El escritor y periodista Roberto Enríquez, conocido como Bob Pop, ha explicado este sábado que quiere ser candidato de BComú a las municipales de 2027 y que se compromete a visitar "mil puertas" de Barcelona una a una si gana las primarias del partido para escuchar a la gente que, en sus palabras, nunca se la ha escuchado y le digan lo que necesita si es alcalde. "También me presento como medida de supervivencia porque yo vivo de alquiler y tengo miedo de mi contrato y de quedarme sin casa. Quiero un ayuntamiento para la gente que necesita un ayuntamiento", ha expresado. Las personas que lo han acompañado han sido el exdiputado y asesor de los Comuns en el Parlament, Enric Bárcena, y el exconcejal de distrito del Ayuntamiento de Barcelona, David Pequeño; mientras que entre el público ha asistido la hija del exministro socialista Ernest Lluch, Rosa Lluch, además de vecinos que se han acercado a conocer sus propuestas.
Transcripciones
Mira, a ver, siento a estas primarias porque soy un vecino de Barcelona, porque tengo la sensación de que muchos como yo, que vivimos de alquiler, de nuestro sueldo, nos sentimos a punto de que nos expulsen.
Y lo hago casi como una medida de supervivencia.
Y creo que hay mucha gente que vive como yo y que entiende que esta ciudad no es un negocio, sino que debe ser una cooperativa de vecinos, de vecinas, de gente trabajadora y donde luchemos por un espacio asequible, accesible y comunitario.
Que suenan grandes palabras, pero que al final se resume en que el día a día sea amable, que tengamos un ayuntamiento para la gente que necesita un ayuntamiento y que todo nos cueste menos de lo que nos está costando ahora mismo.
Y que no nos sintamos figurantes de una película en la que los actores y actores protagonistas ganan una pasta mientras a nosotros nos cuesta todo mucho.
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Mira, a ver, siento a estas primarias porque soy un vecino de Barcelona, porque tengo la sensación de que muchos como yo, que vivimos de alquiler, de nuestro sueldo, nos sentimos a punto de que nos expulsen.
Y lo hago casi como una medida de supervivencia. Y creo que hay mucha gente que vive como yo y que entiende que esta ciudad no es un negocio, sino que debe ser una cooperativa de vecinos, de vecinas, de gente trabajadora y donde luchemos por un espacio asequible, accesible y comunitario.
Que suenan grandes palabras, pero que al final se resume en que el día a día sea amable, que tengamos un ayuntamiento para la gente que necesita un ayuntamiento y que todo nos cueste menos de lo que nos está costando ahora mismo.
Y que no nos sintamos figurantes de una película en la que los actores y actores protagonistas ganan una pasta mientras a nosotros nos cuesta todo mucho.
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