El Museo Nacional de Antropología (MNA) acoge desde el pasado jueves 26 de febrero hasta el próximo 24 de mayo la exposición 'La Quema. Una retrospectiva de Elena del Rivero', un proyecto que es el resultado de un proceso de "casi cuatro años" en el que la artista "ha puesto en diálogo su obra de los años 70 y 80 con los vecinos de la aldea de San Pedro Fiz de Vilar (Bande, Ourense)", según ha explicado el comisario de la exposición, Mateo Feijóo.
El proyecto de Elena, que culmina tras casi cuatro años de trabajo, establece un diálogo entre su obra de los años 70 y 80 y la comunidad de San Pedro Fid de Vilar, en la comarca de Baixa Línea, Orense. La artista combina fragmentos de su obra con objetos locales, involucrando a los vecinos en el proceso creativo. Este enfoque destaca la memoria colectiva, al dar nueva vida a objetos olvidados y en desuso. Elena denomina su trabajo como ensamblajes, creando grandes collages que representan una colaboración entre artistas y habitantes del pueblo. Este proceso no solo busca restaurar el significado de los objetos, sino también simboliza un renacer tras la quema de su obra anterior. Así, se establece un camino hacia la creación de nuevas obras que surgen de la interacción con la comunidad y el redescubrimiento de la historia y cultura local.
Transcripciones
Va a haber el resultado de un proceso de casi cuatro años, donde Elena ha puesto en diálogo toda su obra de los 70 y 80 con los vecinos de una aldea muy pequeña en la comarca de Baixa Línea, en el sur de la provincia de Orense, San Pedro Fid de Vilar, en Bande.
Y realmente todo lo que hay aquí surge de ese proceso y de ese encuentro donde Elena combina fragmentos de la obra que quema de los 70 y 80 con objetualidades que encuentra en ese pueblo y en la que colaboran los vecinos.
Hay un trabajo que pone la memoria y pone sobre la mesa el uso y el significado de muchos objetos que hoy en día están totalmente desaparecidos, están abandonados o a los que ya no se le da importancia.
Entonces realmente para mí, aunque Elena califica su obra como ensamblajes, porque realmente crea como estos grandes collages donde ensambla piezas, realmente para mí el proceso del proyecto también es en sí mismo un ensamblaje en el que realmente colaboran artistas diferentes, colaboran oficinos del pueblo y hay todo un proceso largo que intenta eso, intenta buscar como un camino para desde esa gran acción que fue la quema en la que destruye toda su obra de los 70 y 80, pues hay un renacer y hay un resurgir de obra nueva.
Gracias.
Gracias.
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Va a haber el resultado de un proceso de casi cuatro años, donde Elena ha puesto en diálogo toda su obra de los 70 y 80 con los vecinos de una aldea muy pequeña en la comarca de Baixa Línea, en el sur de la provincia de Orense, San Pedro Fid de Vilar, en Bande.
Y realmente todo lo que hay aquí surge de ese proceso y de ese encuentro donde Elena combina fragmentos de la obra que quema de los 70 y 80 con objetualidades que encuentra en ese pueblo y en la que colaboran los vecinos.
Hay un trabajo que pone la memoria y pone sobre la mesa el uso y el significado de muchos objetos que hoy en día están totalmente desaparecidos, están abandonados o a los que ya no se le da importancia.
Entonces realmente para mí, aunque Elena califica su obra como ensamblajes, porque realmente crea como estos grandes collages donde ensambla piezas, realmente para mí el proceso del proyecto también es en sí mismo un ensamblaje en el que realmente colaboran artistas diferentes, colaboran oficinos del pueblo y hay todo un proceso largo que intenta eso, intenta buscar como un camino para desde esa gran acción que fue la quema en la que destruye toda su obra de los 70 y 80, pues hay un renacer y hay un resurgir de obra nueva.
Gracias. Gracias.
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