La portavoz de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, presenta al candidato de Por Andalucía, Antonio Maíllo, en un encuentro informativo organizado por Europa Press en Sevilla.
En un encuentro informativo en Sevilla, la portavoz de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, subrayó que la unidad, aunque no es una solución mágica, es esencial para crear herramientas que promuevan la transformación social. De Miguel enfatizó la voluntad política y el compromiso con las mayorías sociales como elementos clave para construir un proyecto colectivo, resaltando la conexión entre Andalucía y Extremadura, que comparten no solo una frontera, sino también historias de lucha contra la desigualdad. La portavoz criticó el modelo que convierte a estas regiones en periferias, señalando la riqueza de sus tierras y el empobrecimiento de sus pueblos. Asimismo, destacó que el acceso a derechos fundamentales como la sanidad y la educación no debería depender de condiciones económicas. Finalmente, elogió a Antonio Maíllo como un ejemplo de compromiso y honestidad, llamando a la acción colectiva para avanzar hacia un futuro mejor para ambas comunidades.
Transcripciones
Por supuesto que la unidad no es la receta mágica, pero es un ingrediente indispensable para construir herramientas útiles para la transformación social.
Cuando hay voluntad política y compromiso con nuestro pueblo, con las mayorías sociales, es posible encontrarse, es posible construir un proyecto común que haga que nuestras diferencias sean el motor de una fuerza colectiva.
Y la experiencia de nuestra pequeña y modesta aldea lusitana es una experiencia compartida con Andalucía, porque no solo compartimos frontera geográfica, compartimos historias de lucha, de dignidad y de resistencia frente a la desigualdad.
Y compartimos también las heridas de este modelo que nos trata como periferia, como tierra de sacrificio, en donde extraer recursos y mano de obra para el desarrollo de otros territorios.
También compartimos que somos tierras ricas y pueblos empobrecidos Tierras llenas de recursos, de talento, de cultura Que durante demasiado tiempo han visto como ese potencial no se traducía en el bienestar de nuestro pueblo Por todo eso, porque sabemos de dónde venimos y lo que nos jugamos Porque Andalucía como Extremadura no se merecen gobiernos que deterioren lo público O que para el acceso a los derechos, como el derecho a la sanidad, el derecho a la educación se le pida el certificado de empadronamiento o la tarjeta de crédito, porque sabemos de sobra que en Extremadura ni en Andalucía nos han regalado nada, que todo ha sido arrancado por las clases populares, pues sabemos que para seguir avanzando solo hay un camino, y es el de la unidad popular, el de la construcción colectiva, el de la política valiente y que no se resigna.
Y Antonio, precisamente, ejemplifica a la perfección todo esto.
Es un hombre sencillo pero honesto, profundamente comprometido con su tierra.
Un hombre que no se arrodilla, que no se vende, que sabe mirar a los ojos a su gente y decirle, sí se puede, pero hay que hacerlo juntos y juntas.
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Por supuesto que la unidad no es la receta mágica, pero es un ingrediente indispensable para construir herramientas útiles para la transformación social. Cuando hay voluntad política y compromiso con nuestro pueblo, con las mayorías sociales, es posible encontrarse, es posible construir un proyecto común que haga que nuestras diferencias sean el motor de una fuerza colectiva.
Y la experiencia de nuestra pequeña y modesta aldea lusitana es una experiencia compartida con Andalucía, porque no solo compartimos frontera geográfica, compartimos historias de lucha, de dignidad y de resistencia frente a la desigualdad.
Y compartimos también las heridas de este modelo que nos trata como periferia, como tierra de sacrificio, en donde extraer recursos y mano de obra para el desarrollo de otros territorios.
También compartimos que somos tierras ricas y pueblos empobrecidos Tierras llenas de recursos, de talento, de cultura Que durante demasiado tiempo han visto como ese potencial no se traducía en el bienestar de nuestro pueblo Por todo eso, porque sabemos de dónde venimos y lo que nos jugamos Porque Andalucía como Extremadura no se merecen gobiernos que deterioren lo público O que para el acceso a los derechos, como el derecho a la sanidad, el derecho a la educación se le pida el certificado de empadronamiento o la tarjeta de crédito, porque sabemos de sobra que en Extremadura ni en Andalucía nos han regalado nada, que todo ha sido arrancado por las clases populares, pues sabemos que para seguir avanzando solo hay un camino, y es el de la unidad popular, el de la construcción colectiva, el de la política valiente y que no se resigna.
Y Antonio, precisamente, ejemplifica a la perfección todo esto. Es un hombre sencillo pero honesto, profundamente comprometido con su tierra. Un hombre que no se arrodilla, que no se vende, que sabe mirar a los ojos a su gente y decirle, sí se puede, pero hay que hacerlo juntos y juntas.
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