Rafael Prados, párroco de Adamuz

El obispo de Córdoba, Jesús Fernández González, ha mostrado este lunes su "cercanía" a las familias de las decenas de heridos como consecuencia del grave accidente registrado este domingo en el término municipal de Adamuz (Córdoba). A estas familias, les ha ofrecido "la palabra más hermosa en estos momentos, que es el silencio y el abrazo".

Fecha: 19/01/2026
Duración: 00:01:50
Localización: SEVILLA

Transcripciones


Sí, sí.

Bueno, gracias a Dios, gracias a los medios de comunicación, nos enteramos rápidamente de lo que había ocurrido.

Y una hora antes de que empezaran a llegar los pasajeros del tren, ya estaba la gente del pueblo trayendo mantas, trayendo comida, trayendo agua y todo lo que pensaban que podían necesitar, incluso colchones, por si alguien tenía que pasar la noche.

Y nada, en cuanto empezaron a traer a los pasajeros, empezaron a hacer el triaje, los que estaban enfermos, graves, los traían aquí, era angustioso también porque enseguida pedían ambulancias con urgencia porque había gente que se desfallecía.

Y los que gracias a Dios estaban bien de salud los llevaban a una nave del Coro de la Virgen del Sol, donde teníamos allí los calefactores ya preparados, leche caliente, café y los pudimos atender como bien pudimos.

Al poco tiempo los autobuses empezaron a llevarse a los pasajeros por grupo, los que iban a Madrid, los llamaban a voces, ¿no? Tardaban un poco porque la gente a veces andaba en lugares diferentes y no querían mandar ningún autobús sin que se quedara nadie atrás, lógicamente.

Pero poquito a poco fueron saliendo y a las tres de la mañana ya salieron las tres últimas chicas que quedaban, que eran de Toledo, que llegaron sus madres.

Vineron sus madres a por ellas y las abrazaron y fue la verdad que un momento que te ponía los pelos de punta, ¿no? porque yo creo que esas madres verían a su hija como si hubieran vuelto a nacer.

Y a partir de ese momento que estas tres chicas ya se marcharon, pues nosotros ya empezamos a recoger, ya no teníamos a nadie más a quien pudiéramos atender y ya la gente se retiró a descansar.

Lógicamente tuve que empujarlos yo un poquito porque hoy también había que madrugar para ir a trabajar y la gente no salía del shock y tuve que decirle yo, mira, ir a descansar y ya mañana será otro día.

Gracias.

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00:00 - 00:22 Sí, sí. Bueno, gracias a Dios, gracias a los medios de comunicación, nos enteramos rápidamente de lo que había ocurrido. Y una hora antes de que empezaran a llegar los pasajeros del tren, ya estaba la gente del pueblo trayendo mantas, trayendo comida, trayendo agua y todo lo que pensaban que podían necesitar, incluso colchones, por si alguien tenía que pasar la noche.

00:22 - 00:35 Y nada, en cuanto empezaron a traer a los pasajeros, empezaron a hacer el triaje, los que estaban enfermos, graves, los traían aquí, era angustioso también porque enseguida pedían ambulancias con urgencia porque había gente que se desfallecía.

00:35 - 00:51 Y los que gracias a Dios estaban bien de salud los llevaban a una nave del Coro de la Virgen del Sol, donde teníamos allí los calefactores ya preparados, leche caliente, café y los pudimos atender como bien pudimos.

00:51 - 01:13 Al poco tiempo los autobuses empezaron a llevarse a los pasajeros por grupo, los que iban a Madrid, los llamaban a voces, ¿no? Tardaban un poco porque la gente a veces andaba en lugares diferentes y no querían mandar ningún autobús sin que se quedara nadie atrás, lógicamente. Pero poquito a poco fueron saliendo y a las tres de la mañana ya salieron las tres últimas chicas que quedaban, que eran de Toledo, que llegaron sus madres.

01:13 - 01:36 Vineron sus madres a por ellas y las abrazaron y fue la verdad que un momento que te ponía los pelos de punta, ¿no? porque yo creo que esas madres verían a su hija como si hubieran vuelto a nacer. Y a partir de ese momento que estas tres chicas ya se marcharon, pues nosotros ya empezamos a recoger, ya no teníamos a nadie más a quien pudiéramos atender y ya la gente se retiró a descansar.

01:36 - 01:50 Lógicamente tuve que empujarlos yo un poquito porque hoy también había que madrugar para ir a trabajar y la gente no salía del shock y tuve que decirle yo, mira, ir a descansar y ya mañana será otro día.

01:50 - 01:50 Gracias.

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