Declaraciones del portavoz del movimiento 'Parar la guerra', Joanen Cunyat, y el director de la organización, Javier Fesser. Ambos han ensalzado el movimiento transversal junto con el mundo de la cultura para parar la guerra. Cunyat ha reivindicado "que no van a parar hasta que las bombas paren" y ha señalado que las movilizaciones sí consiguen resultados.
El movimiento 'Parar la Guerra' ha convocado concentraciones en 200 localidades para presentar la segunda edición del manifiesto 'Hay que parar la guerra, no olvidar Gaza', que cuenta con el apoyo de más de 10.000 personas y 265 organizaciones de diversos países. Durante el evento, se leerán poemas de artistas palestinos, libaneses y de otras tradiciones culturales para reforzar la idea de que la cultura es una herramienta vital en la búsqueda de la paz. Joanen Cunyat, portavoz del movimiento, enfatizó que no pararán hasta que cesen las bombas, destacando la importancia de la movilización como motor de cambio. También se abordó la falta de condiciones democráticas en Palestina, subrayando la lucha del pueblo palestino por sus derechos. A pesar de las injusticias que enfrentan, el movimiento aboga por el diálogo y la colaboración internacional para alcanzar una solución pacífica al conflicto.
Transcripciones
Hoy, Parar la Guerra, convocamos concentraciones en 200 poblaciones después de haber lanzado la segunda edición del manifiesto Hay que parar la guerra, no olvidar Gaza.
Un manifiesto que ya ha recogido el apoyo de más de 10.
000 personas de 15 países y 265 organizaciones de distintas sensibilidades.
Hemos empezado a caminar en una alianza, en una relación de colaboración fraternal entre distintos países porque conseguir la paz, conseguir que acabe la guerra en Oriente Medio y acabar con el genocidio en Palestina solo será posible si los y las diferentes nos unimos en este objetivo común de conseguir la paz y de conseguir el fin del genocidio.
Hoy estamos, como os decía, en 200 poblaciones, pero al mismo tiempo queremos hoy volver a servirnos, a disfrutar de la cultura para reivindicar la paz.
Hoy vamos a leer poemas de poetas, de artistas libaneses, palestinos, de la tradición hebrea y también iranís.
Y lo vamos a hacer para reivindicar la cultura como una herramienta para defender la paz y para defender el hermanamiento entre los pueblos.
Este es el objetivo que tiene el acto de hoy y las concentraciones en más de 200 poblaciones.
Al mismo tiempo que transmitimos una idea muy clara, no vamos a parar hasta que las bombas paren.
Quería preguntar sobre estas elecciones que va a haber en Palestina, las municipales.
No sé, ¿en qué condiciones se pueden dar? ¿Se están preparados? Bueno, es evidente que Palestina no tiene condiciones democráticas y que todo lo que se desarrolla en Palestina es en contra del genocidio y a pesar del genocidio.
Y lo que es loable es el esfuerzo y la determinación del pueblo palestino y de todo su tejido social, político y sindical por intentar abrirse paso y defender sus derechos.
Pero mientras no sean reconocidos los derechos del pueblo palestino, que están reconocidos por la legalidad internacional, pues no será imposible que puedan disfrutar de lo que disfrutan todos los pueblos libres del mundo tienen derecho a ello e israel netanyahu lo está impidiendo bueno hoy hoy la verdad es que coincide, vamos a decirlo así, que se vuelven a reunir Estados Unidos e Irán en Pakistán para retomar el diálogo.
Alguien podría pensar que ha coincidido la fecha.
Nosotros pensamos que no es que haya coincidido, sino que expresamos un compromiso y es que no íbamos a parar hasta que pare.
en nuestra determinación, es que en mayo nos volverán a encontrar en las calles hasta que consigamos la paz.
Si dan una oportunidad al diálogo, ese es el buen camino.
Hasta ahora lo que han hecho es zarandear las posibilidades de diálogo y desde luego lo que nosotros vamos a contribuir es a que haya más pluralidad, para que haya más presión, más exigencia, para que haya una solución dialogada del conflicto.
Pretenden hacernos creer que la movilización no sirve.
Los hechos demuestran que solo la movilización es capaz de obligarles a sentarse y de obligar a encontrar una solución dialogada, que haya paz y que pare el genocidio en Palestina.
Vivimos un momento muy extraño, muy raro, muy difícil de entender.
Hay la mitad del mundo sufriendo una injusticia inimaginable, una crueldad, una falta de humanidad difícil de imaginar y otra parte del mundo invirtiendo en bolsa y yendo al parque de atracciones los domingos.
Y ante el dolor que provoca tanta injusticia es exactamente lo que nos mueve, lo que nos hace estar aquí.
y lo que nos hace, no sabemos qué es lo que realmente podemos hacer para revertir la situación, pero lo que está claro es que el silencio no es una opción y que hay que estar al lado de quien sufre.
Estando aquí también estamos gritando a quien está pasando una situación tan horrible que no están solos y que su dolor es nuestro dolor y que nos sentimos tan cerca de ellos como si fueran nuestros hermanos.
y hoy lo hacemos a través de poemas palestinos y libaneses, a través de la cultura.
Es decir una vez más que la poesía es más potente que las bombas, que la cultura es más potente que la fuerza bruta y que el amor es mucho más potente que el odio.
Y aquí nos tendrán siempre gritando lo mismo.
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Hoy, Parar la Guerra, convocamos concentraciones en 200 poblaciones después de haber lanzado la segunda edición del manifiesto Hay que parar la guerra, no olvidar Gaza. Un manifiesto que ya ha recogido el apoyo de más de 10.000 personas de 15 países y 265 organizaciones de distintas sensibilidades. Hemos empezado a caminar en una alianza, en una relación de colaboración fraternal entre distintos países porque conseguir la paz, conseguir que acabe la guerra en Oriente Medio y acabar con el genocidio en Palestina solo será posible si los y las diferentes nos unimos en este objetivo común de conseguir la paz y de conseguir el fin del genocidio.
Hoy estamos, como os decía, en 200 poblaciones, pero al mismo tiempo queremos hoy volver a servirnos, a disfrutar de la cultura para reivindicar la paz. Hoy vamos a leer poemas de poetas, de artistas libaneses, palestinos, de la tradición hebrea y también iranís. Y lo vamos a hacer para reivindicar la cultura como una herramienta para defender la paz y para defender el hermanamiento entre los pueblos.
Este es el objetivo que tiene el acto de hoy y las concentraciones en más de 200 poblaciones. Al mismo tiempo que transmitimos una idea muy clara, no vamos a parar hasta que las bombas paren. Quería preguntar sobre estas elecciones que va a haber en Palestina, las municipales. No sé, ¿en qué condiciones se pueden dar?
¿Se están preparados? Bueno, es evidente que Palestina no tiene condiciones democráticas y que todo lo que se desarrolla en Palestina es en contra del genocidio y a pesar del genocidio. Y lo que es loable es el esfuerzo y la determinación del pueblo palestino y de todo su tejido social, político y sindical por intentar abrirse paso y defender sus derechos.
Pero mientras no sean reconocidos los derechos del pueblo palestino, que están reconocidos por la legalidad internacional, pues no será imposible que puedan disfrutar de lo que disfrutan todos los pueblos libres del mundo tienen derecho a ello e israel netanyahu lo está impidiendo bueno hoy hoy la verdad es que coincide, vamos a decirlo así, que se vuelven a reunir Estados Unidos e Irán en Pakistán para retomar el diálogo.
Alguien podría pensar que ha coincidido la fecha. Nosotros pensamos que no es que haya coincidido, sino que expresamos un compromiso y es que no íbamos a parar hasta que pare. en nuestra determinación, es que en mayo nos volverán a encontrar en las calles hasta que consigamos la paz.
Si dan una oportunidad al diálogo, ese es el buen camino. Hasta ahora lo que han hecho es zarandear las posibilidades de diálogo y desde luego lo que nosotros vamos a contribuir es a que haya más pluralidad, para que haya más presión, más exigencia, para que haya una solución dialogada del conflicto.
Pretenden hacernos creer que la movilización no sirve. Los hechos demuestran que solo la movilización es capaz de obligarles a sentarse y de obligar a encontrar una solución dialogada, que haya paz y que pare el genocidio en Palestina. Vivimos un momento muy extraño, muy raro, muy difícil de entender.
Hay la mitad del mundo sufriendo una injusticia inimaginable, una crueldad, una falta de humanidad difícil de imaginar y otra parte del mundo invirtiendo en bolsa y yendo al parque de atracciones los domingos.
Y ante el dolor que provoca tanta injusticia es exactamente lo que nos mueve, lo que nos hace estar aquí. y lo que nos hace, no sabemos qué es lo que realmente podemos hacer para revertir la situación, pero lo que está claro es que el silencio no es una opción y que hay que estar al lado de quien sufre.
Estando aquí también estamos gritando a quien está pasando una situación tan horrible que no están solos y que su dolor es nuestro dolor y que nos sentimos tan cerca de ellos como si fueran nuestros hermanos.
y hoy lo hacemos a través de poemas palestinos y libaneses, a través de la cultura. Es decir una vez más que la poesía es más potente que las bombas, que la cultura es más potente que la fuerza bruta y que el amor es mucho más potente que el odio. Y aquí nos tendrán siempre gritando lo mismo.
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