Psicólogo sobre efectos del apagón: "El concepto de esperar no lo sabemos gestionar bien"

Declaraciones del psicólogo clínico Juanan Tejedo sobre los efectos en la sociedad después del apagón que va a cumplir un año. Al respecto ha asegurado que "el concepto de esperar no lo sabemos gestionar bien".

Fecha: 28/04/2026
Duración: 00:08:07
Localización: Bilbao

Resumen generado con IA

El psicólogo clínico Juanan Tejedo reflexionó sobre el impacto del apagón que se aproxima a su primer aniversario, destacando cómo la falta de información generó ansiedad y miedo entre la población. Según él, la incertidumbre y la falta de comunicación crearon rumores que amplificaron la sensación de vulnerabilidad, especialmente en situaciones críticas. Tejedo mencionó que, aunque la gente mostró empatía y solidaridad, la experiencia fue como una pesadilla de la que muchos aún no han aprendido. Afirmó que los individuos con trastornos de ansiedad sufrieron un retroceso en su evolución debido al apagón, lo que resalta la importancia de potenciar los recursos personales para afrontar situaciones extraordinarias. Para Tejedo, el aprendizaje de la experiencia debería fomentar una mayor responsabilidad y empatía hacia el entorno, haciendo hincapié en que la gestión del miedo y la ansiedad dependen en gran medida de la capacidad individual para enfrentar lo inesperado.

Transcripciones


El momento lo gestionamos todos, como pudimos, y según la circunstancia donde estábamos, eso nos condicionó bastante.

Pero realmente fue una especie de pequeña pesadilla, porque no, es una cosa que no sabes, es una cosa desconocida, y tuvimos que de alguna forma enfrentarnos a ella.

Si la situación era complicada, se complicaba mucho más, si la situación era un poco lúdica o tranquila, pues te entraba un cierto nervioso porque no sabías lo que iba a pasar, ni cuánto iba a durar.

Había dos conceptos, tiempo, espacio y, sobre todo, ubicación.

Esto aquí incluía, era solo en la ciudad, era solo en la provincia, era solo en el Estado.

Y cuando llegaban rumores de que era también en más estados, ya el tema empezó a desbordarse con miedo a que algo terrible o grandioso estuviese pasando.

Vale, entonces, en ese momento, ¿cómo influyó la falta de información y de comunicación a la sensación también de ansiedad o de miedo? Influyó de una forma, yo creo, que terrible.

La falta de información fue que empezasen a crearse rumores.

Y los rumores a todos nos hacen, de alguna forma, tener expectativas, y las expectativas estaban un poco condicionadas a nuestro entorno, nuestro entorno personal.

y cuando metíamos el entorno familiar y la dificultad o la imposibilidad de comunicarse, ahí aparecen una serie de fantasmas y de miedos que se fueron durante un rato expandiendo rápidamente.

La sensación de miedo y de descontrol apareció, aunque yo la imagen que recuerdo que tengo es que fuimos muy civilizados, sobre todo en el tema de la conducción, no había grandes problemas, la gente cedía paso, hubo como una especie de miedo, pero a la vez de intentarse solidarios para ver cómo gestionábamos ese miedo, ese día.

Digamos que ese día se despertó la empatía, esa tan nombrada ahora, que está tan de moda, entre los ciudadanos que, bueno, pues estábamos a pie de calle muchos, e intentábamos ayudar, o por lo menos no molestar.

La pregunta es bonita.

No sé si lo que se despertó fue la empatía o fue la necesidad de sobrevivir, pero sobrevivir como especie, como humanos.

Y entonces era un poco ni forzar ni sentirte forzado, era un poco dejarte llevar esperando que el tiempo que no sabías cuánto iba a ser, fuese, digamos, resituando las cosas o volviendo a esa normalidad anterior al apagón.

¿Por qué muchas personas experimentaron cuenta una sensación tan intensa de vulnerabilidad durante el apagón? ¿Por qué? Era la situación que te encontrabas.

Si tú te encontrabas en un ascensor, rápidamente esto se para, no sabes y además no puedes comunicarte.

Si tú tienes una necesidad perentoria de comprar algo y entonces el establecimiento no puede funcionar porque le falta, tú te sientes vulnerable.

Y más si tú tienes que ir a un banco a sacar un dinero para una acción y ves que es imposible.

Y además lo duro de esto es que no te dicen cuándo va a ser posible, sino que te dicen que hay que esperar.

Y como somos una sociedad de la prisa, el concepto de esperar no lo sabemos gestionar bien.

Y yo creo que no lo hemos aprendido.

Entonces, soy vulnerable en tanto en cuanto no puedo hacer lo que yo considero no que tengo que hacer, sino que debo hacer.

Y eso hay mucha gente que se sintió muy vulnerable.

Y si luego le metemos los sentimientos o los afectos o la familia o la falta de acceso a esa posibilidad de saber cómo está mi familia, se empezaron a despertar en bastante gente una especie de miedos.

Fue una especie de pesadilla, de la cual nos hemos despertado, a Dios gracias, pero las sensaciones que nos hemos despertado muy alegremente, dado que no recordamos mucho y no nos sirvió para aprender mucho.

Vale, te retomo esto que acabas de decir, no hemos aprendido nada.

Me imagino que el aprendizaje tiene que ver un poco con la edad.

La sensación es que la gente que tenía una cierta edad y que había vivido situaciones no parecidas, pero sí que venía con historias contadas parecidas o de cierta necesidad, aprendió, confirmó y compró pilas, por decir una broma.

Quiero decir, se proveyó de una serie de cosas que había dado por supuesto que no necesitaba.

Luego vamos bajando en el ranking de las y el problema fue la comunicación.

Y entonces lo que hemos pasado de las pilas para las linternas, hemos pasado a las memorias para cargar los móviles.

Quiero decir, hemos pasado en esos dos conceptos.

Pero yo tengo la sensación generalizada es que no aprendimos.

Fue una pesadilla, nos hemos despertado, hemos dado la vuelta a la cama y seguimos durmiendo.

Y el tema es que esa pesadilla nos podía haber servido para ese concepto de supervivencia que he dicho antes, Es que tú has mementado el tema de la empatía.

Tendría que habernos servido para ser un poco más empático con el entorno.

Y sobre todo, ser un poco más responsables de uno mismo para no sentirse en un momento determinado tan indefenso o tan impotente.

O la culpa la tiene el exterior.

Cuidado, el exterior lo gestionamos nosotros.

Perfecto.

¿Cómo afectó, no sé si tienes aún los pacientes, algún caso como te puedo preguntar, cómo afectó la paga a personas con trastornos previos que ya tenían como ansiedad, un TOC, unas fobias? Entonces, un colectivo de gente ansiosa, con una especie de rituales, rágicamente esta pesadilla, este momento, rompe su, digamos, su tratamiento, no su tratamiento, su evolución normal y le produce un crack.

Entonces, la gente con ansiedad se le disparó, la gente con rituales de salir de entornos también se disparó.

A esa gente la pesadilla, por llamarlo de alguna así, a esas personas la pesadilla les duró un poco más tiempo.

Quiero decir, se dieron vuelta en la cama al día siguiente, pero seguían un poco con el ritual o los miedos o las necesidades que habían pasado.

Les tardó más tiempo en que se les ha olvidado el proceso.

Quiero decir, no sé si bastantes han aprendido algo, pero también se les ha ido olvidando.

Es una cosa tan rara, no estamos acostumbrados.

Y entonces, algo que no estamos acostumbrados nos hace sufrir, nos descoloca, pero en esta sociedad nos colocamos rápidamente porque pasan tantas cosas que no estamos acostumbrados últimamente, que no tenemos capacidad de aprender a nivel personal, buscar recursos para ir, no enfrentándonos, pero sí afrontando estas situaciones.

Precisamente, ¿qué mecanismos de afrontamiento utilizaron estas personas para manejar la situación? O, en el caso de que vuelve a pasar, ¿qué mecanismos de afrontación pueden tener esas personas que tienen previamente un trastorno para enfrentarlo de otra manera, para gestionarlo de otra manera? Bueno, el mecanismo, que cada uno es individual, pero es un poco el recurso de acordarse que lo importante es uno mismo.

Yo creo que en muchas de las terapias lo que se intenta es apoyar, reconstruir o apuntalar a la persona en su trabajo o contra la dificultad que tiene.

Y entonces el afrontamiento es un poco, te iba a decir, terapéutico, lo importante soy yo.

No, no, pero es que no hay tiempo.

No, no, pero yo soy el que gestiona el tiempo.

Pero es que no sé cuándo yo soy el que tengo que manejar esa situación.

Claro, pero eso a mí me crea ansiedad, por eso yo tengo que ir potenciando mis recursos personales para situaciones en la vida cotidiana.

Una persona que tiene una cierta ansiedad, la ansiedad la tiene por situaciones de la vida cotidiana.

Es un poco ir reforzando, apuntalando esas para una situación extraordinaria, que para una persona que es bastante ansiosa las situaciones extraordinarias son bastante cotidianas.

Entonces, si vamos apuntalando a la persona, vamos apuntalando los recursos, estas situaciones que también les va a crear un shock, pero lo puedan afrontar y enfrentarse a ello.

.

00:00 - 00:27 El momento lo gestionamos todos, como pudimos, y según la circunstancia donde estábamos, eso nos condicionó bastante. Pero realmente fue una especie de pequeña pesadilla, porque no, es una cosa que no sabes, es una cosa desconocida, y tuvimos que de alguna forma enfrentarnos a ella. Si la situación era complicada, se complicaba mucho más, si la situación era un poco lúdica o tranquila, pues te entraba un cierto nervioso porque no sabías lo que iba a pasar, ni cuánto iba a durar.

00:27 - 00:49 Había dos conceptos, tiempo, espacio y, sobre todo, ubicación. Esto aquí incluía, era solo en la ciudad, era solo en la provincia, era solo en el Estado. Y cuando llegaban rumores de que era también en más estados, ya el tema empezó a desbordarse con miedo a que algo terrible o grandioso estuviese pasando.

00:49 - 01:13 Vale, entonces, en ese momento, ¿cómo influyó la falta de información y de comunicación a la sensación también de ansiedad o de miedo? Influyó de una forma, yo creo, que terrible. La falta de información fue que empezasen a crearse rumores. Y los rumores a todos nos hacen, de alguna forma, tener expectativas, y las expectativas estaban un poco condicionadas a nuestro entorno, nuestro entorno personal.

01:13 - 01:25 y cuando metíamos el entorno familiar y la dificultad o la imposibilidad de comunicarse, ahí aparecen una serie de fantasmas y de miedos que se fueron durante un rato expandiendo rápidamente.

01:25 - 01:49 La sensación de miedo y de descontrol apareció, aunque yo la imagen que recuerdo que tengo es que fuimos muy civilizados, sobre todo en el tema de la conducción, no había grandes problemas, la gente cedía paso, hubo como una especie de miedo, pero a la vez de intentarse solidarios para ver cómo gestionábamos ese miedo, ese día.

01:49 - 02:03 Digamos que ese día se despertó la empatía, esa tan nombrada ahora, que está tan de moda, entre los ciudadanos que, bueno, pues estábamos a pie de calle muchos, e intentábamos ayudar, o por lo menos no molestar.

02:03 - 02:30 La pregunta es bonita. No sé si lo que se despertó fue la empatía o fue la necesidad de sobrevivir, pero sobrevivir como especie, como humanos. Y entonces era un poco ni forzar ni sentirte forzado, era un poco dejarte llevar esperando que el tiempo que no sabías cuánto iba a ser, fuese, digamos, resituando las cosas o volviendo a esa normalidad anterior al apagón.

02:30 - 02:54 ¿Por qué muchas personas experimentaron cuenta una sensación tan intensa de vulnerabilidad durante el apagón? ¿Por qué? Era la situación que te encontrabas. Si tú te encontrabas en un ascensor, rápidamente esto se para, no sabes y además no puedes comunicarte. Si tú tienes una necesidad perentoria de comprar algo y entonces el establecimiento no puede funcionar porque le falta, tú te sientes vulnerable.

02:54 - 03:10 Y más si tú tienes que ir a un banco a sacar un dinero para una acción y ves que es imposible. Y además lo duro de esto es que no te dicen cuándo va a ser posible, sino que te dicen que hay que esperar. Y como somos una sociedad de la prisa, el concepto de esperar no lo sabemos gestionar bien.

03:10 - 03:37 Y yo creo que no lo hemos aprendido. Entonces, soy vulnerable en tanto en cuanto no puedo hacer lo que yo considero no que tengo que hacer, sino que debo hacer. Y eso hay mucha gente que se sintió muy vulnerable. Y si luego le metemos los sentimientos o los afectos o la familia o la falta de acceso a esa posibilidad de saber cómo está mi familia, se empezaron a despertar en bastante gente una especie de miedos.

03:37 - 03:49 Fue una especie de pesadilla, de la cual nos hemos despertado, a Dios gracias, pero las sensaciones que nos hemos despertado muy alegremente, dado que no recordamos mucho y no nos sirvió para aprender mucho.

03:49 - 04:19 Vale, te retomo esto que acabas de decir, no hemos aprendido nada. Me imagino que el aprendizaje tiene que ver un poco con la edad. La sensación es que la gente que tenía una cierta edad y que había vivido situaciones no parecidas, pero sí que venía con historias contadas parecidas o de cierta necesidad, aprendió, confirmó y compró pilas, por decir una broma.

04:19 - 04:37 Quiero decir, se proveyó de una serie de cosas que había dado por supuesto que no necesitaba. Luego vamos bajando en el ranking de las y el problema fue la comunicación. Y entonces lo que hemos pasado de las pilas para las linternas, hemos pasado a las memorias para cargar los móviles.

04:37 - 04:59 Quiero decir, hemos pasado en esos dos conceptos. Pero yo tengo la sensación generalizada es que no aprendimos. Fue una pesadilla, nos hemos despertado, hemos dado la vuelta a la cama y seguimos durmiendo. Y el tema es que esa pesadilla nos podía haber servido para ese concepto de supervivencia que he dicho antes, Es que tú has mementado el tema de la empatía.

04:59 - 05:17 Tendría que habernos servido para ser un poco más empático con el entorno. Y sobre todo, ser un poco más responsables de uno mismo para no sentirse en un momento determinado tan indefenso o tan impotente. O la culpa la tiene el exterior. Cuidado, el exterior lo gestionamos nosotros. Perfecto.

05:17 - 05:30 ¿Cómo afectó, no sé si tienes aún los pacientes, algún caso como te puedo preguntar, cómo afectó la paga a personas con trastornos previos que ya tenían como ansiedad, un TOC, unas fobias?

05:30 - 05:44 Entonces, un colectivo de gente ansiosa, con una especie de rituales, rágicamente esta pesadilla, este momento, rompe su, digamos, su tratamiento, no su tratamiento, su evolución normal y le produce un crack.

05:44 - 06:09 Entonces, la gente con ansiedad se le disparó, la gente con rituales de salir de entornos también se disparó. A esa gente la pesadilla, por llamarlo de alguna así, a esas personas la pesadilla les duró un poco más tiempo. Quiero decir, se dieron vuelta en la cama al día siguiente, pero seguían un poco con el ritual o los miedos o las necesidades que habían pasado.

06:09 - 06:42 Les tardó más tiempo en que se les ha olvidado el proceso. Quiero decir, no sé si bastantes han aprendido algo, pero también se les ha ido olvidando. Es una cosa tan rara, no estamos acostumbrados. Y entonces, algo que no estamos acostumbrados nos hace sufrir, nos descoloca, pero en esta sociedad nos colocamos rápidamente porque pasan tantas cosas que no estamos acostumbrados últimamente, que no tenemos capacidad de aprender a nivel personal, buscar recursos para ir, no enfrentándonos, pero sí afrontando estas situaciones.

06:42 - 06:58 Precisamente, ¿qué mecanismos de afrontamiento utilizaron estas personas para manejar la situación? O, en el caso de que vuelve a pasar, ¿qué mecanismos de afrontación pueden tener esas personas que tienen previamente un trastorno para enfrentarlo de otra manera, para gestionarlo de otra manera?

06:58 - 07:19 Bueno, el mecanismo, que cada uno es individual, pero es un poco el recurso de acordarse que lo importante es uno mismo. Yo creo que en muchas de las terapias lo que se intenta es apoyar, reconstruir o apuntalar a la persona en su trabajo o contra la dificultad que tiene.

07:19 - 07:40 Y entonces el afrontamiento es un poco, te iba a decir, terapéutico, lo importante soy yo. No, no, pero es que no hay tiempo. No, no, pero yo soy el que gestiona el tiempo. Pero es que no sé cuándo yo soy el que tengo que manejar esa situación. Claro, pero eso a mí me crea ansiedad, por eso yo tengo que ir potenciando mis recursos personales para situaciones en la vida cotidiana.

07:40 - 07:54 Una persona que tiene una cierta ansiedad, la ansiedad la tiene por situaciones de la vida cotidiana. Es un poco ir reforzando, apuntalando esas para una situación extraordinaria, que para una persona que es bastante ansiosa las situaciones extraordinarias son bastante cotidianas.

07:54 - 08:05 Entonces, si vamos apuntalando a la persona, vamos apuntalando los recursos, estas situaciones que también les va a crear un shock, pero lo puedan afrontar y enfrentarse a ello.

Relacionados