Marta Siles explica las fases del proyecto 'Una historia de las palabras en la Antigüedad'
El proyecto 'Una historia de las palabras en la Antigüedad' avanza con su segunda fase, presentada por Marta Siles. La primera fase, lanzada en julio, consistió en un libro repartido en 77 bibliotecas municipales, que logró llegar a más de 76.000 niños de la provincia. Esta fase inicial pretendía hacer más accesible y atractiva la historia de la escritura para los jóvenes. La nueva etapa introduce las 'cajas cajón biblioteca', que contienen materiales que permiten a los niños experimentar con la escritura de antiguas civilizaciones. Los participantes podrán escribir como en Mesopotamia, utilizando cálamos recreados de la época, y experimentar con papiro y pergamino para plasmar escritura jeroglífica egipcia. Este enfoque busca no solo que los niños lean sobre la historia, sino que también se involucren de manera lúdica y práctica en la transcripción de textos históricos, fomentando así su interés por la lectura y la cultura.
Transcripciones
La primera fase, como he dicho, se presentó en el mes de julio.
Era un libro, se hicieron 500 ejemplares, se repartieron en las 77 bibliotecas municipales.
Era un libro que proponía un viaje por la historia de la escritura, acercando al final a todos los niños y niñas y jóvenes de nuestros pueblos, de una manera mucho más amena, mucho más visual y mucho más atractiva al mundo de la lectura.
De forma indirecta, hemos calculado que puede llegar a más de 76.
000 niños de la provincia, 76.
000 personas que puedan acceder a esta actividad que se realiza en la biblioteca.
Y hoy presentamos la segunda fase, que ahora nos darán más datos sobre ella, pero sí es un paso más en este proyecto porque se pasa de leer a experimentar.
Es decir, se han creado unas cajas que se llaman cajón biblioteca, donde están todos los materiales con los que se puede escribir o con los que se puede trasladar esa escritura de las civilizaciones que se reflejan en el libro.
Entonces, los niños podrán escribir en Mesopotamia, también crear sobre arcilla esos manuscritos.
Se pueden usar cálamos, que han reproducido uno que lo vemos ahí en los materiales igual que se podrían utilizar en aquellos tiempos.
También se podrá escribir en papiro o en pergamino también para reflejar esa escritura jeroglífica egipcia.
Es decir, que no solamente van a leer la historia, sino que van a participar de una manera mucho más lúdica en transcribir o escribir esa historia.
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La primera fase, como he dicho, se presentó en el mes de julio. Era un libro, se hicieron 500 ejemplares, se repartieron en las 77 bibliotecas municipales. Era un libro que proponía un viaje por la historia de la escritura, acercando al final a todos los niños y niñas y jóvenes de nuestros pueblos, de una manera mucho más amena, mucho más visual y mucho más atractiva al mundo de la lectura.
De forma indirecta, hemos calculado que puede llegar a más de 76.000 niños de la provincia, 76.000 personas que puedan acceder a esta actividad que se realiza en la biblioteca. Y hoy presentamos la segunda fase, que ahora nos darán más datos sobre ella, pero sí es un paso más en este proyecto porque se pasa de leer a experimentar.
Es decir, se han creado unas cajas que se llaman cajón biblioteca, donde están todos los materiales con los que se puede escribir o con los que se puede trasladar esa escritura de las civilizaciones que se reflejan en el libro.
Entonces, los niños podrán escribir en Mesopotamia, también crear sobre arcilla esos manuscritos. Se pueden usar cálamos, que han reproducido uno que lo vemos ahí en los materiales igual que se podrían utilizar en aquellos tiempos. También se podrá escribir en papiro o en pergamino también para reflejar esa escritura jeroglífica egipcia.
Es decir, que no solamente van a leer la historia, sino que van a participar de una manera mucho más lúdica en transcribir o escribir esa historia.
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