Declaraciones de Julio Rodríguez, joven de 16 años que ayudó a heridos del accidente de tren de Adamuz (Córdoba).
Transcripciones
Voy a entrar en directo.
Me ha dado las gracias a mí, a mi madre y a mi amigo por acudir aquí los primeros.
Si le dais paso, lo tenemos.
Y en la situación tan dura, haber ayudado en todo lo que pudimos, en haber hecho la mejor voz que pudimos y sobre todo haber ayudado a esa gente que estaba luchando por sus vidas.
¿Qué fue lo que hiciste básicamente con tu mamá aquí? Pues nosotros llegamos aquí y en este tren en Licho estaba todo más o menos controlado, pero luego descubrieron que había otro a unos 700 metros y yo y mi amigo fuimos corriendo los dos, llegamos de los primeros y allí intentamos sacar a la gente que podía más o menos moverse, intentamos sacarla como pudimos, hasta que luego ya llegó todos los cuerpos de policía, bomberos, y ya ellos más profesionalmente se encargaron, pero nosotros lo que intentamos, bueno, lo que hicimos fue sacar a algunas personas y acompañarla hasta aquí para que les curaran y les tuvieran.
Julio, en directo para Espejo Público, cuéntame qué te ha contado, de qué has hablado con sus majestades.
Pues me ha preguntado, bueno, me ha preguntado básicamente qué es lo que hicimos y yo le he explicado nuestra historia, que veníamos de pescar, nos encontramos con las carreteras llenas de policías, de bomberos, de ambulancias y nos seguimos hasta llegar aquí, con lo cual llegamos de los primeros e intentamos hacer todo lo que pudimos, lo que estaba en nuestras manos y ayudamos a bastantes personas.
¿Qué te empujó a echar una mano de esa manera? Pues mira, yo llegué aquí y mi cuerpo se convirtió en otro, y solo pensaba en ayudar, sea como sea.
De hecho, hice el trayecto de 800 metros para acá y 800 metros para acá, al menos unas 6 veces, y yo no me paré ni a pensar si estaba cansado, nada, solo quería ayudar.
¿La reina qué te ha dicho? La reina me ha dicho que por mi corta edad en el acto es bastante bonito y que es bastante duro de ver gente así tan pequeña, esas cosas.
¿Puedes dormir por las noches después de lo ocurrido? Sí, de momento puedo dormir más o menos bien, pero no sé yo dentro de unos días como va a ser eso.
Porque lo que viste no es nada agradable, me imagino.
En mitad del camino te encontraba gente en tus pies fallecida, con cuerpos que estaban ni enteros.
Julio, ¿qué edad tiene y cómo se llama tu amigo? Tengo 16 años y mi amigo se llamaba José.
Y entre nosotros dos pudimos ayudar a mucha gente, pudimos contactar con familiares de esa gente y que no se pusieran más aún nerviosos.
Todo lo que pudimos hacer en lo que estaba en nuestra mano lo hicimos.
.
Voy a entrar en directo. Me ha dado las gracias a mí, a mi madre y a mi amigo por acudir aquí los primeros. Si le dais paso, lo tenemos. Y en la situación tan dura, haber ayudado en todo lo que pudimos, en haber hecho la mejor voz que pudimos y sobre todo haber ayudado a esa gente que estaba luchando por sus vidas.
¿Qué fue lo que hiciste básicamente con tu mamá aquí? Pues nosotros llegamos aquí y en este tren en Licho estaba todo más o menos controlado, pero luego descubrieron que había otro a unos 700 metros y yo y mi amigo fuimos corriendo los dos, llegamos de los primeros y allí intentamos sacar a la gente que podía más o menos moverse, intentamos sacarla como pudimos, hasta que luego ya llegó todos los cuerpos de policía, bomberos, y ya ellos más profesionalmente se encargaron, pero nosotros lo que intentamos, bueno, lo que hicimos fue sacar a algunas personas y acompañarla hasta aquí para que les curaran y les tuvieran.
Julio, en directo para Espejo Público, cuéntame qué te ha contado, de qué has hablado con sus majestades. Pues me ha preguntado, bueno, me ha preguntado básicamente qué es lo que hicimos y yo le he explicado nuestra historia, que veníamos de pescar, nos encontramos con las carreteras llenas de policías, de bomberos, de ambulancias y nos seguimos hasta llegar aquí, con lo cual llegamos de los primeros e intentamos hacer todo lo que pudimos, lo que estaba en nuestras manos y ayudamos a bastantes personas.
¿Qué te empujó a echar una mano de esa manera? Pues mira, yo llegué aquí y mi cuerpo se convirtió en otro, y solo pensaba en ayudar, sea como sea. De hecho, hice el trayecto de 800 metros para acá y 800 metros para acá, al menos unas 6 veces, y yo no me paré ni a pensar si estaba cansado, nada, solo quería ayudar.
¿La reina qué te ha dicho? La reina me ha dicho que por mi corta edad en el acto es bastante bonito y que es bastante duro de ver gente así tan pequeña, esas cosas. ¿Puedes dormir por las noches después de lo ocurrido? Sí, de momento puedo dormir más o menos bien, pero no sé yo dentro de unos días como va a ser eso.
Porque lo que viste no es nada agradable, me imagino. En mitad del camino te encontraba gente en tus pies fallecida, con cuerpos que estaban ni enteros. Julio, ¿qué edad tiene y cómo se llama tu amigo? Tengo 16 años y mi amigo se llamaba José. Y entre nosotros dos pudimos ayudar a mucha gente, pudimos contactar con familiares de esa gente y que no se pusieran más aún nerviosos.
Todo lo que pudimos hacer en lo que estaba en nuestra mano lo hicimos.
Relacionados