Declaraciones de Diana Gómez y Joaquín Furriel, protagonistas de la nueva película de Netflix 'Cortafuego', quienes han destacado la "excepcionalidad emocional" que rodeó el rodaje de la película 'Cortafuego', en la que han trabajado juntos. "Teníamos que sostener esa tensión y esa atmósfera durante mucho tiempo", ha afirmado Gómez, quien ha señalado que "se trasladó esa intensidad" al equipo técnico y artístico.
Transcripciones
Bueno, esta peli es muy especial porque la rodamos de una forma muy particular.
De hecho, el primer día, que no se guarda casi nada, hicimos 80 páginas enteras del guión, cinco horas sin parar y las cámaras te seguían.
Entonces, tuvimos un primer testeo de esa progresión de la que hablas, sentirlo, ¿no? Como si fuera una función de teatro.
y a partir de ahí pues íbamos siempre trabajando a veces como dos escenas, o sea, para rodar una escena en concreto íbamos como dos escenas para atrás, para hacerlo como en continuidad y como para sentir un poco la emoción y venir como de donde veníamos.
Sí, quizás estoy pensando que ese sistema que tiene David Víctor y de dirigir o empezar un rodaje haciendo 80 páginas, inevitablemente ya te coloca en un lugar de mucha.
.
.
Hay ya una tensión y una atmósfera que no tiene que ver con los cinematográficos que a veces se va generando, se genera en menos tiempo.
Teníamos que sostener eso durante mucho tiempo, varios días, porque la primera semana fue casi 80 páginas el primer día, el segundo también.
Y también el equipo, o sea que no solo nosotros, sino que creo que el equipo también tenía y sentía esa tensión por esta forma de rodar.
Sí, es la adrenalina.
Me parece que al generar eso, se instaló desde el primer día que la película iba a ser así.
Era una película donde tanto la parte técnica como la parte artística, todos juntos íbamos a estar en un grado de cierta excepcionalidad emocional.
Yo creo que se trasmasa intensidad.
Es muy interesante porque algunas de estas escenas tan intensas también están con, tenéis niños, actores de menores de edad en el set.
¿Cambién de alguna manera vuestra forma de trabajar estas escenas tan intensas cuando estéis con algo menos de edad? No, también es verdad que estaba Mónica Portillo, que es coach, y también a los niños, pero también a nosotros había como mucho cuidado y mucho juego, o sea, como que había mucho juego, David también proponía muchos juegos.
Claro, antes de empezar a rodar fuimos a un escape room, algo muy común aquí en España, pero vos, aquí en Argentina no es tan común, entonces yo soy un de esa la estaré jugando.
Yo a Belén la conocí, nos conocimos ahí, nos conocíamos muy poco, ahora nos cruzamos en algunos festivales, pero de repente nos conocimos, la manera en la que todos nosotros nos fuimos vinculando, y los niños también, fue así, no fue conocernos, presentarnos, si les fue ir a un escape room, no, nosotros fuimos a almorzar, como los personajes, ¿no? Sí, sí, era como soy Joaquín, soy Diana, ahora vais a comer desde los personajes, Y era como, no sé, diferentes momentos, los 10 años de este vínculo.
La historia trata temas como la culpa, el miedo, la tensión, los prejuicios.
¿Qué se descubre de estos temas al abordarlos desde un thriller tan intenso como un cortafogo y no desde un drama clásico, por ejemplo? Y el margen, ¿no? Me parece, ¿no? Que está como todo.
.
.
Hay menos capacidad de escucha en un thriller, para mí, psicológico como este.
Hay algo tan de.
.
.
está tan.
.
.
la desesperación de la trama de algo que lo otro como que está por debajo pero como actores no es muy consciente trabajar la cosa así pero como que aparece desde forma natural como consciente claro y son personajes algunos más que otros qué que se van en seguir hay algo del miedo que les provoca la posibilidad de que se pierda la menor, la niña de la película, que genera.
.
.
Bueno, abre compuertas distintas a todos los personajes.
Se agrandan los prejuicios.
Abre unas compuertas que por eso luego cada uno hace lo que hace.
Sí, es que de eso va la película, pudiéndose solucionar todo de una manera, que uno sentado en la casa diría, pero ¿por qué no haces esto? Bueno, cuando estás ahí, bueno, son cosas que muchas veces ocurren en la realidad, que uno dice, ¿por qué hiciste esto? ¿Por qué tal persona hizo tal cosa? Bueno, porque no está en sus cabales.
El miedo, sobre todo, es un generador de muchísimos errores humanos.
Una de las preguntas que quería hacer estaba relacionado con eso, porque desde el salón de casa, desde el Twitter, tendemos a juzgar los comportamientos, las conductas.
¿Os gustaría que el espectador se preguntase antes de juzgar a un personaje, o que se preguntase que para tal vez entender cómo se comportan los personajes? Más que se preguntase, yo creo que es como que conecte con eso, con la pérdida y que viaje con esos personajes.
Es verdad que igual sí que hay momentos que dices, ah, ¿por qué hace esto? Pero que es más conectar con eso, con esa emoción y con esa angustia.
Y cuando conectas con la angustia y con el miedo es cuando ahí luego puedes entender.
Pero no lo vas a entender igual durante la peli, lo vas a entender cuando termines.
Sí, hay algo de la película que invita a que los espectadores estén, al igual que nosotros, muy adentro emocionalmente y me parece que eso lo más interesante es que no tiene que ver con los personajes sino con la subjetividad del espectador.
Yo, las poquitas personas que me acompañaron en la visualización que yo tuve, cada una se había pegado un viaje diferente y había empatizado en diferentes momentos con los diferentes personajes, pero creo que tiene mucho que ver con eso, con la emoción que también cada uno como espectador le aporta a la película.
Es que sí.
pues la sociedad tiende a señalar muy rápido.
¿Por qué creéis que la gente necesita un culpable tan rápido? Incluso cuando no hay pruebas o incluso antes de parar a.
.
.
Porque es mucho más fácil culpabilizar a otro que pensar que tú has hecho algo malo.
Para empezar.
Claro, para empezar sí, tal cual.
Además lo que dice Diana que me parece que tiene que ver con la velocidad.
Como que rápidamente uno necesita un culpable.
¿Por qué pasó esto? quién lo provocó y también porque las desapariciones son muy complicadas o sea realmente la gente que desaparece luego los familiares necesitan siempre como encontrar el cuerpo cuando cuando se calman porque si no es esta cosa de no saber y no saber que siempre hay esperanza pero es como que el no saber no lo sabemos gestionar entonces es mucho más fácil como poner la carga sobre algo bueno porque también el gran temor también es la implosión es cuando es cuando la duda puede estar dentro de la misma familia en los vínculos intrafamiliares eso es delicadísimo ¿Qué reflexiones gustaría que sacase El Espectador después de ver la película? ¿Qué conversación os gustaría que generase la película? A ver.
.
.
Yo tengo mucha fe a Diana en esta reporta.
Yo creo que es abrazar el error humano, ¿no? De algún modo, como.
.
.
que no quiero hacer mucho spoiler claro difícil que lo bonito es que nos equivocamos sí pero nos podemos llegar a perdonar.
Bueno, esta peli es muy especial porque la rodamos de una forma muy particular. De hecho, el primer día, que no se guarda casi nada, hicimos 80 páginas enteras del guión, cinco horas sin parar y las cámaras te seguían. Entonces, tuvimos un primer testeo de esa progresión de la que hablas, sentirlo, ¿no?
Como si fuera una función de teatro. y a partir de ahí pues íbamos siempre trabajando a veces como dos escenas, o sea, para rodar una escena en concreto íbamos como dos escenas para atrás, para hacerlo como en continuidad y como para sentir un poco la emoción y venir como de donde veníamos.
Sí, quizás estoy pensando que ese sistema que tiene David Víctor y de dirigir o empezar un rodaje haciendo 80 páginas, inevitablemente ya te coloca en un lugar de mucha... Hay ya una tensión y una atmósfera que no tiene que ver con los cinematográficos que a veces se va generando, se genera en menos tiempo.
Teníamos que sostener eso durante mucho tiempo, varios días, porque la primera semana fue casi 80 páginas el primer día, el segundo también. Y también el equipo, o sea que no solo nosotros, sino que creo que el equipo también tenía y sentía esa tensión por esta forma de rodar.
Sí, es la adrenalina. Me parece que al generar eso, se instaló desde el primer día que la película iba a ser así. Era una película donde tanto la parte técnica como la parte artística, todos juntos íbamos a estar en un grado de cierta excepcionalidad emocional. Yo creo que se trasmasa intensidad.
Es muy interesante porque algunas de estas escenas tan intensas también están con, tenéis niños, actores de menores de edad en el set. ¿Cambién de alguna manera vuestra forma de trabajar estas escenas tan intensas cuando estéis con algo menos de edad? No, también es verdad que estaba Mónica Portillo, que es coach, y también a los niños, pero también a nosotros había como mucho cuidado y mucho juego, o sea, como que había mucho juego, David también proponía muchos juegos.
Claro, antes de empezar a rodar fuimos a un escape room, algo muy común aquí en España, pero vos, aquí en Argentina no es tan común, entonces yo soy un de esa la estaré jugando. Yo a Belén la conocí, nos conocimos ahí, nos conocíamos muy poco, ahora nos cruzamos en algunos festivales, pero de repente nos conocimos, la manera en la que todos nosotros nos fuimos vinculando, y los niños también, fue así, no fue conocernos, presentarnos, si les fue ir a un escape room, no, nosotros fuimos a almorzar, como los personajes, ¿no?
Sí, sí, era como soy Joaquín, soy Diana, ahora vais a comer desde los personajes, Y era como, no sé, diferentes momentos, los 10 años de este vínculo. La historia trata temas como la culpa, el miedo, la tensión, los prejuicios. ¿Qué se descubre de estos temas al abordarlos desde un thriller tan intenso como un cortafogo y no desde un drama clásico, por ejemplo?
Y el margen, ¿no? Me parece, ¿no? Que está como todo... Hay menos capacidad de escucha en un thriller, para mí, psicológico como este. Hay algo tan de... está tan... la desesperación de la trama de algo que lo otro como que está por debajo pero como actores no es muy consciente trabajar la cosa así pero como que aparece desde forma natural como consciente claro y son personajes algunos más que otros qué que se van en seguir hay algo del miedo que les provoca la posibilidad de que se pierda la menor, la niña de la película, que genera...
Bueno, abre compuertas distintas a todos los personajes. Se agrandan los prejuicios. Abre unas compuertas que por eso luego cada uno hace lo que hace. Sí, es que de eso va la película, pudiéndose solucionar todo de una manera, que uno sentado en la casa diría, pero ¿por qué no haces esto?
Bueno, cuando estás ahí, bueno, son cosas que muchas veces ocurren en la realidad, que uno dice, ¿por qué hiciste esto? ¿Por qué tal persona hizo tal cosa? Bueno, porque no está en sus cabales. El miedo, sobre todo, es un generador de muchísimos errores humanos. Una de las preguntas que quería hacer estaba relacionado con eso, porque desde el salón de casa, desde el Twitter, tendemos a juzgar los comportamientos, las conductas.
¿Os gustaría que el espectador se preguntase antes de juzgar a un personaje, o que se preguntase que para tal vez entender cómo se comportan los personajes? Más que se preguntase, yo creo que es como que conecte con eso, con la pérdida y que viaje con esos personajes. Es verdad que igual sí que hay momentos que dices, ah, ¿por qué hace esto?
Pero que es más conectar con eso, con esa emoción y con esa angustia. Y cuando conectas con la angustia y con el miedo es cuando ahí luego puedes entender. Pero no lo vas a entender igual durante la peli, lo vas a entender cuando termines. Sí, hay algo de la película que invita a que los espectadores estén, al igual que nosotros, muy adentro emocionalmente y me parece que eso lo más interesante es que no tiene que ver con los personajes sino con la subjetividad del espectador.
Yo, las poquitas personas que me acompañaron en la visualización que yo tuve, cada una se había pegado un viaje diferente y había empatizado en diferentes momentos con los diferentes personajes, pero creo que tiene mucho que ver con eso, con la emoción que también cada uno como espectador le aporta a la película.
Es que sí. pues la sociedad tiende a señalar muy rápido. ¿Por qué creéis que la gente necesita un culpable tan rápido? Incluso cuando no hay pruebas o incluso antes de parar a... Porque es mucho más fácil culpabilizar a otro que pensar que tú has hecho algo malo. Para empezar.
Claro, para empezar sí, tal cual. Además lo que dice Diana que me parece que tiene que ver con la velocidad. Como que rápidamente uno necesita un culpable. ¿Por qué pasó esto? quién lo provocó y también porque las desapariciones son muy complicadas o sea realmente la gente que desaparece luego los familiares necesitan siempre como encontrar el cuerpo cuando cuando se calman porque si no es esta cosa de no saber y no saber que siempre hay esperanza pero es como que el no saber no lo sabemos gestionar entonces es mucho más fácil como poner la carga sobre algo bueno porque también el gran temor también es la implosión es cuando es cuando la duda puede estar dentro de la misma familia en los vínculos intrafamiliares eso es delicadísimo ¿Qué reflexiones gustaría que sacase El Espectador después de ver la película?
¿Qué conversación os gustaría que generase la película? A ver... Yo tengo mucha fe a Diana en esta reporta. Yo creo que es abrazar el error humano, ¿no? De algún modo, como... que no quiero hacer mucho spoiler claro difícil que lo bonito es que nos equivocamos sí pero nos podemos llegar a perdonar
Relacionados