La consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, ha rechazado que exista "ningún tipo de manipulación ni maquillaje" de las listas de espera en el Hospital Ramón y Cajal y ha tachado de "vil y mezquino" utilizar la sanidad "como un ariete político", lo que ve como "un delito de salud pública".
La consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, rechazó las acusaciones de manipulación en las listas de espera del Hospital Ramón y Cajal, afirmando que su gestión se basa en criterios clínicos y médicos. En respuesta a la manifestación convocada por estas alegaciones, Matute calificó de 'vil y mezquino' utilizar la sanidad como un instrumento político y defendió el trabajo de los profesionales del sistema, destacando que su labor es un referente tanto a nivel nacional como internacional. Además, criticó a la ministra de Sanidad por su enfoque, sugiriendo que su insistencia en temas de confidencialidad no solo es inapropiada, sino que desconoce las normativas y principios éticos fundamentales del sector. Matute advirtió que la politización de la sanidad puede poner en riesgo la salud pública, instando a centrarse en mejorar el sistema en lugar de buscar réditos políticos en medio de una crisis sanitaria en el país.
Transcripciones
Un poco de silencio de atrás, por favor. Bueno, hay una manifestación convocada dentro de unas horas por el tema de las protestas contra la presunta alteración de las listas del ramo y canjal. ¿Qué tiene que decir la comunidad a esta manifestación o a esta protesta de final? Bueno, lo primero, nosotros siempre respetamos la libertad de expresión.
Lo segundo, no hay ningún tipo de manipulación ni maquillaje de las listas de espera, porque todo se basa en un criterio clínico y médico, como vemos aquí, es un ejemplo de cómo trabajamos.
Y lo tercero, no podemos utilizar la sanidad como un ariete político manoseado por intereses sectarios poniendo en duda el trabajo de todo un sistema que le ha costado mucho ser referente no solo en España sino a nivel mundial y los sindicadores nos avalan y por tanto yo siempre velaré y lucharé por la profesionalidad de todos aquellos que día a día están trabajando y que no pueden estar sometidos a la presión, como digo, de luchas partidistas, sectarias, de sindicatos de partidos.
además que no buscan mejorar la sanidad porque mejorar la sanidad no se trabaja así sino tener un rédito político y yo para eso no estoy estoy para invertir mi tiempo con el colegio de farmacéuticos con el colegio de médicos con las sociedades científicas y poder traer lo mejor a los madrileños independientemente de intereses sectarios en los que yo no voy a estar.
Consejera, el otro día la ministra de Sanidad dijo que había pedido formalmente a la comunidad la suspensión de las instrucciones de confidencialidad trasladadas a los profesionales porque vulneraban su derecho a denunciar alguna irregularidad.
Yo no sé si han recibido esa petición y qué opinión le merece. Bueno, el género epistolar en este gobierno es algo que les encanta. He recibido ya como cinco cartas esta semana. Yo le diría a la ministra que los españoles estamos pagando un sueldo para que gestione la sanidad de España y no para que haga de candidata con la Comunidad de Madrid, primero.
Lo segundo, que se nota que ha trabajado poco como profesional sanitario, porque ya por ende por tu código deontológico te obliga a mantener un secreto de confidencialidad respecto a los datos médicos que son muy sensibles de la población y es eso lo que se hace firmar.
evidentemente sin detrimento de que cualquier persona pueda denunciar por los canales que existen cualquier tipo de irregularidad con lo cual como digo nuevamente es un uso sectario y partidista de la sanidad haciendo ruido de algo que a mí me avergonzaría como profesional sanitario desconocer tan profundamente lo que supone la confidencialidad y que yo desde luego voy a velar para que tus datos médicos no puedan exponerse en ningún sitio si tú no das permiso.
Y eso es lo que firmamos y lo que, aun sin firmar, como código odontológico, tenemos todos los profesionales sanitarios. Y evidentemente yo a un profesional sanitario no le voy a prohibir que denuncie lo que crea conveniente porque la libertad de expresión dentro de los cauces legales se respeta.
Y ayer, de hecho, el portavoz del gobierno regional aludió al comunicado a los jefes de servicio del hospital, los que defendían que la gestión de las esperas se hacía con rigor técnico, con criterios clínicos.
Exactamente, es lo que digo. No podemos estar sometidos a una presión de luchas partidistas y sectarias para intereses políticos y electoralistas. Y todos los jefes de servicios quirúrgicos, de anestesiología de ese hospital donde se ponía en duda su labor, lo que afirmaron es que la gestión del día a día, que es muy compleja en sanidad, se hace siempre en base a unos criterios clínicos para asegurar la equidad y la accesibilidad plena a la asistencia sanitaria de toda la población.
Y que en ningún momento se había realizado ningún tipo de manipulación ni maquillaje de las listas de espera, como en el día a día constatamos con el seguimiento que hacemos en todos los hospitales.
Es más, del tema que se ha hablado, como digo, es un profundo desconocimiento de no solo la orden que tenemos en la Comunidad de Madrid del 2016, sino del Real Decreto de 2003 que está vigente en toda España.
Con un cambio de prioridad no se modifica ni el número de personas que están dentro de la lista de espera, ni tampoco el tiempo acumulado de espera. Con lo cual, eso que quieren hacer ver con esos mensajes que lo único que hacen es desasosegar a la población, es algo vil y mezquino, porque utilizan la sanidad y la salud como un ariete político y a mí me parece un delito de salud pública junto con el problema que tenemos además que es donde tenían que preocuparse de nuestros compañeros de Ceuta, por ejemplo, con los que yo les mando un cariñoso abrazo, que necesitan que alguien gestione y les ayude de verdad y con la huelga de médicos indefinida que tenemos en toda España que ha hecho que haya una anulación de más de cuatro millones de actos médicos en toda España y eso sí que puede retrasar diagnósticos y eso sí que va a aumentar las listas de espera y va a empeorar la salud de la población.
Y en eso es en lo que tiene que trabajar la ministra y no en preocuparse de mandar cartas por cosas además que no tienen ni idea de lo que está hablando y solo es para hacerse twitters y ruido político.
¿Ustedes se creen que eso es serio? ¿Se creen que podemos tener ministros que estamos pagando su sueldo para que estén en redes como un adolescente? Porque a mí me da mucha pena. Gracias.
Un poco de silencio de atrás, por favor. Bueno, hay una manifestación convocada dentro de unas horas por el tema de las protestas contra la presunta alteración de las listas del ramo y canjal. ¿Qué tiene que decir la comunidad a esta manifestación o a esta protesta de final? Bueno, lo primero, nosotros siempre respetamos la libertad de expresión.
Lo segundo, no hay ningún tipo de manipulación ni maquillaje de las listas de espera, porque todo se basa en un criterio clínico y médico, como vemos aquí, es un ejemplo de cómo trabajamos.
Y lo tercero, no podemos utilizar la sanidad como un ariete político manoseado por intereses sectarios poniendo en duda el trabajo de todo un sistema que le ha costado mucho ser referente no solo en España sino a nivel mundial y los sindicadores nos avalan y por tanto yo siempre velaré y lucharé por la profesionalidad de todos aquellos que día a día están trabajando y que no pueden estar sometidos a la presión, como digo, de luchas partidistas, sectarias, de sindicatos de partidos.
además que no buscan mejorar la sanidad porque mejorar la sanidad no se trabaja así sino tener un rédito político y yo para eso no estoy estoy para invertir mi tiempo con el colegio de farmacéuticos con el colegio de médicos con las sociedades científicas y poder traer lo mejor a los madrileños independientemente de intereses sectarios en los que yo no voy a estar.
Consejera, el otro día la ministra de Sanidad dijo que había pedido formalmente a la comunidad la suspensión de las instrucciones de confidencialidad trasladadas a los profesionales porque vulneraban su derecho a denunciar alguna irregularidad.
Yo no sé si han recibido esa petición y qué opinión le merece. Bueno, el género epistolar en este gobierno es algo que les encanta. He recibido ya como cinco cartas esta semana. Yo le diría a la ministra que los españoles estamos pagando un sueldo para que gestione la sanidad de España y no para que haga de candidata con la Comunidad de Madrid, primero.
Lo segundo, que se nota que ha trabajado poco como profesional sanitario, porque ya por ende por tu código deontológico te obliga a mantener un secreto de confidencialidad respecto a los datos médicos que son muy sensibles de la población y es eso lo que se hace firmar.
evidentemente sin detrimento de que cualquier persona pueda denunciar por los canales que existen cualquier tipo de irregularidad con lo cual como digo nuevamente es un uso sectario y partidista de la sanidad haciendo ruido de algo que a mí me avergonzaría como profesional sanitario desconocer tan profundamente lo que supone la confidencialidad y que yo desde luego voy a velar para que tus datos médicos no puedan exponerse en ningún sitio si tú no das permiso.
Y eso es lo que firmamos y lo que, aun sin firmar, como código odontológico, tenemos todos los profesionales sanitarios. Y evidentemente yo a un profesional sanitario no le voy a prohibir que denuncie lo que crea conveniente porque la libertad de expresión dentro de los cauces legales se respeta.
Y ayer, de hecho, el portavoz del gobierno regional aludió al comunicado a los jefes de servicio del hospital, los que defendían que la gestión de las esperas se hacía con rigor técnico, con criterios clínicos.
Exactamente, es lo que digo. No podemos estar sometidos a una presión de luchas partidistas y sectarias para intereses políticos y electoralistas. Y todos los jefes de servicios quirúrgicos, de anestesiología de ese hospital donde se ponía en duda su labor, lo que afirmaron es que la gestión del día a día, que es muy compleja en sanidad, se hace siempre en base a unos criterios clínicos para asegurar la equidad y la accesibilidad plena a la asistencia sanitaria de toda la población.
Y que en ningún momento se había realizado ningún tipo de manipulación ni maquillaje de las listas de espera, como en el día a día constatamos con el seguimiento que hacemos en todos los hospitales.
Es más, del tema que se ha hablado, como digo, es un profundo desconocimiento de no solo la orden que tenemos en la Comunidad de Madrid del 2016, sino del Real Decreto de 2003 que está vigente en toda España.
Con un cambio de prioridad no se modifica ni el número de personas que están dentro de la lista de espera, ni tampoco el tiempo acumulado de espera. Con lo cual, eso que quieren hacer ver con esos mensajes que lo único que hacen es desasosegar a la población, es algo vil y mezquino, porque utilizan la sanidad y la salud como un ariete político y a mí me parece un delito de salud pública junto con el problema que tenemos además que es donde tenían que preocuparse de nuestros compañeros de Ceuta, por ejemplo, con los que yo les mando un cariñoso abrazo, que necesitan que alguien gestione y les ayude de verdad y con la huelga de médicos indefinida que tenemos en toda España que ha hecho que haya una anulación de más de cuatro millones de actos médicos en toda España y eso sí que puede retrasar diagnósticos y eso sí que va a aumentar las listas de espera y va a empeorar la salud de la población.
Y en eso es en lo que tiene que trabajar la ministra y no en preocuparse de mandar cartas por cosas además que no tienen ni idea de lo que está hablando y solo es para hacerse twitters y ruido político.
¿Ustedes se creen que eso es serio? ¿Se creen que podemos tener ministros que estamos pagando su sueldo para que estén en redes como un adolescente? Porque a mí me da mucha pena. Gracias.
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