La trashumancia en La Rioja, declarada Bien de Interés Cultural de carácter inmaterial
El Gobierno de La Rioja ha aprobado un decreto que declara la transhumancia como Bien de Interés Cultural de carácter inmaterial. Esta actividad ganadera, que implica el desplazamiento estacional del ganado entre pastos de verano e invierno, no solo es un proceso productivo, sino que abarca un rico patrimonio cultural que incluye conocimientos, técnicas y creencias asociadas. La transhumancia ha dejado una huella significativa en el paisaje de la región, promoviendo el uso de pastos de montaña y generando una vasta red de vías pecuarias y caminos que han organizado el territorio. La declaración busca proteger y divulgar este fenómeno cultural, consolidando el compromiso del Gobierno con la conservación de las tradiciones que han moldeado la historia e identidad de La Rioja. Además, incluye la valoración de saberes tradicionales, indumentaria pastoril y la organización social de los pastores, vitales para el mantenimiento de esta práctica ancestral.
Transcripciones
En tercer lugar, y en este caso sin salir de la sierra, habrá propuesta de la Consejería de Cultura, Turismo, Deporte y Juventud, hoy el Consejo de Gobierno ha aprobado un importante decreto que declara como bien de interés cultural, de carácter y material, el fenómeno social de la transhumancia.
Aprobado, como digo, como establece la propia legislación a través de un decreto del Consejo de Gobierno, esta declaración reconoce la transhumancia como una actividad ganadera extensiva, basada, como saben todos ustedes, en el desplazamiento estacional del ganado entre pastos de verano a pastos de invierno, pero también es la transhumancia el conjunto de conocimientos, de técnicas, de expresiones, de creencias, de infraestructuras y manifestaciones asociadas a esta forma de vida.
Es, desde luego, un fenómeno cultural muy complejo que trasciende a lo estrictamente productivo, a lo estrictamente ganadero y que ha generado un riquísimo patrimonio cultural, material e inmaterial, que todavía persiste en la memoria colectiva y en determinadas prácticas vigentes en nuestra región.
Es desde luego, por supuesto, un fenómeno más típico y más clásico de las zonas serranas de nuestra comunidad autónoma, particularmente los cameros y los altos valles del Najería y de Loja, desde donde partían los rebaños, particularmente de vino merino, hacia zonas de invernada en Extremadura y Castilla-La Mancha.
Pero también había una especie de transhumancia interior desde la parte de montaña de nuestra región hasta las zonas del Valle del Ebro.
Este tipo de manifestaciones, de procesos, ha dejado una profunda huella en el paisaje riojano porque ha dado lugar al uso intensivo de pastos de montaña, a la apertura de claros en el bosque y una vez que la ganadería está perdiendo actividad, una cierta recuperación del bosque que se produce en nuestra región.
Por supuesto, además, también ha generado uno de los más ricos patrimonios culturales de nuestra región, como son las vías pecuarias, las cañadas, los cordeles y las veredas, que tienen miles de kilómetros en nuestra región, que articulan el territorio y que garantizaban en su momento el tránsito de los rebaños.
La declaración de VIC se ha realizado por todo el conjunto de actividades y de manifestaciones humanas que rodean a la transhumancia.
Abarca también, por tanto, el conjunto de saberes tradicionales ligados al manejo del ganado, las técnicas de señalización, el papel de los perros, el ajuar, la indumentaria pastoril, así como las formas de organización social propias de cada actividad.
Con esta declaración, el Gobierno de La Rioja refuerza su marco de protección, salvaguardia, investigación y difusión de la transhumancia, consolida su compromiso con la conservación del patrimonio cultural y material y con la puesta en valor de aquellas prácticas que han contribuido de manera decisiva a conformar la historia y la identidad de nuestra comunidad autónoma.
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En tercer lugar, y en este caso sin salir de la sierra, habrá propuesta de la Consejería de Cultura, Turismo, Deporte y Juventud, hoy el Consejo de Gobierno ha aprobado un importante decreto que declara como bien de interés cultural, de carácter y material, el fenómeno social de la transhumancia.
Aprobado, como digo, como establece la propia legislación a través de un decreto del Consejo de Gobierno, esta declaración reconoce la transhumancia como una actividad ganadera extensiva, basada, como saben todos ustedes, en el desplazamiento estacional del ganado entre pastos de verano a pastos de invierno, pero también es la transhumancia el conjunto de conocimientos, de técnicas, de expresiones, de creencias, de infraestructuras y manifestaciones asociadas a esta forma de vida.
Es, desde luego, un fenómeno cultural muy complejo que trasciende a lo estrictamente productivo, a lo estrictamente ganadero y que ha generado un riquísimo patrimonio cultural, material e inmaterial, que todavía persiste en la memoria colectiva y en determinadas prácticas vigentes en nuestra región.
Es desde luego, por supuesto, un fenómeno más típico y más clásico de las zonas serranas de nuestra comunidad autónoma, particularmente los cameros y los altos valles del Najería y de Loja, desde donde partían los rebaños, particularmente de vino merino, hacia zonas de invernada en Extremadura y Castilla-La Mancha.
Pero también había una especie de transhumancia interior desde la parte de montaña de nuestra región hasta las zonas del Valle del Ebro. Este tipo de manifestaciones, de procesos, ha dejado una profunda huella en el paisaje riojano porque ha dado lugar al uso intensivo de pastos de montaña, a la apertura de claros en el bosque y una vez que la ganadería está perdiendo actividad, una cierta recuperación del bosque que se produce en nuestra región.
Por supuesto, además, también ha generado uno de los más ricos patrimonios culturales de nuestra región, como son las vías pecuarias, las cañadas, los cordeles y las veredas, que tienen miles de kilómetros en nuestra región, que articulan el territorio y que garantizaban en su momento el tránsito de los rebaños.
La declaración de VIC se ha realizado por todo el conjunto de actividades y de manifestaciones humanas que rodean a la transhumancia. Abarca también, por tanto, el conjunto de saberes tradicionales ligados al manejo del ganado, las técnicas de señalización, el papel de los perros, el ajuar, la indumentaria pastoril, así como las formas de organización social propias de cada actividad.
Con esta declaración, el Gobierno de La Rioja refuerza su marco de protección, salvaguardia, investigación y difusión de la transhumancia, consolida su compromiso con la conservación del patrimonio cultural y material y con la puesta en valor de aquellas prácticas que han contribuido de manera decisiva a conformar la historia y la identidad de nuestra comunidad autónoma.
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