El coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, ha criticado el "descontrol" en el Ministerio del Interior en las informaciones sobre la entrada masiva de migrantes en Ceuta y cree que su titular, Fernando Grande Marlaska, debe asumir responsabilidades si no supo trasladar avisos bien en el seno del Gobierno, o bien destituir a los mandos que hayan tenido una actitud "desleal" con Interior.
El coordinador de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, ha denunciado un fracaso del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en la detección de un movimiento migratorio masivo, sugiriendo que podría deberse a la falta de lealtad de los servicios de inteligencia marroquíes o a una incapacidad del CNI para identificar la situación. Maíllo plantea que, si se habían elevado informes sobre la crisis y el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, no los comunicó al presidente del Gobierno, debe asumir responsabilidades políticas. Asimismo, critica el descontrol en el Ministerio del Interior y la influencia de elementos reaccionarios en las Fuerzas de Seguridad del Estado. Insiste en que, si no se elevaron informes adecuados, los responsables deben ser destituidos. La crítica se enmarca en una preocupación más amplia sobre la legitimidad de las actuaciones en el ámbito de la seguridad y la judicialización de la política en España.
Transcripciones
Nosotros estimamos que ha habido un fracaso del CNI. Cuando nadie es capaz de detectar un movimiento de estas características, hay dos razones. Una, que los homólogos al CNI en Marruecos no hayan sido leales con el español y le hayan cerrado y negado determinada información. Y dos, que el propio CNI no hubiera detectado.
Y hay otra opción, que habiéndolo detectado y habiéndolo elevado, no se hubiera hecho caso. Dependiendo de cuál es la conclusión que se saque a partir de los informes que se publiquen, Tiene que haber responsabilidades políticas, pero evidentemente es claro que si hubo informes que no se elevaron a los ministerios, se tarda poco para destituir a sus responsables, a los que no permitieron que se elevaran al gobierno legítimo al respecto.
Y nosotros tenemos una preocupación en Izquierda Unida desde hace tiempo con la Fuerza de Seguridad del Estado, donde han entrado elementos reaccionarios importantes y sobre todo con operaciones de actuaciones paralelas al Estado que se han desarrollado y donde no hay que ser ingenuo al respecto y aquí el que puede hacer que haga está operando, no solo en la Judicatura, sino también en terminales de las Fuerzas de Seguridad del Estado.
Nosotros en la legitimidad de las actuaciones que se determine y no somos ingenuos respecto a las posiciones del Poder Judicial en muchas ocasiones con respecto a la colaboración al derribo del Gobierno.
No somos ingenuos, pero también es verdad que hay una sensación y una percepción que tenemos del Ministerio del Interior de descontrol sobre sus subordinados y de informaciones que no sé si llegan al ministro o no, pero lo he dicho a lo largo de esta semana y lo ratifico.
Aquí hay dos soluciones. Si quienes tuvieron que elevar los informes al ministro del Interior no lo elevaron y eso condicionó la percepción de la crisis, tienen que ser destituidos. Y si se elevaron los informes y el ministro del Interior, sabiendo que esos informes había, no dio conocimiento al presidente del Gobierno, tiene que asumir su responsabilidad.
Nosotros estimamos que ha habido un fracaso del CNI. Cuando nadie es capaz de detectar un movimiento de estas características, hay dos razones. Una, que los homólogos al CNI en Marruecos no hayan sido leales con el español y le hayan cerrado y negado determinada información. Y dos, que el propio CNI no hubiera detectado.
Y hay otra opción, que habiéndolo detectado y habiéndolo elevado, no se hubiera hecho caso. Dependiendo de cuál es la conclusión que se saque a partir de los informes que se publiquen, Tiene que haber responsabilidades políticas, pero evidentemente es claro que si hubo informes que no se elevaron a los ministerios, se tarda poco para destituir a sus responsables, a los que no permitieron que se elevaran al gobierno legítimo al respecto.
Y nosotros tenemos una preocupación en Izquierda Unida desde hace tiempo con la Fuerza de Seguridad del Estado, donde han entrado elementos reaccionarios importantes y sobre todo con operaciones de actuaciones paralelas al Estado que se han desarrollado y donde no hay que ser ingenuo al respecto y aquí el que puede hacer que haga está operando, no solo en la Judicatura, sino también en terminales de las Fuerzas de Seguridad del Estado.
Nosotros en la legitimidad de las actuaciones que se determine y no somos ingenuos respecto a las posiciones del Poder Judicial en muchas ocasiones con respecto a la colaboración al derribo del Gobierno.
No somos ingenuos, pero también es verdad que hay una sensación y una percepción que tenemos del Ministerio del Interior de descontrol sobre sus subordinados y de informaciones que no sé si llegan al ministro o no, pero lo he dicho a lo largo de esta semana y lo ratifico.
Aquí hay dos soluciones. Si quienes tuvieron que elevar los informes al ministro del Interior no lo elevaron y eso condicionó la percepción de la crisis, tienen que ser destituidos. Y si se elevaron los informes y el ministro del Interior, sabiendo que esos informes había, no dio conocimiento al presidente del Gobierno, tiene que asumir su responsabilidad.
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