El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, ha rechazado valorar el contenido de la carta remitida por el ministro Félix Bolaños, en la que le pide explicaciones por advertir de que "cuando un Estado olvida la ética se convierte en una banda de ladrones", tras alegar que no entra en correspondencias que, en principio, deberían ser privadas.
El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, ha aclarado que sus recientes declaraciones sobre la ética se referían al Estado en un sentido amplio, incluyendo a los ciudadanos, y no al Gobierno específicamente. En una intervención académica, Argüello destacó la importancia de la responsabilidad ciudadana en la regeneración democrática y la necesidad de un código moral común para criticar a los líderes políticos. Rechazó entrar en correspondencias sobre su mensaje, que considera debería ser privado. Además, subrayó que la Iglesia ha asumido su responsabilidad por los errores del pasado, firmando un acuerdo con el Estado, aunque no exista una obligación jurídica hacia las personas afectadas por esos hechos. Argüello enfatizó que la dignidad humana conlleva tanto derechos como deberes, y su llamado a la responsabilidad busca fomentar un cambio en la conducta social y política de los ciudadanos.
Transcripciones
Usted antes ha dicho, no se retracta de las palabras, de las afirmaciones que hizo ayer sobre el gobierno. No, perdón, yo hice una cita y no me refería al gobierno, me refería al Estado, incluyendo a los ciudadanos. Yo incluí en la cita de San Agustín y Benedicto XVI a los ciudadanos que no pagan impuestos, a quienes hacen facturas en negro, a quienes en diversas otras relaciones de la vida económica o social defraudan.
O sea que, escuchemos, yo me remito a mi intervención completa. En esta intervención, insisto, una intervención dentro de un curso, una intervención académica, académica. Hacía una apelación a la hora de la regeneración democrática a la responsabilidad de todos los ciudadanos y la responsabilidad de todos los ciudadanos en todos los ámbitos, porque la dignidad humana, también lo dijo León XIV, es fuente de derechos pero también de deberes.
Entonces esta es mi tesis. Luego a la hora de poner los ejemplos en un aula, en un intercambio, pues uno puede ser más afortunado o menos en las expresiones. Pero en la cuestión de fondo, que es hacer un llamamiento a la responsabilidad de todos, yo dije que no teníamos derecho los ciudadanos a criticar a nuestros responsables políticos si nosotros no teníamos el mismo código moral con el que criticamos.
No entro en correspondencias que en principio deberían de ser privadas. La Iglesia en su conjunto ha asumido la responsabilidad por lo ocurrido hace años por algunas personas y hemos asumido la responsabilidad en su conjunto y hemos firmado un acuerdo con el Estado, reconociendo una obligación moral sin tener una obligación jurídica ante personas que han muerto o ante personas cuyos hechos han prescrito.
Usted antes ha dicho, no se retracta de las palabras, de las afirmaciones que hizo ayer sobre el gobierno. No, perdón, yo hice una cita y no me refería al gobierno, me refería al Estado, incluyendo a los ciudadanos. Yo incluí en la cita de San Agustín y Benedicto XVI a los ciudadanos que no pagan impuestos, a quienes hacen facturas en negro, a quienes en diversas otras relaciones de la vida económica o social defraudan.
O sea que, escuchemos, yo me remito a mi intervención completa. En esta intervención, insisto, una intervención dentro de un curso, una intervención académica, académica. Hacía una apelación a la hora de la regeneración democrática a la responsabilidad de todos los ciudadanos y la responsabilidad de todos los ciudadanos en todos los ámbitos, porque la dignidad humana, también lo dijo León XIV, es fuente de derechos pero también de deberes.
Entonces esta es mi tesis. Luego a la hora de poner los ejemplos en un aula, en un intercambio, pues uno puede ser más afortunado o menos en las expresiones. Pero en la cuestión de fondo, que es hacer un llamamiento a la responsabilidad de todos, yo dije que no teníamos derecho los ciudadanos a criticar a nuestros responsables políticos si nosotros no teníamos el mismo código moral con el que criticamos.
No entro en correspondencias que en principio deberían de ser privadas. La Iglesia en su conjunto ha asumido la responsabilidad por lo ocurrido hace años por algunas personas y hemos asumido la responsabilidad en su conjunto y hemos firmado un acuerdo con el Estado, reconociendo una obligación moral sin tener una obligación jurídica ante personas que han muerto o ante personas cuyos hechos han prescrito.
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