La posible intervención de errores humanos o fallos técnicos deberá determinarse a partir de las pruebas y los registros disponibles. Los sistemas de protección y los protocolos de seguridad de la alta velocidad están diseñados para prevenir este tipo de situaciones, por lo que los expertos apuntan a la necesidad de examinar si se produjo una sucesión de incidencias. Por el momento, no obstante, no se han establecido de forma concluyente las causas del siniestro. El miembro de la Junta de Gobierno del Colegio de Ingenieros Industriales de Madrid, Diego Marqueta, ha explicado que la investigación debe determinar por qué, tras la caída del sistema de protección LZB, no actuaron las siguientes barreras de seguridad para impedir la entrada de un tren en un tramo ocupado. "No es el LZB lo que ha causado esta tragedia. Es lo siguiente que haya fallado", ha afirmado.
Relacionados