PP, aludiendo a irregularidades y escándalos en la gestión, como el fraude en las oposiciones y la situación financiera precaria de la corporación, anunció que impulsará una comisión de investigación para esclarecer la situación. La portavoz enfatizó que el objetivo es recuperar RTVE como un medio al servicio de los ciudadanos, no del partido, y que quienes hayan cometido irregularidades deberán rendir cuentas ante la comisión.
Transcripciones
Pedro Sánchez llegó al poder no para servir a los españoles, llegó al poder para servirse de ellos en beneficio propio, político y personal.
Y su plan es muy claro, tan claro como preocupante.
Ocupar las instituciones del Estado para encastillarse en el poder, a cualquier precio, contra cualquier límite.
Por eso, lo primero que hizo fue asaltar las instituciones.
La Fiscalía General del Estado, el CIS, la SEPI y también Radio Televisión Española.
Y el resultado es evidente, es tan evidente como incontestable.
El primer fiscal general condenado por una operación contra una adversaria política.
El mayor holding empresarial, la SEPI de Montero, utilizado como la caja negra del sanchismo para pagar favores políticos y clientelares con la opacidad de por medio.
las encuestas a los españoles convertidas en el horóscopo de la Moncloa y radiotelevisión española degradada hasta convertirla en Telepedro.
Donde antes había rigor en las cuentas y neutralidad en la gestión, hoy lo que hay es sectarismo, radicalidad y pérdidas millonarias.
Y uno de los ejemplos más claros, más visibles y más preocupantes es RTVE.
Mientras los bolsillos de los españoles se vacían con la subida de los precios, con la asfixia fiscal, Televisión Española aumenta su presupuesto para comprar obediencia editorial.
La calidad ha sido sustituida por su misión.
Telepedro no informa, propaga.
Es propaganda sanchista pagada con el dinero de todos los españoles y el dinero de los españoles no está para eso.
Es verdad, vaya por delante, que RTVE cuenta con excelentes profesionales, imparciales, rigurosos, independientes y los corresponsales parlamentarios son un claro ejemplo de ellos.
Pero precisamente por eso Sánchez ha impuesto en la práctica un modelo de control absoluto.
Ha impuesto la figura de un administrador único, un arquitecto al servicio de su proyecto, un instrumento al servicio del uno, una radiotelevisión hecha a medida de Pedro Sánchez.
Radiotelevisión Española ha dejado de ser la televisión al servicio de todos para ser Telepedro.
Para lograrlo, claro, se ha gastado millones de euros en contratar a gente de fuera de la casa, en contratar a productoras externas que deterioran la calidad informativa y dañan la reputación de la casa.
Y es que esta situación ha sido también denunciada en un durísimo informe del Consejo de Informativos, que representa a los profesionales.
Y la gestión de RTVE también está siendo vigilada por la Comisión de Libertades del Parlamento Europeo.
Por tanto, han convertido RTVE en una máquina de control.
Miren, se purga a voces independientes, se hacen listas negras con colaboradores y se difunden bulos gravísimos, incluso contra la Guardia Civil.
Y bajo el disfraz del infoentretenimiento, la dirección esquiva la ley y externaliza contenidos informativos.
Por tanto, la ausencia total de gestión profesional, la imposición de una línea informativa parcial, sectaria, tiene unos grandes perjudicados, que son los trabajadores de RTVE.
Son ellos los que sufren el descrédito de la cadena y son ellos los que soportan injustificadamente la presión del poder.
El Gobierno de Sánchez ha sacrificado la independencia periodística para favorecer a la Moncloa insistentemente, pero este no es el último o el único escándalo de RTVE, hay muchos más.
Ha acumulado escándalo tras escándalo.
Ahí está el gran fraude de las oposiciones, un hecho sin precedentes.
Por primera vez en la historia tuvieron que repetirlas por irregularidades.
Y la verdad es que cuando el mérito y la capacidad desaparecen, lo que queda es una televisión pública convertida en una agencia de colocación privada al servicio del poder.
También está la situación financiera.
Una radiotelevisión española al borde de la quiebra sostenida con ingeniería contable.
Una gestión negligente que ha obligado a radiotelevisión española a devolver más de 30 millones de euros de fondos europeos, sin olvidarlos de los 1,3 millones de intereses de demora.
Y ha llevado a la corporación a más de un millón de euros en pérdidas por incumplir deliberadamente un contrato.
Y además, a imagen y semejanza del presidente Pedro Sánchez, desde la presidencia de RTVE se están desmantelando los controles internos.
Se busca controlar y dificultar el trabajo de los órganos de lucha contra la corrupción y el fraude.
Se busca limitar su independencia.
José Pablo López es el responsable.
Es el responsable de la ocultación y la minimización de la información acerca de las muchas causas de corrupción que llegan hasta el cuello del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Por todo ello, anuncio que el Partido Popular va a impulsar una comisión de investigación sobre la gestión directiva, financiera y patrimonial de RTVE.
¿Será el primer paso? Sí, para rescatar y regenerar la radiotelevisión pública.
Miren, porque el dinero de los españoles no está para hacer una televisión al servicio del presidente del Gobierno, no está para hacer una televisión al servicio de Pedro Sánchez.
El dinero de los españoles está para hacer una televisión al servicio de los ciudadanos.
Por tanto, quien haya dilapidado fondos, quien haya falseado cuentas, quien haya manipulado oposiciones, tendrán que venir a comparecer a la comisión de investigación, tendrán que venir a dar explicaciones y tendrán que venir también a asumir responsabilidades.
Muchas gracias y quedo a su disposición para que me dan las preguntas que consideren.
.
Pedro Sánchez llegó al poder no para servir a los españoles, llegó al poder para servirse de ellos en beneficio propio, político y personal. Y su plan es muy claro, tan claro como preocupante. Ocupar las instituciones del Estado para encastillarse en el poder, a cualquier precio, contra cualquier límite.
Por eso, lo primero que hizo fue asaltar las instituciones. La Fiscalía General del Estado, el CIS, la SEPI y también Radio Televisión Española. Y el resultado es evidente, es tan evidente como incontestable. El primer fiscal general condenado por una operación contra una adversaria política. El mayor holding empresarial, la SEPI de Montero, utilizado como la caja negra del sanchismo para pagar favores políticos y clientelares con la opacidad de por medio.
las encuestas a los españoles convertidas en el horóscopo de la Moncloa y radiotelevisión española degradada hasta convertirla en Telepedro. Donde antes había rigor en las cuentas y neutralidad en la gestión, hoy lo que hay es sectarismo, radicalidad y pérdidas millonarias. Y uno de los ejemplos más claros, más visibles y más preocupantes es RTVE.
Mientras los bolsillos de los españoles se vacían con la subida de los precios, con la asfixia fiscal, Televisión Española aumenta su presupuesto para comprar obediencia editorial.
La calidad ha sido sustituida por su misión. Telepedro no informa, propaga. Es propaganda sanchista pagada con el dinero de todos los españoles y el dinero de los españoles no está para eso. Es verdad, vaya por delante, que RTVE cuenta con excelentes profesionales, imparciales, rigurosos, independientes y los corresponsales parlamentarios son un claro ejemplo de ellos.
Pero precisamente por eso Sánchez ha impuesto en la práctica un modelo de control absoluto. Ha impuesto la figura de un administrador único, un arquitecto al servicio de su proyecto, un instrumento al servicio del uno, una radiotelevisión hecha a medida de Pedro Sánchez.
Radiotelevisión Española ha dejado de ser la televisión al servicio de todos para ser Telepedro. Para lograrlo, claro, se ha gastado millones de euros en contratar a gente de fuera de la casa, en contratar a productoras externas que deterioran la calidad informativa y dañan la reputación de la casa.
Y es que esta situación ha sido también denunciada en un durísimo informe del Consejo de Informativos, que representa a los profesionales. Y la gestión de RTVE también está siendo vigilada por la Comisión de Libertades del Parlamento Europeo. Por tanto, han convertido RTVE en una máquina de control. Miren, se purga a voces independientes, se hacen listas negras con colaboradores y se difunden bulos gravísimos, incluso contra la Guardia Civil.
Y bajo el disfraz del infoentretenimiento, la dirección esquiva la ley y externaliza contenidos informativos. Por tanto, la ausencia total de gestión profesional, la imposición de una línea informativa parcial, sectaria, tiene unos grandes perjudicados, que son los trabajadores de RTVE.
Son ellos los que sufren el descrédito de la cadena y son ellos los que soportan injustificadamente la presión del poder. El Gobierno de Sánchez ha sacrificado la independencia periodística para favorecer a la Moncloa insistentemente, pero este no es el último o el único escándalo de RTVE, hay muchos más.
Ha acumulado escándalo tras escándalo. Ahí está el gran fraude de las oposiciones, un hecho sin precedentes. Por primera vez en la historia tuvieron que repetirlas por irregularidades. Y la verdad es que cuando el mérito y la capacidad desaparecen, lo que queda es una televisión pública convertida en una agencia de colocación privada al servicio del poder.
También está la situación financiera. Una radiotelevisión española al borde de la quiebra sostenida con ingeniería contable. Una gestión negligente que ha obligado a radiotelevisión española a devolver más de 30 millones de euros de fondos europeos, sin olvidarlos de los 1,3 millones de intereses de demora.
Y ha llevado a la corporación a más de un millón de euros en pérdidas por incumplir deliberadamente un contrato. Y además, a imagen y semejanza del presidente Pedro Sánchez, desde la presidencia de RTVE se están desmantelando los controles internos. Se busca controlar y dificultar el trabajo de los órganos de lucha contra la corrupción y el fraude.
Se busca limitar su independencia. José Pablo López es el responsable. Es el responsable de la ocultación y la minimización de la información acerca de las muchas causas de corrupción que llegan hasta el cuello del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Por todo ello, anuncio que el Partido Popular va a impulsar una comisión de investigación sobre la gestión directiva, financiera y patrimonial de RTVE. ¿Será el primer paso? Sí, para rescatar y regenerar la radiotelevisión pública. Miren, porque el dinero de los españoles no está para hacer una televisión al servicio del presidente del Gobierno, no está para hacer una televisión al servicio de Pedro Sánchez.
El dinero de los españoles está para hacer una televisión al servicio de los ciudadanos. Por tanto, quien haya dilapidado fondos, quien haya falseado cuentas, quien haya manipulado oposiciones, tendrán que venir a comparecer a la comisión de investigación, tendrán que venir a dar explicaciones y tendrán que venir también a asumir responsabilidades.
Muchas gracias y quedo a su disposición para que me dan las preguntas que consideren.
Relacionados